Opinión
Luis Fernández
Agenda

El Sol de Tampico
15 de febrero de 2008

José Luis HERNANDEZ CH.

¿Saben cuál es la razón por la que hay tantos funcionarios apellidados Muela en el Ayuntamiento de Tampico? Adivinaron, porque el secretario de Finanzas, Eleazar Rojas Ferrant, es nada más ni nada menos que cuñado de la regidora y ex directora de Educación del municipio, Rosa María Muela Morales.

¿Y saben por qué las reuniones previas del cabildo que llevan a cabo los regidores y síndicos priístas, en las que se analizan los temas a tratar y se determinan las directrices de las sesiones formales del órgano del gobierno, tienen lugar en uno de los salones de conocido restaurante de la prolongación de la Avenida Hidalgo?

No lo sabemos a ciencia cierta, pero quizá es porque la regidora Muela Morales es copropietaria del establecimiento. Si la versión resulta correcta, seguramente el expendio de alimentos será el sitio preferido de las reuniones, comilonas y conciliábulos municipales durante el trienio del alcalde Oscar Pérez Inguanzo.

Alguien nos llamó, además, para informarnos que en la lista de funcionarios de apellidos Muela que mencionamos en la columna del miércoles habíamos omitido el nombre de Celestino González Muela que el informante oficioso dice que trabaja en el DIF y que la esposa del responsable de las finanzas porteñas forma parte del cuerpo de voluntarias del Sistema de Desarrollo Integral de la Familia de la ciudad.

Teníamos la idea de que los gobiernos en los que eran comunes los clanes familiares de la zona metropolitana eran únicamente los de Madero y Altamira, pero parece que nos equivocamos, pues los hechos demuestran que el de Tampico tampoco ha podido sustraerse de esa nociva práctica nepotista.

Hablando de reuniones del Ayuntamiento, en la celebrada el miércoles por el del municipio de Madero se puso de relieve que, o bien, el secretario Francisco Salvador Estrada Rodríguez ha logrado un control casi absoluto del cabildo o el tesorero Ricardo Pérez Monsiváis está haciendo una excelente labor, porque el régimen del presidente Sergio Posadas Lara funciona sin que ninguno de los ediles le juegue las contras.

Todos los asuntos comprendidos en la orden del día de la sesión edilicia fueron aprobados instantáneamente sin peros ni cuestionamientos. Cuando se sometieron a la consideración del pleno, los funcionarios simplemente se limitaron a levantar el dedo para aprobarlos, desde la instalación de los trabajos, pasando por el reglamento del fraccionamiento "Fundadores", la firma del convenio entre la Cámara de la Construcción y el municipio para que el dos por ciento al millar de los contratos de la obra pública se canalice al DIF, hasta el de que las cuentas públicas de la comuna se presenten trimestralmente al Congreso del Estado.

El único punto que no pasó completo fue el de la retención del porcentaje de la obra pública. Teníamos entendido que la idea original era que se retuviera el cuatro por ciento, porcentaje del actual, la mitad sería para el DIF y el otro dos por ciento para la corporación de los constructores, pero a la hora de la hora sólo se autorizó el primero.

Será difícil que los socios de la CMIC firmen en esas condiciones el convenio en cuestión, así nada más, sin recibir nada a cambio.

A propósito de constructores, antier miércoles el director de Desarrollo Urbano del municipio maderense, doctor en Economía Urbana, Néstor Cervantes Martínez, sustentó una interesante conferencia sobre la "Demanda Social del Suelo Urbano de la zona metropolitana del Sur de Tamaulipas", en la que el funcionario puso de relieve la urgente necesidad de frenar el crecimiento horizontal e impulsar el vertical, a efecto de garantizar un desarrollo sin problemas a nuestras ciudades.

Ante el pleno de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción que encabezan los ingenieros Eduardo Ramírez y Darío Brambila, el profesionista dijo que los reducidos espacios territoriales en los que se encuentran asentados los municipios, especialmente los de Tampico y Madero, hacen imperativo redensificar y cambiar la actual política urbana. Mencionó, además, datos importantes como el que de los 68 kilómetros cuadrados que comprende la superficie del puerto tampiqueño, sólo son habitables 45 debido a que 23 de ellos están ocupados por mantos acuíferos.

Si no se opta ahora por el crecimiento vertical, advirtió Cervantes Martínez, los problemas de las vialidades van a terminar por asfixiar a las poblaciones.

¿Quién será el ex regidor del Ayuntamiento de Tampico que anda moviendo sus influencias para conectar a la nómina municipal a los recomendados y protegidos del fundador del Consejo de Unidad de Vertientes Políticas y Sociales (CUVPS) y ex director del desaparecido Duport Altamira, Jorge García Galván?

En los círculos políticos de Ciudad Victoria aseguran, por cierto, que el hermano incómodo de la ex diputada Blanca Rosa García Galván, causó baja del cuerpo de asesores del Gobierno del Estado. La causa, dicen, es que al controvertido operador político se le olvidó que su jefe ya no es el ex gobernador Tomás Yárrington Ruvalcaba y encima de ello haberle apostado a la candidatura de su compadre Juan Genaro de la Portilla en la pasada lucha por la alcaldía de Altamira y a la del panista Jesús Nader Nasrallah en Tampico.

Los miembros de la clase política tamaulipeca comentan, asimismo, que el Secretario de Salud del Gobierno de Tamaulipas, doctor Rodolfo Torre Cantú, ha tomado todas las medidas preventivas habidas y por haber para evitar que el dengue vaya a registrar una explosión epidémica como la de hace dos años, pero no sólo para proteger la salud de los tamaulipecos de ese y de cualquier otro mal, sino también para que el problema no le vaya a afectar negativamente sus pretensiones políticas.

Como es del dominio público, el funcionario estatal, junto con el secretario de Educación, José Manuel Assad Montelongo y el alcalde de Nuevo Laredo, Ramón Garza Barrios, es uno de los principales prospectos priístas del grupo político del gobernador Eugenio Hernández Flores a los que podría echar mano el ex invencible para la carrera por la sucesión política estatal del cada día menos lejano 2010.

En las filas del PAN, mientras tanto, parece que sigue trabada la publicación de la convocatoria que fijará las normas, tiempos y términos de la elección del nuevo presidente del Comité Directivo Estatal. Aparentemente, la idea de postular a un candidato de unidad para reducir el riesgo de nuevas rupturas del partido impulsada desde el CEN a petición del dirigente interino Tomás Vanoye no

ha prosperado.

Ni prosperará, como dijo Don Teofilito, porque la división provocada por las desmedidas ambiciones futuristas del diputado Francisco Javier García Cabeza de Vaca no ha logrado ser desactivada. Lo único que parece claro a estas alturas es que el gallo del reynosense será el tampiqueño Alejandro Felipe Martínez y que del grupo de los anticabecistas el contrincante surgirá de la terna integrada por Pedro Granados Ramírez, Javier Garza de Cos y la altamirense Silvia Cacho Tamez.

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