Sinaloa
Carro eléctrico fabricado en Sinaloa
Este es el automóvil compacto, convertido a eléctrico por el centro de instrumentos de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Foto Felipe Millán/El Sol de Sinaloa

PRESENTA LA UAS

El Sol de Sinaloa
4 de diciembre de 2010

por Antonio Velázquez Zárate

Culiacán, Sinaloa.- Como una alternativa para un futuro inmediato y de contribución de Sinaloa para apoyar acciones en favor del medio ambiente, catalogó el rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa la fabricación del primer auto totalmente eléctrico hecho en Sinaloa a través del Centro de Instrumentos.

Durante el evento realizado en las instalaciones del Jardín Botánico de Culiacán, Corrales Burgueño, catalogó el esfuerzo del grupo comandado por Manuel Fernando Cázares, director del Centro de Instrumentos y Leopoldo Martínez, presidente de la Red de Inventores Sinaloenses, porque también ha sido útil para unir esfuerzos con otras instituciones y con la iniciativa privada.

"Es muy importante convencer a los diferentes sectores, ganarse su credibilidad para que mediante la vinculación fluyan los apoyos que demandan proyectos tecnológicos como el auto eléctrico". También habló sobre la dificultad de transferir este tipo de proyectos de innovación tecnológica con una visión se utilidad práctica, presisamente debido a la falta de apoyos.

El rector de nuestra máxima casa de estudios, a manera de arranque de la inminente comercialización de "motores" eléctricos, subió al famoso Vocho, cuyo total silencio, comprobó una de sus muchas ventajas.

Fernandedo Cázares explicó a ELSOL DE SINALOA de manera general de qué se trata.

Para empezar, dijo que se entiende por vehículo eléctrico aquel que está propulsado total o parcialmente por energía eléctrica procedente de baterías que se recargan en la red eléctrica.

Los vehículos eléctricos de Autonomía Extendida tienen las mismas características de los vehículos eléctricos de batería pero llevan además otra fuente secundaria que funciona como un generador interno que recarga las baterías, permitiendo aumentar la autonomía del vehículo.

El motor eléctrico es energéticamente más eficiente que el motor de combustión interna y no genera ningún tipo de emisiones durante su utilización, además, la ausencia de contaminación comparando con el funcionamiento del motor de combustión interna, permite disminuir el nivel de desibelios emitidos por el vehículo en movimiento.

El consumo de electricidad de la red derivado de la recarga de baterías de los vehículos eléctricos e híbridos enchufables tiene la ventaja de poder elegir el momento más adecuado, cuando la energía es más barata de acuerdo a la demanda.

El vehículo eléctrico en una alternativa al transporte, al alcance del ciudadano promedio, es especial aquellos que posee un vehículo con motor a gasolina en mal estado, son candidatos a la conversión a motor eléctrico.

La tecnología de conversión de autos oscila entre 3000 y 7000 dólares es decir entre 35 y 75 mil pesos, de acuerdo al tipo, tamaño y uso del vehículo. El vehículo eléctrico se debe considerar con realismo y mesura considerando aspectos de análisis como los siguientes:

El concepto de automóvil eléctrico está restringido a la aplicación de automóvil puramente urbano, de dimensiones reducidas, de fácil manejo y autonomía suficiente para el uso cotidiano para dos personas en la ciudad.

El petróleo ofrece dos ventajas para la tracción de un vehículo; una elevada densidad energética y almacenamiento en estado líquido y a la presión atmosférica, dichas ventajas se traducen en altos resultados en formas de potencia autonomía y flexibilidad de utilización.

Cada vez son más numerosos los centros de ciudad en los que la circulación de automóviles de combustión interna están prohibidos o regulados (Singapur, Estocolmo, Copenhague, Munich y Zurich).

El vehículo eléctrico requiere infraestructura adecuada para su mantenimiento como el acondicionamiento de lugares de recarga de baterías, reacondicionamiento de los garajes de las viviendas y talleres especializados.

En cuanto al vocho, convertido en Sinaloa, concretamente en la UAS, dijo que el principal objetivo del proyecto fue crear una referencia estándar para la conversión de vehículos de gasolina a vehículos eléctricos. La novedad de la invención lo constituye el hecho de poder convertir cualquier tipo de vehículo con motor de combustión interna a eléctrico.

El proyecto consistió en la conversión de un vehículo convencional de gasolina (VW) a un modelo de vehículo 100% eléctrico, operado por un banco de seis baterías ciclo profundo de gel. El kit de conversión incluye un controlador, un motor de corriente directa de excitación independiente, módulo de aceleración, contactor principal, cargador y accesorios de conexión.

El Volkswagen convertido a eléctrico cuenta con: motor eléctrico que sustituye al motor de combustión interna convencional y va adaptado al dispositivo de acoplamiento a la transmisión. Es un motor de corriente directa de avanzado diseño, capaz de operar desde la salida de un controlador inteligente que convierte la señal de alimentación de las baterías en un tren de pulsos modulados en ancho, controlando así eficientemente cada régimen de marcha del vehículo.

Controlador Sepcom Power-Pack: es un controlador inteligente para motores de corriente directa que opera a 72 voltios y que puede ser programado según la aplicación mediante un kit de programación que proporciona el fabricante. Está basado en técnicas de modulación de ancho de pulso, permitiendo un desempeño óptimo del motor en cualquiera de las velocidades en toda la gama de regulación. Utiliza dispositivos de conmutación de alta velocidad IGBT (Isolated Gate Bipolar Transistor), de alta potencia con muy baja resistencia dinámica durante la conmutación lo que garantiza que las pérdidas de energía sean mínimas, mejorando la eficiencia de la aplicación.

Tiene una autonomía de 80 km, aceleración de 0-80 km/h es de aproximadamente 15 segundos, requiere de unos 12 kilovatios-hora de electricidad para cargar el coche después de 80 km de viaje (pueden ser suministrados por celdas fotovoltaicas), las baterías pesan aproximadamente 300 kg, las baterías duran de tres a cuatro años.