Opinión
El Cumpleaños del Perro
Juan José González Mejía
EL CUMPLEAÑOS DEL PERRO

El Sol de Tampico
14 de diciembre de 2007

Sobre el Cine, el Blog y Cosas Peores...

Juan José González Mejía

En algún curso sobre apreciación de cine que impartí hace algunos años, compartía con los asistentes una reflexión que, en ese momento de mi vida, quizá no asimilaba de manera completa o razonada: que una película debía verse de acuerdo al estado de ánimo imperante.

Ciertamente, el cine -al tener dos rostros: el de la expresión artística y el de la diversión- nos invita, indudablemente, a verlo como queramos: por entretenimiento o por búsqueda de placer estético.

Algo que me llama la atención, ahora que asistimos al estallido (y locura de la globalización), que en la ciberespacio se escriba tan irresponsablemente sobre apreciación cinematográfica, entre muchas otras cosas Y lo que más irrita es que quienes más lamentablemente lo hacen son los que se dicen escritores o poetas.

De acuerdo, cada quien escribe lo que quiera sobre lo que se le venga en gana, pero se debe acudir a la prudencia y honestidad intelectuales y no elaborar tramposos textos que, bajo el amparo del aparente desenfado (que es más falso que una moneda de tres pesos), esos "escritores" quieren pontificar con sus apreciaciones fílmicas cuando en realidad dan lástima y caen gordos.

La proliferación de los llamados "blogs", hijos bastardos e irremediables de la globalización, han servido más como masturbaciones intelectuales que de una efectiva y preocupada responsabilidad ante el oficio de la escritura.

Me detengo un poco en el blog. Considerados diario o bitácora, lo cierto es que, literariamente, el blog es un accesorio del ego, de la ornamentación intelectual.

La mayoría de los escritores digamos importantes, no tienen blog por una razón simple: no quieren dar avance alguno sobre su próxima obra. De acuerdo, hay escribidores que poseen diarrea escritural que se asemeja más a la presunción que a la genuina gracia de fincar una obra.

¿Qué es el blog para un escritor? No lo sé. En lo personal no me atrae, es más, lo detesto porque siento que al ponerlo en el ciberespacio (Hades público y necesario de la globalización), el escritor no se desnuda sinceramente; entonces, ¿para qué llevar un diario en la internet si se escribe desde la hipocresía, la ornamentación, la presunción?

Escribir sobre cine es una pasión, como cualquiera de las otras actividades del quehacer artístico, y que requiere necesariamente dos cosas: ver mucho cine (de todo tipo) y leer, leer mucho.

La semana pasada le escuché decir a una asistente, en x programa de radio que abordaba tópicos culturales, que el curso sobre Aproximación al Cine que impartió cierto eminente escritor (por cierto más conocido como experto en Juan Rulfo que en cine, bueno) al que ella asistió, era magnífico (sic) "porque el maestro sabía mucho de cine porque había conocido personalmente a los directores" de los filmes que les proyectó."

O sea, que si uno no conoció a Fassbinder, a Roul Walsh, a Lubitsch, a Buñuel ¿queda automáticamente incapacitado para conocer de cine? La obra fílmica habla por sí misma, hombre, sin necesidad que sobre ella opinen los creadores. Es más: se sabe que los peores defensores de una película son los propios directores.

El espectador siente o no un ligue, una empatía con un filme. Los terrenos de la subjetividad son difíciles de entender, pero al ser emoción, sentimiento una pieza artística es comprensible -y atendible- que suscite lecturas diversas...

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