Policía
Cinco !ejecutados" en Navolato
Foto: El Sol de Sinaloa
Masacre
El Sol de Sinaloa
1 de febrero de 2010

Navolato. Sinaloa .- Tres mujeres y dos hombres, uno de ellos policía estatal, fueron asesinados a balazos por sujetos que abrieron fuego de "carro a carro" con fusiles "cuerno de chivo".

De acuerdo a los primeros informes de la policía investigadora una mujer sobrevivió al ataque, misma que resultó con lesiones en los glúteos.

Las féminas que perdieron la vida fueron identificadas María Elena Cervantes Urías, quien contaba con (22 años de edad), Katia Alicia Rodríguez Santisteban, de (16), y Guadalupe Castro, de (19), todas con domicilio conocido en la comunidad "La Higuerita", de la sindicatura de Culiacancito.

También fueron asesinados Juan Martínez García, de (46), oriundo del poblado "Coyumatlán", en el estado de Michoacán y Carlos Ariel Astorga, de la colonia Tierra Blanca, en Culiacán.

Este último portaba entre sus ropas una credencial que lo acredita como policía de la Dirección de Servicios de Protección.

Las víctimas viajaban a bordo de una camioneta de la marca Ford, tipo Lobo, de color rojo, doble cabina, con matrícula para circular 7R34382 de California.

Los hechos se registraron a eso de las tres de la madrugada sobre la carretera 5 de Mayo-Limoncito.

Se estableció que las víctimas "paseaban" por el ejido 5 de Mayo, cuando intentaron cerrarle el paso dos automóviles de modelo reciente.

Los tripulantes de la Ford-Lobo salieron del mencionado lugar y tomaron hacia esta ciudad. Fue antes de llegar a la comunidad "El Limoncito" cuando fueron "acribillados" con fusiles AK-47.

Tras las descargas, la Ford-Lobo quedó sin control y terminó fuera de la arteria vial. Sus ocupantes intentaron escapar a pie pero fueron "masacrados" por la espalda.

En las pesquisas, los investigadores estatales encontraron que una de las víctimas portaba fuerte cantidad de dinero en pesos y dólares.

Los informes forenses indican que los cadáveres acusaron heridas de bala en la región del cráneo y torácica.

A un costado de la camioneta Ford-Lobo, las autoridades contabilizaron más de 60 casquillos calibre 7.62, mismos que fueron enviados al departamento de criminalística para su estudio de ley.