Opinión
El Cumpleaños del Perro
Juan José González Mejía
EL CUMPLEAÑOS DEL PERRO

El Sol de Tampico
12 de diciembre de 2007

Dos de Asesinos

Juan José González Mejía



Con Zodiaco/ 2007, filme basado en hechos reales sobre un asesino serial que asoló a los alrededores de San Francisco, California, en los sesentas y setentas del siglo pasado, el director David Fincher urde una pieza fílmica envidiable, precisa en su relojería visual.

El asesino conocido como el Zodiaco reta a la policía y a los medios de comunicación con sus crímenes mandándoles pistas cifradas a través de cartas y criptogramas.

Tanto el detective Toschi (Mark Ruffalo) como los periodistas Avery (Robert Downey Jr) y Robert Graysmith (Jake Gyllenhaal) centran su atención y sus vidas en la búsqueda de la identidad del asesino.

En manos de un director rutinario o pedante (como Michael Mann o Tony Scout) Zodiaco hubiese resultado un alegato simplón a favor del género mismo, sin embargo David Fincher le imprime un reposado vigor, una relajada inteligencia a su relato fílmico otorgando, además, una mirada original al tema del serial killer.

La dirección de arte, la ambientación de la época y el vestuario, es otro añadido perfecto de Zodiaco. Con estos elementos resueltos, Fincher enfoca su atención al escudriñamiento del guión escrito por James Vanderbilt, acorde al libro de Robert Graysmith, en dos aspectos torales: el hecho mismo siniestro del demente Zodiaco y cómo afectó el evento a Toschi, Avery y Graysmith.

Sin duda, el ritmo espléndido a lo largo de dos horas y media impreso por Fincher no decae, al contrario, ofrece al espectador no el chance de saber si Arthur Leigh Allen (John Carroll Lynch) es el Zodiaco sino el entender cómo el juego perverso de encontrar al orate hunde las carreras y las vidas de los citados Toschi, Avery y Graysmith.

Zodiaco se encuentra disponible en DVD...



También en DVD se encuentra...



Bourne: El Ultimátum/ EUA-2006. Dirigida por el documentalista Peter Greengrass, la tercera entrega de las peripecias del agente secreto estadounidense Jason Bourne (Matt Damos) evoluciona en dos tópicos atractivos: la velada crítica hacia las estructuras del poder del estado represivo y la vorágine de las acciones que motivan a creer que el reciente cine de espías (El Buen Pastor, Un Enemigo en Casa) tiene renovados bríos.

El aparato del estado se le viene encima a Jason Bourne para aniquilarlo. El programa de asesinos impunes del que fue el primer prototipo ha caducado y ahora el gobierno tiene otro más sanguinario, sólo que ahora le estorba Bourne y hay que borrarlo del mapa al precio que sea.

De la lente de Greengrass Bourne: El Ultimátum se convierte en una coreografía visual frenética. La cámara en mano (a veces tan criticada porque marea al espectador) le resulta a Greengrass porque le imprime al filme un halo intimista y caótico.

Las secuencias en diversas ciudades del orbe (Londres, Tánger, Madrid, Berlín, Nueva York), amén de personajes-contacto típicos, le otorgan a la película un estupendo aire de cine de espías que dan ganas de que nunca acabe, pese a que Bourne, por fin, descubre su origen.

Insertada en plena órbita del cine comercial empero Bourne: El Ultimátum es una película crítica del sistema de seguridad de Los Estados Unidos. Es como si el director Peter Greengrass (después de su crispante Vuelo 93) nos dijera que antes de lanzar la piedra hacia la caza inmisericorde de terroristas hay que ver primero hacia adentro, domésticamente, las estructuras de la CIA que fabrica (y Bourne es el ejemplo) asesinos con halo de terrositas impunes quienes, en aras de la democracia, puede operar sin cortapisas...





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