Opinión / Columna
 
El Cumpleaños del Perro 
Juan José González Mejía 
EL CUMPLEAÑOS DEL PERRO
El Sol de Tampico
6 de noviembre de 2009

  La Experimentación en el Lenguaje Cinematográfico

Juan José González Mejía

Dentro del Diplomado de Apreciación de Cine que imparto actualmente en la Universidad Veracruzana, hemos abordado la manera en que el lenguaje de un filme es la parte esencial para entender al cine en sí.

La experimentación en el lenguaje cinematográfico puede contener dos aspectos: fascinación o hartazgo. Lo que en un principio se percibe como el limbo de la innovación pasa a ser, después de la reiteración irremediable, empacho visual.

En la Ciudad de Sylvia/ España-2007, el director José Luis Guerín le apuesta al ensayo fílmico mediante una pretensión anfibia: la convivencia de la ficción con el documental, a través del ejercicio de seguir a una mujer (Pilar López de Ayala) por parte de un joven emulado del cuento de Edgar Allan Poe, El Hombre de la Multitud.

Después de algunos años, el joven busca en las gentes de la ciudad el rostro amado de Sylvia y al descubrirla (o creer hacerlo) la seguirá por las calles para ejecutar su destino como flaneur.

Guerín intenta con su filme que el espectador respire y transpire a la ciudad (Estrasburgo, donde se realizó) no como un acto de inercia estética, más bien como una invitación a la complicidad visual. El silencio y el intra road movie por las calles de la ciudad salpicado de las voces naturales de la urbe (el tranvía, las bicicletas, la música de los establecimientos, las pláticas de los comensales), otorgan al discurso narrativo de Guerín un reposado esplendor digno del mejor Rohmer.

A diferencia del díptico Antes del Amanecer/Antes del Atardecer, de Richard Linklater, donde Ethan Hawke y Julie Delpy expropiaban a la ciudad en sendas verborreas, En la Ciudad de Sylvia no hay encuentro sino búsqueda con acaso la pista-graffiti petrarquesca de Laure je t`aime para sujetar a la amada en un largo travelling exterior desde la hondura del deseo amoroso.

Si atenderíamos las palabras del director sobre su película, "filmar en principio un rostro y un paisaje", se nos caería el interés por verla. (El peor referente de un filme es, curiosamente, el mismo director.)

En la Ciudad de Sylvia es una cinta inteligentemente mentirosa. No es documental, es ficción pero no del todo, no es un discurrir fortuito, hay un montaje de extras, es un viaje por la ciudad pero no la ve detenidamente. ¿Qué es, entonces, el texto fílmico de José Luis Guerín? Es tal vez la teatralización de una cotidianidad que se escapa al escrutinio del documental puro o es, estableciendo paralelismos forzados, el equivalente en cine de lo que Jorge Luis Borges hizo en algunos de sus relatos: fundir las fronteras de los géneros en una pieza (cuento, ensayo disertación).

En la Ciudad de Sylvia cuenta las actuaciones de Pilar López de Ayala, Xavier Lafitte, guión de José Luis Guerín, la fotografía de Natasha Braier, y la edición Núria Esquerra...






 
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