Sinaloa
Día de la Candelaria, fecha de una gran fiesta regional en Sinaloa; Quilá, la sede
La celebración de la Candelaria, culmina, de manera oficial, el calendario de las actividades navideñas. La Candelaria es conocida en la región como la Virgen de Quilá,.Foto: Sol de Sinaloa
Evoca la presentación en el templo del Niño Jesús

El Sol de Sinaloa
1 de febrero de 2010

Por Antonio Velázquez Zárate

Culiacán, Sinaloa.- El 2 de febrero, Día de la Candelaria, constituye cada año para la ilgesia católica el final del periodo navideño, pues es cuando el Niño Jesús fue presentado en el Templo por sus padres, según la costumbre judía, fecha que para Sinaloa es doblemente significativa, debido que la Virgen de la Candelaria, es la misma que la Virgen de Quilá a la que se le atribuyen muchos milagros.

En esa población, ubicada a la margen del río san Lorenzo, están desde semenas atrás de fiesta, peregrinaciones de todo el estado visitan el templo y será el próximo martes, cuando llegue a su climax en relación al asunto religioso, con la misa presidida por el señor obispo Benjamín Jimenez Hernández.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia señala que esos actos incluyen el sincretismo con ritos prehispánicos, convirtiéndose en una festividad compleja, pues en su esencia también se fusionan la fe hebrea, la cristiana e, incluso, cultos paganos provenientes de la Isla de Tenerife, en las Canarias.

En el Día de la Candelaria se hace el "levantamiento del Niño Jesús", que consiste en llevar la imagen a bendecir al templo, así como levantar y quitar todas las figuras de los nacimientos para guardarlas hasta la celebración de la próxima Navidad.

También es costumbre popular que ese día, quienes el 6 de enero anterior durante la partida de Rosca de Reyes les tocó el "muñeco", ofrezcan a amigos y familiares atoles y tamales, que es el alimento que podían adquirir las personas más humildes.

El nombre Candelaria viene de la tradición de bendecir velas y distribuirlas entre los adoradores. Las velas recuerdan las luces de Navidad y simbolizan las palabras de Simeón a José y María en Lucas 2:32 de que Jesús sería "la luz para revelación a los Gentiles y gloria del pueblo de Israel".

Al principio, el Día de la Candelaria honraba la purificación de María después del nacimiento de Jesús, pero las observancias modernas han movido el énfasis hacia Jesús.

En muchos lugares este día marcaba el principio del año, por lo cual los indígenas tienen la costumbre de llevar a bendecir las mazorcas que servirán de semillas en la próxima siembra; también se bendicen las velas o candelas, de ahí el nombre de "Candelaria", que son consideradas como buenas para apartar el mal y las enfermedades.

la fiesta de la Candelaria y la presentación del Niño Jesús al templo tiene sus orígenes en el libro del levítico, que pide a las madres judías que cuando tengan un niño varón lo presenten 40 días después de su nacimiento y si es niña 80 días posteriores para que los purifiquen.

En ese entonces los primogénitos de los hebreos Salvaron sus vidas del Ángel Exterminador, contrario de los hijos mayores descendientes de los egipcios.

Este hecho, de acuerdo con la Ley de Moisés que se halla escrita en el Levítico, los judíos debían presentar a sus primogénitos en el templo.

Asimismo debían sacrificar conforme sus posibilidades un cordero o un par de palomas blancas, los cuales no debían tener defectos. Lo anterior se realizaba 40 días después del nacimiento del niño, cuando se consideraba que la madre había eliminado cualquier rastro de sangre producto del parto, antes de esto era considerada impura.

Jesucristo, al ser judío, también fue presentado por sus padres, cumpliéndose así el lapso para el ritual si se cuenta del 25 de diciembre al 2 de febrero.

Señala el libro que en el templo se encontraba el anciano Simeón, quien aún ciego reconoce que el niño que María llevaba en brazos era el Mesías.

Y pronunció hacia Dios: "Ahora sí me puedes llevar porque mis ojos han visto al salvador de Israel, que será gloria para Israel y contradicción para muchos; y dirigiéndose a la virgen: Y a ti una espada de dolor te atravesará el corazón".

"Eso es lo que ocurre en la presentación del templo y es lo que se conmemora el Día de la Candelaria, por una parte. Aquí en México el Niño Jesús se lleva a bendecir ese día, en otros países no lo hacen así, ni siquiera en España, y en general en Europa" .

En la Nueva España durante el proceso de evangelización, los franciscanos introdujeron entre otras cosas el nacimiento; de esa manera la representación del Niño Jesús se coloca en el pesebre el 25 de diciembre y pasados 40 días es necesario llevarlo a bendecir a la iglesia por quienes lo arrullaron la noche del 24. Se trata de un compadrazgo.

Pudo muy bien la parte del Niño Jesús estar de alguna manera montada por la iglesia católica aprovechando las ceremonias que sucedían en este mismo período (al inicio de febrero) en la época prehispánica, que para los pueblos mesoamericanos representaba la última parte de los 20 días de su calendario ".

Fray Bernardino de Sahagún relata en sus crónicas, que se realizaban sacrificio a los tlaloques, es decir los ayudantes (las nubes) del dios Tláloc, para pedir lluvia para las próximas cosechas.

Para ello se les ofrendaban niños, los vestían de gala, y durante su ascenso sobre todo al conocido como Monte Tláloc, les hacían llorar como augurio de que habría agua en abundancia".

Esto lo aprovecharon muy probablemente los evangelizadores y sobre una base que guardaba relación con los niños, empalmaron el culto cristiano.

Los sacerdotes llevaron la imagen del Niño Jesús a los templos, y en la misa daban a conocer su significado, al paso del tiempo, con el cambio de las generaciones, el recuerdo de aquellas ceremonias prehispánicas fue diluyéndose.

Sobre la costumbre de preparar e invitar los tamales, las investigaciones señalan que antes de la conquista, en Mesoamérica se comían distintos tipos de tamal en relación con las fiestas del ciclo agrícola.

Para la de petición de lluvia eran elaborados con hierbas semiamargas -como penitencia o ayuno-, lo cual todavía permanece en algunas zonas rurales del centro y sur del país para que la siembra funcione.

En Europa la conocida Fiesta de las Candelas o de las Velas, también se fusionó con los ritos anteriores. Esta tuvo su origen en la Isla de Tenerife, en las Canarias.

Cuentan que por el siglo XIV unos pastores divisaron una imagen de madera con la forma de una mujer, quien llevaba recostado a un niño sobre su brazo derecho, y en su mano izquierda una candela o vela.

Como era costumbre entonces, a una mujer sola no se le podía hablar, así que le aventaron pequeñas piedras, y por consecuencia a uno de ellos se le paralizó la mano y a otro se le rompieron los dedos también de la mano.

Comentaron esto a su gobernante, y éste les pidió que fueran por ella, y al momento de tocarla ambos quedaron curados. A partir de ese momento empezó su veneración en la cueva donde apreció, pero bajo el título de " La extranjera".

Pocos años después, cuando España comenzó su conquista de las Canarias, un niño de este lugar llamado Antón fue hecho prisionero, lo bautizaron e instruyeron en el cristianismo.

Tiempo después al retornar a Tenerife y ver de nuevo a " La extranjera", comentó a los nativos que esa imagen a la que adoraban era ni más ni menos que la madre de Dios.

Se le llamó la Virgen de la Candelaria por la candela. Aún en la tradición cristiana, el sentido de purificación tiene que ver también con el fuego, es decir, con la luz. Así pues su devoción en España nació en las Islas Canarias y se popularizó especialmente entre los marineros que la tomaron como abogada y la izaron al lado de los timones, en las travesías hacia América

Actualmente las tradiciones han ido perdiendo su valor histórico o religioso auténtico, debido al consumismo y comercialización de productos.

En muchos lugares del mundo este día marcaba el principio del año, por lo cual en muchos pueblos los indígenas tienen la costumbre de llevar a bendecir las mazorcas que servirán de semillas en la próxima siembra, también se bendicen las velas o candelas, de ahí el nombre de "Candelaria", estas velas son consideradas como buenas para apartar el mal, la enfermedad y los temblores













































Día de la Candelaria, fecha de una gran fiesta regional en Sinaloa; Quilá, la sede





Evoca la presentación en el templo del Niño Jesús







Por Antonio Velázquez Zárate

Culiacán, Sinaloa.- El 2 de febrero, Día de la Candelaria, constituye cada año para la ilgesia católica el final del periodo navideño, pues es cuando el Niño Jesús fue presentado en el Templo por sus padres, según la costumbre judía, fecha que para Sinaloa es doblemente significativa, debido que la Virgen de la Candelaria, es la misma que la Virgen de Quilá a la que se le atribuyen muchos milagros.

En esa población, ubicada a la margen del río san Lorenzo, están desde semenas atrás de fiesta, peregrinaciones de todo el estado visitan el templo y será el próximo martes, cuando llegue a su climax en relación al asunto religioso, con la misa presidida por el señor obispo Benjamín Jimenez Hernández.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia señala que esos actos incluyen el sincretismo con ritos prehispánicos, convirtiéndose en una festividad compleja, pues en su esencia también se fusionan la fe hebrea, la cristiana e, incluso, cultos paganos provenientes de la Isla de Tenerife, en las Canarias.

En el Día de la Candelaria se hace el "levantamiento del Niño Jesús", que consiste en llevar la imagen a bendecir al templo, así como levantar y quitar todas las figuras de los nacimientos para guardarlas hasta la celebración de la próxima Navidad.

También es costumbre popular que ese día, quienes el 6 de enero anterior durante la partida de Rosca de Reyes les tocó el "muñeco", ofrezcan a amigos y familiares atoles y tamales, que es el alimento que podían adquirir las personas más humildes.

El nombre Candelaria viene de la tradición de bendecir velas y distribuirlas entre los adoradores. Las velas recuerdan las luces de Navidad y simbolizan las palabras de Simeón a José y María en Lucas 2:32 de que Jesús sería "la luz para revelación a los Gentiles y gloria del pueblo de Israel".

Al principio, el Día de la Candelaria honraba la purificación de María después del nacimiento de Jesús, pero las observancias modernas han movido el énfasis hacia Jesús.

En muchos lugares este día marcaba el principio del año, por lo cual los indígenas tienen la costumbre de llevar a bendecir las mazorcas que servirán de semillas en la próxima siembra; también se bendicen las velas o candelas, de ahí el nombre de "Candelaria", que son consideradas como buenas para apartar el mal y las enfermedades.

la fiesta de la Candelaria y la presentación del Niño Jesús al templo tiene sus orígenes en el libro del levítico, que pide a las madres judías que cuando tengan un niño varón lo presenten 40 días después de su nacimiento y si es niña 80 días posteriores para que los purifiquen.

En ese entonces los primogénitos de los hebreos Salvaron sus vidas del Ángel Exterminador, contrario de los hijos mayores descendientes de los egipcios.

Este hecho, de acuerdo con la Ley de Moisés que se halla escrita en el Levítico, los judíos debían presentar a sus primogénitos en el templo.

Asimismo debían sacrificar conforme sus posibilidades un cordero o un par de palomas blancas, los cuales no debían tener defectos. Lo anterior se realizaba 40 días después del nacimiento del niño, cuando se consideraba que la madre había eliminado cualquier rastro de sangre producto del parto, antes de esto era considerada impura.

Jesucristo, al ser judío, también fue presentado por sus padres, cumpliéndose así el lapso para el ritual si se cuenta del 25 de diciembre al 2 de febrero.

Señala el libro que en el templo se encontraba el anciano Simeón, quien aún ciego reconoce que el niño que María llevaba en brazos era el Mesías.

Y pronunció hacia Dios: "Ahora sí me puedes llevar porque mis ojos han visto al salvador de Israel, que será gloria para Israel y contradicción para muchos; y dirigiéndose a la virgen: Y a ti una espada de dolor te atravesará el corazón".

"Eso es lo que ocurre en la presentación del templo y es lo que se conmemora el Día de la Candelaria, por una parte. Aquí en México el Niño Jesús se lleva a bendecir ese día, en otros países no lo hacen así, ni siquiera en España, y en general en Europa" .

En la Nueva España durante el proceso de evangelización, los franciscanos introdujeron entre otras cosas el nacimiento; de esa manera la representación del Niño Jesús se coloca en el pesebre el 25 de diciembre y pasados 40 días es necesario llevarlo a bendecir a la iglesia por quienes lo arrullaron la noche del 24. Se trata de un compadrazgo.

Pudo muy bien la parte del Niño Jesús estar de alguna manera montada por la iglesia católica aprovechando las ceremonias que sucedían en este mismo período (al inicio de febrero) en la época prehispánica, que para los pueblos mesoamericanos representaba la última parte de los 20 días de su calendario ".

Fray Bernardino de Sahagún relata en sus crónicas, que se realizaban sacrificio a los tlaloques, es decir los ayudantes (las nubes) del dios Tláloc, para pedir lluvia para las próximas cosechas.

Para ello se les ofrendaban niños, los vestían de gala, y durante su ascenso sobre todo al conocido como Monte Tláloc, les hacían llorar como augurio de que habría agua en abundancia".

Esto lo aprovecharon muy probablemente los evangelizadores y sobre una base que guardaba relación con los niños, empalmaron el culto cristiano.

Los sacerdotes llevaron la imagen del Niño Jesús a los templos, y en la misa daban a conocer su significado, al paso del tiempo, con el cambio de las generaciones, el recuerdo de aquellas ceremonias prehispánicas fue diluyéndose.

Sobre la costumbre de preparar e invitar los tamales, las investigaciones señalan que antes de la conquista, en Mesoamérica se comían distintos tipos de tamal en relación con las fiestas del ciclo agrícola.

Para la de petición de lluvia eran elaborados con hierbas semiamargas -como penitencia o ayuno-, lo cual todavía permanece en algunas zonas rurales del centro y sur del país para que la siembra funcione.

En Europa la conocida Fiesta de las Candelas o de las Velas, también se fusionó con los ritos anteriores. Esta tuvo su origen en la Isla de Tenerife, en las Canarias.

Cuentan que por el siglo XIV unos pastores divisaron una imagen de madera con la forma de una mujer, quien llevaba recostado a un niño sobre su brazo derecho, y en su mano izquierda una candela o vela.

Como era costumbre entonces, a una mujer sola no se le podía hablar, así que le aventaron pequeñas piedras, y por consecuencia a uno de ellos se le paralizó la mano y a otro se le rompieron los dedos también de la mano.

Comentaron esto a su gobernante, y éste les pidió que fueran por ella, y al momento de tocarla ambos quedaron curados. A partir de ese momento empezó su veneración en la cueva donde apreció, pero bajo el título de " La extranjera".

Pocos años después, cuando España comenzó su conquista de las Canarias, un niño de este lugar llamado Antón fue hecho prisionero, lo bautizaron e instruyeron en el cristianismo.

Tiempo después al retornar a Tenerife y ver de nuevo a " La extranjera", comentó a los nativos que esa imagen a la que adoraban era ni más ni menos que la madre de Dios.

Se le llamó la Virgen de la Candelaria por la candela. Aún en la tradición cristiana, el sentido de purificación tiene que ver también con el fuego, es decir, con la luz. Así pues su devoción en España nació en las Islas Canarias y se popularizó especialmente entre los marineros que la tomaron como abogada y la izaron al lado de los timones, en las travesías hacia América

Actualmente las tradiciones han ido perdiendo su valor histórico o religioso auténtico, debido al consumismo y comercialización de productos.

En muchos lugares del mundo este día marcaba el principio del año, por lo cual en muchos pueblos los indígenas tienen la costumbre de llevar a bendecir las mazorcas que servirán de semillas en la próxima siembra, también se bendicen las velas o candelas, de ahí el nombre de "Candelaria", estas velas son consideradas como buenas para apartar el mal, la enfermedad y los temblores