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Opinión
![]() El Cumpleaños del Perro
Juan José González Mejía
EL CUMPLEAÑOS DEL PERRO
El Sol de Tampico
16 de noviembre de 2007
Los Tres Amigos y Camino a Guantánamo
Juan José González Mejía 1.- Los Tres Amigos Ser director en México pareciera un suicidio intelectual: no hay industria, los estímulos tanto fiscales como de capital son casi nulos, así como la indiferencia de los empresarios y del gobierno para impulsar filmes que reactiven, de una vez por todas, a la producción de cine. Filmar es caro, los directores mexicanos (que cargan a cuestas sacar adelante el financiamiento) casi le venden su alma al diablo para conseguir los fondos que hagan posible su obra. Tres casos han sido de veras excepcionales: Guillermo del Toro, Alejandro González Iñárritu y Alfonso Cuarón, quienes desde sus óperas primas han demostrado un inusual talento y talante en la realización fílmica. Probablemente el director mejor dotado sea Guillermo del Toro si entendemos al cine como un arte de expresión personal, reiterativo en cuanto al prurito de plasmar eso que Sábato manifestaba en su famosa Carta a un Joven Escritor: "escribir desde la más profundas de las obsesiones". Así, Del Toro ha filmado de su más recóndita obcecación: el género del terror. En cambio, Alfonso Cuarón ha sido el más dispar o, en el mejor de los casos, el menos comprometido con un género. No con ello quiero decir que la premisa de un cineasta sea la de adherirse a algún género y, desde allí, desarrollar sus potencialidades artísticas. Los mejores ejemplos de que el manejo de varios géneros es más provechoso para el despliegue técnico y, en su caso, la reafirmación de un estilo propio, han sido Howard Hawks, John Ford, Billy Wilder, Ernest Lubistsch, Ismael Rodríguez, Fernando Méndez y Gilberto Martínez Solares. De Toro con La Invención de Cronos inició una obra que, sin exagerar, ha sido consiste y ascendente en cuanto el alcance de niveles de calidad. Después con Mimic (historia sobre unas horripilantes cucarachas semihumanas) y El Espinazo del Diablo (ambientada en la Guerra Civil española), Del Toro ha afianzado un estilo que se explayado con los efectos digitales hasta alcanzar el clímax en Blade II y Hellboy. En su reciente El Laberinto del Fauno, Del Toro ha sido reconocido por la crítica a grado tal que compitió por la Palma de Oro en el festival de Cannes, el más importante del mundo. Cuarón con la comedia Sólo con tu Pareja inició una labor prometedora que se vio recompensada por su incursión en el cine norteamericano con La Princesita (que le dio al cinefotógrafo Emmanuel Lubezki una nominación al Oscar) y Grandes Esperanzas, con un elenco de mega estrellas (Robert DeNiro, Gwyneth Paltrow, Ethan Hawk). Aunque el Cuarón más inquietante se dio con la polémica Y Tu Mamá También donde despuntaron -sin lugar a dudas- los charolastras y sobre valorados Gael García Bernal y Diego Luna. Por este filme, Alfonso Cuarón y su hermano Carlos estuvieron nominados al Oscar por Mejor Guión (que ganó Pedro Almodóvar por Hable con Ella). Se ha dicho que los ejecutivos de la Warner Brothers ponderaron excelentemente el trabajo de Alfonso Cuarón en Y Tu Mamá También que por ello pusieron en sus manos la dirección de Harry Potter y el Prisionero de Azkabán, producción que rebasó los 120 millones de dólares. Con Los Niños del Hombre Cuarón demuestra que le ha apostado al cine de los grandes estudios sin desdibujarse del todo. Alejandro González Iñárritu, de director de comerciales (el más famoso fue el del hampón que saca la tartamuda) pasó a convertirse en el único director mexicano en recibir el premio más alto: la Palma de Oro por Mejor Director en Cannes, en 2006, por su filme Babel. Si con Amores Perros literalmente González Iñárritu conmocionó a la crítica (por la vehemencia y la calidad visual de la puesta en escena), con 21 Gramos y Babel ha venido demostrando que su mirada fílmica está definida a través del melodrama. González Iñárritu le ha apostado a un cine donde el territorio emocional es pisado transitado por personajes ontológicos, marginales y cuyo destino está trazado no por un contexto sino por eso que escribió Baruch Spinoza "la potencia de las cosas singulares de los hombres". Columnas anteriores
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