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Opinión
![]() Rubén Rocha Moya
Pensar en Público
El Sol de Sinaloa
4 de abril de 2009
Reforma del Estado
Ley de Pensiones El gobernador Aguilar se propuso hacer una reforma del Estado, específicamente se refirió a la necesidad de adecuar y modernizar el andamiaje jurídico del estado, a fin de que éste responda con niveles de competitividad, a las necesidades de una entidad que mantienen estrecha relación con el resto del mundo, a través de la comercialización de sus productos, lo que a su vez, le obliga a elevar la eficiencia de sus procesos productivos. En esa perspectiva, el Ejecutivo estatal, promovió bajo sendas iniciativas reformas y adiciones a la Constitución local, así como a la legislación secundaria, códigos y leyes, de lo cual hoy día es posible apreciar importantes avances. En efecto, al texto constitucional, se le adicionó un título en el que se contiene expresamente lo relativo a los derechos humanos, la incorporación de muchos de ellos de segunda generación, como son el derecho a la cultura, al deporte, a la recreación, y al de igualdad por condición de sexo, los derechos de la niñez y de los grupos más vulnerables. Así también, se incorporaron a la Constitución valores y principios que definen a nuestro estado como una entidad democrática y moderna. Acorde con lo comprometido, se reformaron una serie de disposiciones en materia de seguridad, educación, electoral, transparencia y rendición de cuentas, y se aprobaron algunas nuevas leyes fundamentales para la vida del estado, entre ellas, destaca la recientemente decretada por el Congreso, a iniciativa del gobernador Jesús Aguilar, la Ley de Pensiones para el Estado de Sinaloa. LEY DE PENSIONES La LIX Legislatura local, recibió de parte del Ejecutivo estatal la propuesta de nueva Ley de Pensiones, la examinó, cubrió un denso proceso de auscultación y consulta y, finalmente, dando evidencia de su identidad social, la aprobó el 26 de marzo del presente año. El antecedente. Ya lo decíamos. Fue la iniciativa del gobernador que deriva de un largo proceso de diseño y de trabajo técnico especializado, que se remonta, inclusive, al inicio de su propia gestión. Ante esto, y primero que nada, habría que decir que el gobierno que preside Jesús Aguilar, ha dado muestras de que en materia de seguridad social, mantiene una permanente búsqueda de alternativas que permitan mejorar los niveles de bienestar individual y colectivo de los sinaloenses, en particular, y dada su obligación laboral, lo hace con los trabajadores al servicio del estado. Los sucesivos quebrantos económicos ocurridos en el mundo global, y el desasosiego que éstos generan para el futuro mediato y de largo plazo en todos los países del orbe, hacen que las dimensiones sociales, políticas y culturales de asuntos como el de la seguridad social cobren una significación mayor de la que de por sí ya tienen. La pensión es, tal vez, la prestación que más anhela y aprecia un trabajador y su familia. Es de un profundo contenido humano. El ingreso jubilatorio o el que deriva de una pensión es, justamente, aquél que hace presencia en los momentos más difíciles, los derivados del desempleo, de una enfermedad, invalidez, accidente, y sirven, sobre todo, para garantizar una vejez digna, en lo que centra su mayor importancia la Ley de Pensiones para el Estado de Sinaloa recién aprobada. Por eso, no tenemos menos que celebrar junto con los servidores públicos del estado, el arribo de este nuevo sistema de seguridad social que, como comentábamos arriba, vendrá a darles certidumbre laboral a los trabajadores, pero, sobre todo genera confianza frente a un retiro seguro. UN SOLIDO SOPORTE INSTITUCIONAL Los regimenes de pensiones, no obstante que en todo el mundo, en general nacieron con una falta de planeación adecuada, por lo que hoy su capacidad financiera se encuentra en riesgo, y en muchos casos no sólo eso, sino que han llegado a la quiebra total, éstos, de cualquier manera, han demostrado que son indispensables para un desarrollo armónico, solidario y humanista de todas las sociedades. En nuestro caso, y a propósito, ese escenario de la fortaleza institucional y financiera, se ha cubierto con mucha responsabilidad, seguros de que eso es básico para garantizar certezas en esta prestación sustantiva. Me refiero, a que los estudios actuariales que dan sustento al sistema todo, tiene como base una concepción financiera realista, que además de proyectar con mucho fundamento las necesidades del futuro de los trabajadores, tiene en cuenta la solvencia económica del estado para cubrir sus obligaciones contraídas por efectos de esta Ley. Ello, a su vez, ordena y racionaliza la política de pensiones y jubilaciones, evita cualquier sello individualista e interesado, inclusive, al optimizar los recursos producto del ahorro colectivo que esta acción supone, le da al estado la posibilidad de derivar mayores apoyos a proyectos y programas sociales muy demandados por la comunidad. En fin, estamos pues, ante la posibilidad de atender esta justa demanda de los más de nueve mil trabajadores al servicio del estado. Se hará, bajo un esquema institucional adecuado, bajo el amparo y observancia del interés colectivo e individual de los propios trabajadores, con la creación del Instituto de Pensiones, mismo que administrará los fondos de los trabajadores. Es, pues, una muy buena noticia para todos los que prestan sus servicios en los tres poderes del estado. Nosotros, la celebramos con ellos. moyro@hotmail.com Columnas anteriores
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