Sociedad
Ana María Rabatté y Cervi -Una Tampiqueña con Profundo Sentimiento Para la Escritura
El Sol de Tampico
31 de julio de 2013

U n verdadero icono literario fue la escritora tampiqueña Ana María Rabatté y Cervi, quien con sus hermosas y clásicas composiciones, de sentimientos profundos y reflexiones, puso en alto el nombre de nuestro puerto alrededor de la república mexicana y en muchos países extranjeros, y quién no ha escuchado la frase "En vida, hermano, en vida", de su autoría y la cual la inmortalizó.

Y precisamente hoy 31 de julio ella estaría cumpliendo 80 años y EL SOL DE TAMPICO le rinde de este modo un homenaje póstumo a quien fuera además articulista de este matutino durante más de 50 años, con la muy gustada columna "Destellos". Ana María Rabatté y Cervi comenzó a desarrollar su gran talento para las letras a los 18 años, edad en la que decidió plasmar sus experiencias y emociones en auténticos poemas, siendo uno de los más conocidos "En vida, hermano, en vida", que tiene como mensaje principal que el amor, la amistad, el reconocimiento se efectúe en vida y no cuando la persona haya partido de este mundo. Con sus trabajos poéticos Ana María tocaba el corazón de sus fieles lectores, quienes veían en las palabras de esta brillante autora una reflexión del mundo que nos rodea, en el cual todos los días aprendíamos nuevas lecciones y en donde quedaba de manifiesto siempre su gran amor, devoción y fe a Dios, como eje central de nuestras vidas. Ana María escribió poemas como: "Continúa", "Es ahora", "Gracias amigo", "Todo es prestado", "Si yo cambiara", "En vida, hermano", "Puedo fabricar felicidad", "Gracias Señor", "¿Qué sé yo?", "Ya pasará", entre otros, que la definían como una mujer muy sensible, humana, con un gran corazón y sobre todo mucho amor a Jesús, siempre. Más de 24 libros escribió Rabatté y Cervi, siendo el primero "Camino a la felicidad", y además colaboró para muchas revistas y periódicos, como El Sol de Tampico, en el cual con su diario escrito reconfortaba a los lectores que sufrían una pena, dolor, tristeza, desconsuelo, ya que para todos tenía la frase alentadora y motivadora, para que vivieran su vida siempre con alegría y de la mano de Dios. Algunos de sus libros publicados son: "Alas del alma", "Ama y sé libre", "Amor es algo más", "Amor en detalles", "Amor y alegría", "Atrévete a ser feliz", "Cartas de Ana María", "Cristo y yo", "Demos amor en vida", "Desde la cima", "Despertar", "¡Dímelo!", "Dios me ama", "Encuentros", "Hoy decide ser feliz", "Huellas", "Mensajes de Ana María", "Momentos de paz", "Pétalos", "Renacer y Trinos", "Yo puedo dar", entre otros. Es el año de 1966, cuando Ana María Rabatté se dedicó a impartir conferencias en Sudamérica y en Europa, lo que le permitió internacionalizarse como una de las figuras literarias más importantes de Latinoamérica, reputación que le abrió otras puertas, como el pertenecer a la Asociación de Escritoras de Poesía, A.C., de la UNAM y ser nombrada "Mujer Destacada de Tamaulipas" por el Instituto Mexicano Internacional de Arte y Cultura. La calidad y el indiscutible talento que proyectaba en sus obras literarias le permitieron ganar una variedad de importantes reconocimientos, entre éstos el "Emma Godoy", "La Jaiba de Oro", la medalla "Al mérito ciudadano 'Fray Andrés de Olmos'" y el doctorado Honoris Causa por el IEST de Tampico. Por otra parte, esta reconocida escritora recibió nombramientos como el de "Consejera de la Humanidad", "Mujer destacada en Tamaulipas", "Embajadora de Buena Voluntad", en Houston, Texas, y "Ciudadana honoraria", este último dado también en la mencionada ciudad, el cual le fue otorgado por el alcalde, Bill White, entre otros. Un 22 de febrero del año 2010 a la edad de 76 años se apaga la luz de Ana María Rabatté y Cervi, quien falleció debido a complicaciones provocadas por la diabetes. Su muerte causó gran dolor, consternación, tristeza, no sólo en los círculos literarios, sino en la sociedad en general, ya que se iba una mujer que dejó un gran legado, un hueco muy difícil de llenar y quien en vida puso de manifiesto en muchas ocasiones su afamada frase "En vida, hermano, en vida".