Opinión
Melchor Inzunza
Pensar en Público

El Sol de Sinaloa
6 de febrero de 2007



El término 'narco' es ahora prefijo imprescindible y ha originado decenas de neologismos.

Mencionemos sólo algunos: narco-corridos, narco-cultura, narco-video, narco-satánicos, narco-militares, narco-policía, narcoguerrilla, narcobanqueros, narco-limosnas, narco-valores, narco-estética, narco-arquitectura, narco-economía, narco-lavado, narco-dólar, narco-santos, narco-satánicos, narco-militares, narco-banqueros, narco-periodistas, narco-gate, narco-democracia, narcodictadura, narcoterrorismo, narco-política.

Y, por supuesto, narco-historias.



LOS ORIGENES



Según las referidas por Carlos Resa Nestares, una versión atribuye la preponderancia de Sinaloa en la producción de drogas a un acuerdo entre el gobierno de Franklin Delano Roosevelt y el gobierno mexicano de Manuel Avila Camacho. El primero habría financiado el cultivo de amapola en la entidad para producir morfina que requería EU en la Segunda Guerra; el segundo habría propuesto nuestras zonas serranas como las más apropiadas para el cultivo de adormidera.

Otra vincula a la Mafia estadounidense con la producción de las drogas ilegales en Sinaloa. Alain Delpirou y Eduardo Mackenzie (2001), señalan que en los años cuarenta Meyer Lansky, uno de los jefes de la Mafia neoyorquina, vino en viaje de 'estudios'. De incógnito y a lomos de una mula llegó a Badiraguato y de sus negociaciones surgieron las primeras pistas clandestinas en México y comenzó el negocio.

Pero hay una explicación alternativa de la relevancia de Sinaloa durante los años cuarenta en el cultivo de drogas:

Sinaloa poseía desde principios de siglo una agricultura comercial extensiva y exportadora; un aguzado sistema de producción agrícola y de distribución de sus productos destinados a Estados Unidos. Sistema que podía utilizarse para el tráfico de opio; más aún cuando había un flujo de información constante que ponía en contacto a individuos con capacidad financiera para alcanzar a los consumidores.

Quizás la más plausible. Pero no excluye una combinación de factores. Acaso en las otras versiones haya algunos granos de la verdad.



SINALOA: HACE 60 AÑOS



A principios de noviembre de 1947, altas autoridades judiciales, militares y de salud anuncian que vendrán a Sinaloa a poner en marcha un plan presidencial para combatir a los traficantes de drogas en el noroeste.

Poco después, el día 14, el periodista Armando Rivas Torres de Excélsior, quien había acompañado a los funcionarios en la gira, publica una nota: el gobernador Pablo Macías Valenzuela "es señalado por mucha gente como uno de los cabecillas de la banda de traficantes en drogas, cosa que está por probarse".

El 20 de noviembre de 1947, el presidente Miguel Alemán llega a Mazatlán. Dos días después, Macías publica su rechazo a las imputaciones de la prensa, por ser "gravemente ofensivas" y "calumniosas alusiones que hieren la dignidad y el decoro del pueblo de Sinaloa... fantasías elaboradas por la desarrollada imaginación... previamente estimuladas antes de su partida de la ciudad de México". (Arqueología del narcotráfico).



SINALOA: HACE 30 AÑOS



En enero de 1977, el gobierno federal lanza en el noroeste la "Operación Cóndor": "La más gigantesca batida contra el tráfico de drogas que se haya realizado en México, con la participación de 10,000 soldados".

El general que los encabezaba, José Hernández Toledo (famoso por su desempeño en el movimiento del 68 y, antes, por la toma universidades) pronosticó el "fin al narcotráfico" para el mes de mayo de ese año y señaló que en la sierra había suficiente armamento para "una revolución chiquita".

Resultado: Ningún narco-jefe importante fue detenido. Se trasladaron con sus bandas a Jalisco, protegidos por la Dirección Federal de Seguridad, como se revelaría más tarde, a raíz el asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena.

En cambio, cientos de campesinos fueron torturados y encarcelados, y muchos más abandonaron sus pueblos. El presidente municipal de Badiraguato, Ignacio Landell Esquerra, declaró "que aproximadamente el 30% de los habitantes del municipio dependía del narcotráfico".



LA GUERRA MILITAR



En Luis Astorga ha documentado la participación del ejército en actividades antidrogas.

Comienza en 1938, cuando los militares de la 4ª Zona Militar apoyaron la destrucción de cultivos de adormidera en Sonora con la asesoría del agente Scharff del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, quien los acompañó en el operativo. Éste dictaminó que por primera vez las autoridades de salud de México tenían a su cargo las políticas antidrogas, y las fuerzas armadas cooperaban con ellas.

En octubre de 1947, la PGR, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Secretaría de Salubridad emprendieron una nueva campaña con mayor personal y publicidad. A partir de entonces se delegó en la PGR la autoridad para definir la política antidroga y el ejército quedó como coadyuvante.

En los años setenta, como ya apuntamos, el ejército fue involucrado en la "Operación Cóndor".

Posteriormente muchos militares ocuparon posiciones de liderazgo en la estructura de la PGR, como altos funcionarios, en las delegaciones estatales, y como agentes de la PJF.



SI, PERO NO



En el año 2000, entre las primeras medidas propuestas por el nuevo presidente y su equipo de transición en cuestiones de seguridad y justicia, fueron mencionadas las siguientes: no considerar el tráfico de drogas como un asunto de seguridad nacional, sino pública; y retirar al ejército de la lucha antidroga.

Esta posición cambiaría luego de una reunión privada con el "zar" antidrogas Barry McCaffrey en la sede de la embajada de Estados Unidos en México. El equipo de transición le aseguró que los militares no serían retirados de la lucha antidroga en el corto plazo. (El Financiero, 20 de agosto del 2000)

Tampoco después.

¿Por qué? Porque sólo así pueden ganarse los combates contra el narcotráfico. Y el éxito de muchas batallas, a lo mejor podría darle a esa guerra perdida la apariencia de un fracaso exitoso.



REFERENCIAS



Carlos Resa Nestares, La organización de la producción de drogas en México, Universidad Autónoma de Madrid, 27 de febrero de 2001.

Luis Astorga, Arqueología del narcotráfico, Nexos, Julio 1995./ La seguridad dependiente, Bien Común y Gobierno, 1 de mayo de 2001.

Teniente Coronel Stephen P. Howard, La Guerra Militar Contra las Drogas, AirSpace Power International Español, 2001.



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