Opinión / Columna
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Nuevo Inventario: Historia de la Ciudad
Aurelio Regalado H.
NUEVO INVENTARIO
El Sol de Tampico
18 de noviembre de 2009
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Historias de la ciudad
El gobernador José Guadalupe Mainero Juárez
Aurelio Regalado Hernández
En 1888, José Guadalupe Mainero Juárez ocupó el cargo de gobernador interino de Tamaulipas "por ministerio de ley" durante dos breves periodos: del 12 de agosto al 12 de septiembre, y del 24 al 30 de octubre, ambos en sustitución del ingeniero Alejandro Prieto, quien gobernó formalmente al estado desde el 4 de mayo de ese año hasta el mismo día y mes de 1896.
Al cubrir la gubernatura tamaulipeca en aquel periodo, Mainero abordó los asuntos relacionados con la construcción de la ruta del ferrocarril de Monterrey al Golfo, obra a la cual quedó ligado de diversas maneras en el futuro, tal como lo comprueba su carta a Manuel González (hijo del ex presidente de México del mismo nombre), fechada el 14 de mayo de 1890 y enviada de Ciudad Victoria a la Hacienda de la Mesa, en Tamaulipas:
"Muy querido Manuel:
"Hace cuatro días regresé a ésta, quedando nuevamente a tu disposición aquí.
"Ayer hablé con el señor (gobernador) Alejandro (Prieto), y recordando lo que antes trataron Ustedes sobre la compra o adjudicación de solares para la estación del tranvía (en realidad se refiere al tren de la ruta a Monterrey), me dijo que ya se estaban empezando a vender, por lo que creía conveniente que vinieras a arregla ese asunto cuanto antes, y me indicó que te escribiera en ese sentido.
"Sin más, con recuerdos de mi señora para la muy estimable tuya, quedo tu afectísimo y seguro servidor. Guadalupe Mainero".
Parece que fue también durante el breve paso de Mainero Juárez por la gubernatura cuando "se planteó la necesidad de organizar una institución de educación preparatoria" en el estado, creándose el Instituto Científico y Literario. En todo caso, de no haber sido como lo suponemos, al menos tengamos la certeza de que Mainero gestionó la fundación del instituto ante el gobernador Prieto.
Matamorense nacido en 1856, Mainero estudió en el Instituto Literario de San Juan, del que llegó a ser maestro de 1872 a 1881. Se recibió de abogado y ejerció el periodismo en diarios locales y algunos de Ciudad Victoria. No obstante que su vocación se inclinaba hacia el magisterio, incursionó en la política muy pronto.
En 1882 fue electo diputado federal, y poco después secretario de Gobernación del estado, en la época en que gobernó Antonio Canales. Era Mainero Juárez un hombre de buenos modales, instruido y de gran elegancia en el vestir. En ese entonces colaboró en la edición del libro de texto titulado "Breves apuntes sobre principio de derecho público y reseña histórica de la Constitución Mexicana". Su carrera política le deparaba mejores episodios.
En 1895 se efectuaron las elecciones para decidir al sucesor de Prieto, y uno de los fuertes candidatos fue Mainero Juárez, quien al final resultó electo. Porfirista por convicción, tendría ocho años por delante para despachar en el palacio de gobierno de la capital tamaulipeca, pues sería reelecto en 1900. Sin embargo, no tuvo que transcurrir mucho para que exhibiera algunas actitudes intolerantes que hasta entonces no se le conocían. Entró en conflicto directo con Luis Puebla y Cuadra, hombre de ideas democráticas y director del Instituto Literario del Estado, quien se vio obligado a renunciar a su puesto en 1897. Mainero nombró en su lugar a Ernesto de Kératry, afín a su forma de sentir, de ejercer la educación y practicar la política. Además, pronto emprendió el gobernador una serie de acciones que lo enfrentaron a la parte más crítica y sensible de la sociedad.
Cuenta Gabriel Saldívar que Mainero Juárez se mostró en realidad como "un amigo de la instrucción pública y como un enemigo de la cultura". Y dice por qué:
"La primera disposición de su gobierno fue suspender la mayoría de las publicaciones (léase diarios y gacetas) y limitar el número de las que se siguieran haciendo en la imprenta del gobierno".
Por eso Saldívar no le reconoce otro mérito que el de haber fomentado la instrucción. Respecto de esto último, Juan Fidel Zorrilla confirma:
"...En septiembre de 1896 fueron dadas las disposiciones legales para que en la Escuela Normal se cursara también la carrera de profesor rural o de segunda clase. La educación preescolar tampoco fue desatendida: (en ese mes) resultó todo un acontecimiento social el inicio de cursos en el Jardín de Niños, organizado y dirigido por las hermanas Teodosia y Estefanía Castañeda".
Más aún: en 1899 Mainero promovió el Congreso Pedagógico de Tamaulipas, que según los historiadores "fue el primer intento serio por unificar la educación y establecer un plan estatal de proyección a futuro apoyado en los progresos científicos y la experiencia de los propios educadores".
Mainero fue en ese terreno un buen gobernante. Sin embargo, su postura respecto a la libertad de expresión fue inversamente proporcional. Zorrilla refiere que "un aspecto digno de ser destacado en relación al interés de las autoridades por el mejoramiento del sistema educativo corresponde a las disposiciones oficiales relativas a la distribución gratuita, en escuelas tanto públicas como privadas, de libros de texto".
El propio Mainero, junto a otros especialistas en historia, creó monografías para los alumnos. La imprenta del gobierno del estado, que él negó a los editores de periódicos, la utilizó para impulsar la industria editorial de otro corte, alcanzando gran calidad, a tal grado que en 1900 se otorgó una medalla de bronce a Tamaulipas en la Exposición Universal de París. El gobernador José Guadalupe Mainero Juárez murió el 10 de agosto de 1901, cuando le faltaban poco más de dos años para terminar su segundo periodo. aurelioregalado@yahoo.com.mx
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