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Opinión
![]() Jorge Guillermo Cano Tiznado
Apunte
El Sol de Sinaloa
3 de junio de 2008
¿Coordinación?
Cuando desde los gobiernos estatales y municipales se pide coordinación con las corporaciones policíacas federales se alude a una realidad de suyo perniciosa. De común, las dependencias federales, y no sólo en materia de seguridad, tienden a ver como ínsulas baratarias a los estados. Se cometen, a partir de esa actitud, múltiples errores. Antes y ahora, lo que estamos viendo es más una centralización, vertical y un tanto autoritaria, de las decisiones, estrategias y dinámicas para combatir a la delincuencia. El argumento de que es necesario y no hay de otra resulta endeble a la luz de las experiencias y los resultados, tanto previos como actuales, de esa centralización. Los referentes se multiplican a lo largo del país. El tema no es nuevo, a mediados de septiembre del 2004 escribimos aquí que "la centralización del combate al narcotráfico y sus secuelas conlleva una responsabilidad evidente, imposible de soslayar". Desde luego, el narcotráfico es un delito federal cuya persecución compete en primer lugar al gobierno federal y sus instancias. La exigencia de acciones efectivas, de voluntades claras, de capacidad y eficiencia en el combate al crimen organizado es legítima y necesaria. Todos los niveles de gobierno son responsables, con las proporciones naturales y entendibles, legales y jurisdiccionales. Pero la disyuntiva es: control unilateral en la práctica o coordinación efectiva y corresponsable. Lo primero, ya se ha visto, no funciona a la larga y si acaso en el corto plazo tiene efecto de paliativo. Lo segundo, con toda la inversión de voluntad y recursos que se requiere, es lo que procede. ¿Y es lo que está sucediendo? GORDILLO Y ROMERO A otros temas: como era de esperarse, luego de la declaración firmada por Elba Esther Gordillo, Carlos Romero Deschamps y Juan S. Millán, entre muchos otros, en torno a la situación del sindicalismo mexicano, sobre los dos primeros han emergido severos cuestionamientos. Tenidos por dirigentes que, en la práctica, no defienden a la clase trabajadora, ligados a intereses gubernamentales y enredados en no pocos manejos turbios, Gordillo y Romero Deschamps tendrán que justificar su presencia en un proyecto que, con todo, resulta recuperable en las actuales circunstancias del país. LA POSTURA DE MILLAN Al respecto, Juan S. Millán, designado vocero de la confluencia referida, no ha rehuido la cuestión: Elba Esther Gordillo y Carlos Romero Deschamps "enfrentan cuestionamientos severos, pero están al frente de organizaciones esenciales para la vida nacional". En todo caso, "ellos tendrán que enfrentar (los cuestionamientos) y poner en claro". Pero lo más preocupante, declaró Millán en una entrevista que publicó ayer "La Jornada", "sería que señalaran que no son ciertos los señalamientos sobre la existencia de un sindicalismo sin la mínima cohesión para enfrentar los retos de la falta de empleos, de los bajos ingresos de los trabajadores, de un deterioro salarial que llega a 75 por ciento, porque no ha podido frenarse en los últimos 20 años." UNA REALIDAD LACERANTE Son muy pocos los sindicatos que mantienen el papel que desempeñó por décadas el movimiento obrero como interlocutor del gobierno, agregó Millán. La actoría del sector se ha venido perdiendo "y las organizaciones sindicales ya no son tomadas en cuenta en la definición de políticas para resolver los problemas nacionales". "Ni siquiera juegan un papel de primer orden en la posible reforma a la legislación laboral", enfatizó. Y esa realidad es la que da el mayor sentido a las propuestas avaladas por 25 organizaciones que representan alrededor de dos millones de trabajadores mexicanos. DE VIALIDOSOS De un tiempo a la fecha, largo ya, Sinaloa ha tenido pésimos directores de tránsito y secretarios de vialidad. A los problemas de crecimiento desmesurado del parque vehicular, la planeación ausente del crecimiento citadino y otros, se suman de común incapacidades y limitaciones de los funcionarios del área. Atrapados por lo urgente, que se relaciona irremediablemente con la supervivencia política, es decir presupuestal, tales secretarios (secretaria, ahora) no atienden en la correcta medida aquello que es consustancial a su función designada. Y no tienen tiempo más que para la apariencia, como en prácticamente todos los demás espacios de la oficialidad monologante. DEJAR HACER Y PASAR En el congresito local, la faramalla es el campo donde se mueve la gran mayoría, incluida la "oposición" negociante. Y al respecto alguna reacción esperaríamos de algunos diputados que, off record, han expresado su desacuerdo con la red de complicidades que se ha venido tejiendo. Hasta el momento, han podido más los compromisos y la conservación de un control de alto costo político que permite actorías injustificadas, si la justa proporción se atendiera. Además, concesiones que sólo se explican por una errónea visión de los reales alcances políticos en varios casos. PRIMERA Y ¿SEGUNDA? De nuevo quedó de manifiesto el bajo concepto y el trato despreciativo que la prensa local les merece a las autoridades federales y estatales. El pasado miércoles 28 de mayo, al llegar a Culiacán otros 300 agentes de la Policía Federal Preventiva (PFP), se montó un espectáculo ("circo", se le llamó con propiedad en la nota de "El Sol de Culiacán") especialmente para la prensa defeña y uno que otro de cadenas "hispanas". Al show, de pésimo gusto, por lo demás, haciendo ostentación de una subvaloración ofensiva que se quiere disfrazar, sin éxito, de "estrategia comunicativa", no fueron invitados (vieron de lejos, detrás de un cerco) los reporteros locales. SON PÁJAROS, SON AVIONES... Sobre la clase política de hoy, nos escribe el amable lector José Carlos Muñoz: "Ahí están, siempre listos para la foto, prestos a pronunciar el discurso más oportuno, más redituable, el que más dividendos inmediatos produce, aún cuando se contradiga abiertamente con sus acciones, desdiciendo la desvaída retórica". Son la mayoría de los políticos de nuestros días, "del color que sean, siempre dispuestos a cualquier foro, los que se pronuncian contra la corrupción en todas partes que no sean los propios espacios, donde la ética política ya ni siquiera opera como divisa del comportamiento deseable". "Para salvar a la patria, claro está, necesitan el poder, representado lo mismo por una curul que una presidencia municipal, una gubernatura o lo que caiga". "En la práctica, cualquier hueso es bueno para seguir viviendo del presupuesto (es decir, en la correcta dimensión de su existencia)". Servido. EN EL TINTERO --De la correspondencia semanal, un correo de primera importancia para el escribiente: de Liberato Terán Olguín, amigo entrañable que se recupera, afortunadamente, luego de una necesaria y delicada operación. En su mensaje, el ánimo compartido. Gracias. --Los tiempos del PRI ya pasaron en Sinaloa pero campañas "opositoras" a modo, para perder, como las últimas del PAN, sumando un PRD inexistente en lo electoral, pueden conjugarse para que el tricolor continúe en la gubernatura. Nunca de otra manera. --Semana de misivas, la que pasó. Se agradecen los comentarios de Don Angel Olivas, José Carlos Muñoz y Andrés Espinoza. --Vuelven los relajos a las calles y tugurios de Culiacán. Como de festejo, en varias partes, los epígonos e imitadores del narcotráfico. Y peor se puede poner. --En circulación el número 69 de "Vértice de Sinaloa". En la Internet: www.verticedesinaloa.bravehost.com. --Su correspondencia a esta columna, si ya lo alcanzó la red, y si está disponible el servicio, a: cano@cln.megared.net.mx. --Esta columna en la Internet: www.apunte.bravehost.com. Columnas anteriores
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