Opinión / Columna
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El Cumpleaños del Perro
Juan José González Mejía
EL CUMPLEAÑOS DEL PERRO
El Sol de Tampico
20 de noviembre de 2009
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Peligro...Hombres Trabajando
Juan José González Mejía
Hay películas que uno ve en el cine y no vuelve a saber de ellas nunca porque no están disponibles en DVD. Ante ello sólo quedan dos cosas: esperar que las transmita un canal de paga de tv o volverlas a ver pero en la pantalla de la memoria.
Y eso haré en esta ocasión con un filme por su tono ameno, divertido: Peligro... Hombres Trabajando (Travaux)/Francia-Gran Bretaña-2005, dirigido por Brigitte Roüan quien, sin meterse en grandes honduras melodramáticas, plantea una comedia de situaciones donde Carole Bouquet cumple su rol con experiencia y soltura escénica.
Carole Bouquet es un rostro inolvidable para el cine mundial. Es nada menos y nada más que la actriz que acompañó al inmenso Luis Buñuel en su último trabajo fílmico: Ese Oscuro Objeto del Deseo/ Francia-1997, en el cual el director hispano-mexicano planteó (y lo logró) una innovación en el cine de todas épocas: utilizar a dos actrices para un mismo papel. La mujer, motivo del objeto del deseo, que manipulaba a un timorato y pasional Fernando Rey era Carole Bouquet, alternando con Angela Molina. (Carole Bouquet también fue chica Bond en la entrega del agente 007 en Sólo Para sus Ojos/ 1981.)
Peligro...Hombres Trabajando es una eficaz comedia que plantea un fenómeno en la capital parisina: la inmigración latinoamericana, especialmente la colombiana. La exitosa abogada Chantal Letellier (Carole Bouquet), se enfrenta a varios problemas: es divorciada, madre de dos hijos y, por si ello fuera poco, le sale de Romeo uno de sus clientes (Jean-Pierre Castaldi), quien se muda a su departamento.
Sin encontrar otro ardid para ahuyentar a su impronto amado que la de remodelar el departamento, Chantal contrata a un inepto arquitecto colombiano inmigrante quien, para el aumento del colmo de la atiborrada Chantal, se apersona a laborar con unos aún más inútiles ayudantes, también inmigrantes.
En este su segundo largometraje, Brigitte Roüan (Toulon, 1946) con buena mano urde un filme salpicado de secuencias disfrutables, acaso hilarantes (el derrumbe de algunas partes de la casa) sin caer en la batahola de, por ejemplo su símil más evidente Hogar, Dulce Hogar/ 1986, la conocida comedia que hizo Tom Hanks.
Si bien lo más obvio se cumplimenta (el desplome del departamento como metáfora de la vida de Chantal), lo cierto es que el filme de Brigitte Roüan atrae otras miradas interesantes: el rol femenino en un mundo de competencia y desfiguramiento intimista. Chantal es padre y madre, pero también es pieza de un ajedrez impecable: la soledad voluntaria.
La directora Brigitte Roüan entendió correctamente que una comedia basada en el mero gags o pastelazo está destinado a la futilidad, por ello es certera al incorporar elementos dramáticos factibles de ser transformados en sainete como la inmigración.
Al legalizarle sus papeles de residencia en Francia al arquitecto colombiano (Marcial Di Fonzo), Chantal jamás pensó que su calvario empezaba. La remodelación que hace aquél del departamento (con un ejército de improvisados albañiles indocumentados), paralelo a la situación de su "enamorado arrimado" (nada agraciado físicamente), hacen de Chantal una deliciosa víctima de las circunstancias, amén de sus hijos Pulchérie y Martin.
Llama la atención que durante la filmación, dos de los actores tenían condición de indocumentados. Mediante algunas influencias de la directora Brigitte Roüan y de Gerard Depardeau, esposo de Carole Bouquet, el asunto se arregló ante las autoridades de inmigración francesa...
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