Opinión
El Cumpleaños del Perro
Juan José González Mejía
EL CUMPLEAÑOS DEL PERRO

El Sol de Tampico
10 de diciembre de 2007

Seres Humanos

Juan José González Mejía



Una constante que es inmanente a los filmes de buena calidad es la poca distribución o, en el mejor de los casos, la pírrica permanencia en las carteleras comerciales.

Seres Humanos, ópera prima de Jorge Aguilera, es un garbanzo de a libra dentro de la propuesta del cine México contemporáneo. Estamos ante un texto fílmico de veras bello, de tal contención en su hálito narrativo que nos remite a la poesía visual.

La dirección de arte de Eugenio Caballero (Oscar por El Laberinto del Fauno) le otorga a Seres Humanos un ingrediente definitorio: el silencio.

Se dice que el silencio en la música aporta tal vez más que la propia sucesión de notas; así, en la cinta de Aguilera la ausencia del diálogo no es otra cosa que la entrada al sitio donde está la hecatombe de los personajes centrales: Derek (Rafael Sánchez Navarro), Damián (Oswaldo Benavides) y Lucía (Clarissa Malheiros) ante la pérdida de la pequeña Dalia.

El suceso trágico de la muerte de Dalia tatúa para siempre a su familia quien no se recupera.

La dirección de Jorge Aguilera le apuesta al estallido controlado, al buceo por el dolor, a lo irreparable. En la muerte de la niña, el director Aguilera extrapola las otras muertes espirituales, prácticamente, del padre (Dereck), del hermano (Damián) y de su madre (Lucía).

Cine raro, inteligente, sin pedanterías intelectuales eso es lo que es Seres Humanos, y está disponible en DVD...



En cartelera se exhibe...



Hasta el Viento Tiene Miedo/ México-2007. Si en la versión original de Carlos Enrique Tabeada, en 1967, el terror estaba más en la sugestión y en el encierro henryjamesiano, en el remake de Gustavo Moheno se pierde todo en inverosímiles planteamientos psicológicos, dándole al traste al discurso de un guión que se estructura en razón de una venganza.

Martha Higareda (al parecer sin quitarse el rol de su anterior filme Niñas Mal) no logra ubicar a su personaje de la mano de un director novato (Moheno), a quien se le escapa del rigor estético los causales interiores de las demás pacientes en la casa de terapia que administra la doctora Bernarda (Verónica Langer, años luz de la inmensa Marga López).

Sin embargo, lo interesante de esta nueva cinta es que pone en el tamiz tópicos actuales como la anorexia, la bulimia y la depresión, pese a que al asunto del lesbianismo parece una as bajo la manga. Aún así, el filme entretiene y, lo más importante, atrae espectadores (mayormente jóvenes) a las salas...

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