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Opinión
![]() Melchor Inzunza
Pensar en Público
El Sol de Sinaloa
12 de diciembre de 2006
Ha muerto el traidor que ascendió sobre el crimen, el general vitalicio, rodeado de su impunidad vitalicia. Sólo resta, entonces, parafrasear a Nicolás Guillén: He aquí al dictador inmorible muerto en su cama de muerte, flanqueado por cuatro buitres: el desprecio, el horror, la vileza y la traición. He aquí al señor Augusto, muerto en su muerte de gala. Pinochet muerto, muerto Pinochet, bien muerto y muerto, Amén. * * * El año pasado, justo en estos días, el tema de la columna fue la estrella de Belén. La que corona el arbolito navideño, como símbolo de que la vieron los magos en oriente y los condujo a Jerusalén. Después de la entrevista con Herodes, la vieron de nuevo y los guió hasta el pesebre donde se hallaba el niño Jesús. El suceso lo refiere Mateo, uno de los evangelistas, 80 años d.C., según la datación mayoritaria. (Los otros, como no lo notaron, dejaron de anotar tan notable acontecimiento astronómico y para nada mencionan a sus únicos testigos orientales. No están en Lucas, ni en Juan y tampoco en Marcos, el más antiguo de los cuatro evangelios canónicos. Por lo demás, el Nuevo Testamento ni de chiste revela la fecha del nacimiento del Mesías). De hecho, la navidad no sería una festividad de los cristianos sino hasta siglos después, cuando la Iglesia católica la introdujo al mundo. Con todo y 25 de diciembre, el árbol navideño y los magos, ya para entonces tres reyes, con nombres propios. TODOS LOS ARBOLES EL ARBOL Pero ahora el tema de esta columna no es la estrella sino el árbol. O los árboles que pensaba comentar. Pero eran muchos: el árbol genealógico, el árbol del conocimiento del bien y del mal, el árbol del ahorcado, el árbol de la poesía, el árbol bien plantado más danzante, árbol dorado de la vida, el árbol de levas, el árbol no crece torcido, el árbol de joselito, el árbol de la noche triste, el árbol caído, el sauce y la palma, el pino y el espino, los árboles de Esopo que querían rey... Demasiados, pues. Hablemos entonces sólo de uno. Del Arbol de Navidad. No del que esperan importar este diciembre un millón 200 mil árboles (400 mil más que el año pasado, de Estados Unidos y Canadá), según informó hace unas semanas la Conafor, organismo de la Semarnat. No del que es también objeto del tráfico ilegal y de los taladores clandestinos en México, por cierto ubicado entre los países con mayor deforestación: perdemos anualmente 600 mil hectáreas de bosques, debido a la tala y los incendios. No, en fin, de ese arbolito venta tuvo que prohibir el gobierno de Burundi, pequeño país africano de fuerte tradición cristiana, para evitar el avance de la rápida deforestación de sus bosques. (26/12/05. Noticias 24 horas.com) Sino de otro, muy lejano y a salvo de tales hijeses. El más espectacular y esplendente: ARBOL COSMICO DE NAVIDAD Los astrónomos del Observatorio Europeo del Sur (ESO) obtuvieron, en diciembre 2005, una bella imagen del "fantasma cósmico de Navidad", el cúmulo estelar NGC 2467, que está entre 25 mil y 30 mil años luz de la Tierra, en la constelación de Puppis (Popa). Entre tanto, el equipo de científicos del observatorio orbital Spitzer de la NASA capturaba, en una región de nuestra galaxia, una imagen a la que llamó "Cúmulo de árbol de Navidad", cuyo ornamento está compuesto de estrellas recién nacidas, como quien dice. Con apenas 100 mil años de edad, ocultos detrás del grueso polvo cósmico, estos soles advertidos por el Spitzer, dan al Arbol de Navidad su nombre y su forma triangular. Conocido también como NGC 2264, había sido descubierto-en una zona con densas nubes de gas y polvo, denominada nebulosa del cono- por William Herschel en 1784, dos años después de habernos revelado al planeta Urano. AGOSTO EN DICIEMBRE La nueva constelación de estrellas, a unos 2.600 años luz de la Tierra, se localiza en la nebulosa de Monoceros (o El Unicornio), entre las estrellas Procyon, Sirio (Can Mayor) y Betelgeuse (Orión), que forman un triángulo casi equilátero en el cielo. En Monoceros están contenidos, además del Árbol de Navidad, el cúmulo M 50 y la nebulosa del Rosetón (NGC 2237). Pero el Arbol de aquella pequeña región del inconcebible universo, resalta por su belleza y por la estrella más luminosa de su racimo; su aparición no pasaría desapercibida ni siquiera para Herodes -el de la matanza de niños que, digamos de paso, también está sólo en Mateo-. Y menos para los buenos evangelistas que prefirieron ignorar la dudosa estrella de Belén. Más bien, con una estrella indudable como la del "árbol cósmico de navidad", y las autoridades cristianas habrían hecho su agosto... en diciembre. ¿No lo cree usted? * * * Referencia: Astroseti, 22 de diciembre de 2005. Crédito: NASA/JPL-Caltech/P.S. Teixeira (Center for Astrophysics) Web Site: Spitzer News Room. "Stellar Snowflake Cluster", traducción de Heber Rizzo Baladán. Columnas anteriores
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