Entrevistas de Mario Vázquez Raña
Aún hay nubarrones: Cordero
Hay datos que sustentan la reactivación económica, pero es necesario actuar con prudencia, afirmó Ernesto Cordero en la entrevista con Mario Vázquez Raña. Foto: Mauricio Huízar / El Sol de México
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Organización Editorial Mexicana
14 de enero de 2010
Primera de tres partes
Mario Vázquez Raña
Ciudad de México.- El secretario de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo, afirma de forma categórica que el Gobierno ni es autocomplaciente ni ha pecado de optimismo al hablar de que este es el año de la recuperación de México. Señala que desde el segundo semestre del 2009 hay datos que sustentan la reactivación económica en el país; sin embargo, advierte que todavía persisten nubarrones en el horizonte, por lo que es necesario actuar con prudencia y responsabilidad para lograr las metas de crecimiento.
Señor secretario Ernesto Cordero, ¿qué valoración hace de su comparecencia, ya ha digerido las duras críticas vertidas por la oposición?
-Nosotros asistimos a comparecer a la Comisión Permanente de la Cámara de Diputados con la convicción de que el diálogo entre los poderes siempre es fructífero.
El motivo de la convocatoria fue explicar los incrementos en los combustibles en el año 2009, y cuáles eran las implicaciones para el año 2010. Don Mario, estamos convencidos que se respondió a cabalidad con todas las preguntas que sobre ese tema se vertieron, y también pudimos entrar en algunas otras inquietudes -a lo mejor no con la profundidad que hubiéramos querido-, en algunos otros planteamientos que tenían los legisladores.
Considero que fue una comparecencia respetuosa, en algunos momentos un poco ríspida, pero en general, Don Mario, fue una comparecencia respetuosa, donde se pudieron exponer los distintos puntos de vista, donde se escuchó al Gobierno federal, donde éste dio sus razones, y nosotros también pudimos escuchar cuáles eran las posiciones de los distintos partidos políticos. Considero que fue un ejercicio enriquecedor, que nos permitió comunicarnos y dar las explicaciones pertinentes.
Cuando se escuchan los planteamientos de algunos diputados, sin duda se nota la mala fe, ¿cómo se siente usted?
-Creo que hay que escuchar a todos, Don Mario, hay que atenderlos y prestarles el mismo interés con la misma buena voluntad y actitud que los que sabemos que van con mejores intenciones. Hay que responder a todos los planteamientos, todas las inquietudes son válidas. Así es la democracia, así hay que entenderlo y actuar en consecuencia.
En ocasiones da la sensación de que esas comparecencias son un diálogo de sordos. Los legisladores se quejan de que usted no contestaba y evadía las preguntas, señor Secretario. ¿Fue así?
-No, creo que no Don Mario. Considero que respondí a cabalidad todas las inquietudes del tema para el cual fui convocado. No hubo una sola pregunta que, con respecto al deslizamiento del 2009 y su impacto en el 2010, quedara sin respuesta, que fue el motivo para el cual oficialmente fui convocado a comparecer.
Hay que entender también que las comparecencias tienen un formato que probablemente debería de ser revisado para poder sacar el mayor provecho posible de las visitas de los servidores públicos. Un formato que permitiera un diálogo, probablemente más técnico, donde pudiéramos explicar más a detalle, y probablemente si se me permite la expresión, que no fuera un evento tan mediático, pues las comparecencias tienen un componente muy mediático que hace que, lamentablemente, no pueda sacarse el mayor provecho posible de las visitas de los servidores públicos.
También habrá que revisar que éstas se lleven a cabo en un marco de respeto, y en mi caso, Don Mario, siempre ha sido así, siempre he recibido respeto por parte de los legisladores, pero no siempre sucede así con otros colegas que han ido a comparecer. Por eso pienso que sí habría que revisar este formato, siempre en un marco de respeto y privilegiando el que pueda haber un diálogo o un intercambio técnico en las comparecencias que se llevan a cabo.
En el tema de las gasolinas, usted dice que en México es más barata que en muchos países y menciona por ejemplo que en Costa Rica casi cuesta el doble; sin embargo, el sueldo mínimo en Costa Rica es de 237 dólares mensuales. ¿Está de acuerdo en que, visto así, es mucho más cara para los mexicanos?
-Don Mario, el comparativo que hemos presentado incluye muchos países, algunos muy parecidos a nosotros, algunos países centroamericanos, algunos países como Brasil por ejemplo, y también países europeos como Alemania, Francia y España.
La idea era demostrar que México tiene de las gasolinas más baratas del mundo, y este comparativo no nada más incluye Costa Rica, incluye también a El Salvador, Guatemala y Brasil, pues como le decía, Don Mario, ese país es muy parecido al nuestro, que tiene niveles de desarrollo similares y una producción petrolera importante, una economía emergente. La gasolina en Brasil cuesta más del doble de lo que cuesta en México. En Brasil el litro de gasolina Magna cuesta cerca de 18 pesos por litro.
Por ello sí es importante poner en perspectiva que en México se tiene de las gasolinas más baratas y también es importante señalar que esto no siempre ha sido así, que en algunas otras épocas el precio de la gasolina en México era inclusive superior al precio de la gasolina en Estados Unidos.
En esta ocasión, México tiene de las gasolinas más baratas del mundo.
¿No cree que es sólo un juego de palabras decirle a los mexicanos que se trata de un aumento menor, cuando el salario mínimo apenas si aumentó 2.66 pesos?
-Bueno, aun comparando con países donde claramente México tiene un nivel de ingresos superior como es el caso de algunos países centroamericanos, Don Mario, la gasolina en México sigue resultando más barata. En eso no hay duda.
En términos del incremento, me parece importante ponerlo en perspectiva; el que tuvieron las gasolinas en el año 2009 es un incremento del 1.3 por ciento. En otras épocas de crisis económica, Don Mario, usted recordará que los incrementos de los combustibles llegaban a cerca del 40 ó 60 por ciento; ese fue el tiempo en el que se acuñó el término "gasolinazo" y sí, estábamos hablando de incrementos muy importantes en el precio de las gasolinas, que repercutían en los precios de manera evidente.
En este caso fue en el año 2009, un incremento del 1.3 por ciento que no tuvo un impacto importante en el crecimiento de los precios del 2009. La inflación en el año 2009 es la segunda más baja en 35 años.
Creo que por eso es importante ponerlo en perspectiva. El tema de revisar con detenimiento el precio de las gasolinas considero que es vital para nosotros. El sistema mexicano tiene una virtud, comparado con otras partes del mundo, ya que el precio de la gasolina lo determina el precio internacional, y éste fluctúa dependiendo del precio de los hidrocarburos a nivel mundial, que es un precio muy volátil y muy inestable; un día puede estar muy bajo y otro día puede estar muy arriba.
En México, desde hace más de dos décadas se optó por el deslizamiento de las gasolinas, que es la política que continuamos utilizando en el Gobierno federal. Desde hace más de 20 años seguimos con este deslizamiento, que es gradual, periódico, de manera que se pueden ir corrigiendo los precios de manera más ordenada.
Evidentemente, Don Mario, tiene la desventaja que hay ocasiones en las que nos rezagamos con respecto al precio internacional, o al revés, estamos por encima del precio internacional, pero se tiene la ventaja de que hay certeza y certidumbre con respecto a la estabilidad del precio de la gasolina.
Habrá que revisarlo sin duda alguna, pero también hay que considerar una alternativa de dejar de liberalizar el precio de las gasolinas en México; implicaría que el consumidor mexicano esté sujeto a los vaivenes de los mercados internacionales.
Hay otro punto que es importante resaltar, que en el caso del subsidio de las gasolinas, el 50 por ciento de este subsidio se va a las familias que tienen el 20 por ciento de los ingresos más altos. Es un subsidio de los que se conoce como regresivo, porque la mayor parte de este apoyo va a dar a las familias de mayores ingresos.
Entonces, creo que habrá que revisarlo, Don Mario, pero estos subsidios generalizados a las gasolinas tampoco llegan a las familias que más lo necesitan.
Pese a todas las explicaciones, lo que es un hecho es que en enero de 2009, el Gobierno prometió que congelaría los precios de las gasolinas y no lo cumplió. ¿No cree usted señor Secretario que en estos casos es mejor cumplir lo que se le ha prometido al pueblo?
-Creo que al inicio del 2009, Don Mario, el Gobierno federal, a través de su paquete de política para enfrentar la recesión económica, prometió muchas cosas y cumplió con todas. Prometimos y ofrecimos un programa de empleo temporal para generar 250 mil empleos al año y se pudieron abrir 600 mil empleos, es decir, casi tres veces lo que se había ofrecido inicialmente.
Asimismo, hubo un programa de protección al empleo, que permitió que medio millón de mexicanos no perdieran su empleo. Ofrecimos también que a través de la banca de desarrollo apoyaríamos a la banca privada, y con ello evitaríamos que hubiera problemas en el sistema financiero. La banca de desarrollo apoyó con cabalidad a través de crédito directo y a través de garantías al sistema financiero mexicano.
Es decir, todos los puntos que se establecieron, todos fueron cumplidos a cabalidad. La razón por la que decidimos adelantar el reinicio del deslizamiento de las gasolinas, Don Mario, llevaba la intención de poder dispersar estos deslizamientos de manera gradual entre diciembre y enero, y no hacerlo todo de un solo golpe en enero, pues hubiera sido un incremento muy superior al que se dio. De ahí la decisión de adelantar esta medida por 12 días; y repito, que el congelamiento de las gasolinas era una medida temporal para enfrentar la recesión económica; afortunadamente para diciembre de ese año era una situación distinta Don Mario, ahora tenemos un panorama en donde hay recuperación económica, donde hay generación de empleo, donde hay tasas positivas de crecimiento económico y donde hay una situación distinta.
Tuvimos que hacerlo para poder enfrentar y para poder cumplir a cabalidad con el Presupuesto de Egresos que se aprobó en la Cámara de Diputados; de no haberlo hecho, no hubiéramos tenido datos suficientes para poder enfrentar el Presupuesto de Egresos y de ahí la necesidad y la toma de decisión.
El Presupuesto de Egresos de la Federación incluye gastos muy importantes en la construcción de infraestructura, en política social, en educación, en salud, en programas alimentarios, y para poder cumplir con todos estos programas fue que se decidió adelantar esta decisión 12 días y no arrancar todo de golpe en el mes de enero.
¿Cómo justifica los aumentos al combustóleo, que además es el insumo principal de la cadena productiva? La mayoría de los expertos coinciden en que es un golpe a empresarios y consumidores.
-Don Mario, al igual que en el tema de las gasolinas, debemos actuar de manera muy responsable en el manejo de las finanzas públicas y también en el manejo de Pemex.
Para Pemex es muy importante fortalecer sus fuentes de ingresos. El combustóleo, a diferencia de lo que sucedió en el pasado, es un combustible que cada vez empieza a tener mejores cotizaciones de precio en los mercados, lo que obviamente se refleja en el precio que utiliza Pemex para el combustóleo dentro del país.
También debemos pensar que está en el mejor interés de todos los mexicanos tener una empresa petrolera fuerte, que tenga finanzas sólidas, que tenga viabilidad financiera en el mediano y largo plazo, y esa es una de las decisiones por las cuales Pemex revisa el precio de sus combustibles, entre ellos el precio del combustóleo.
Como usted lo menciona, hace pocos años el combustóleo era un producto casi desechable y muchas empresas realizaron grandes inversiones para utilizarlo en sus procesos, debido a que el precio era alrededor de mil 300 pesos por metro cúbico. Hoy en día cuesta entre 5 y 6 mil pesos. ¿Qué les dice a los empresarios e industriales afectados?
-La verdad es que habría que tener en cuenta las consideraciones financieras de las empresas; pero la situación de Pemex también ha cambiado en los últimos años, Don Mario, y hace 5 ó 6 años también teníamos un yacimiento de petróleo muy importante que era "Cantarell", uno de los megayacimientos en el mundo, donde producíamos más de tres millones de barriles al día.
Ahora este yacimiento se ha agotado, por su declinamiento natural y, hablando en términos muy claros, el petróleo se está acabando en la parte de Cantarell; de ahí que Pemex tenga que tomar decisiones que permitan la realidad financiera de la empresa en el mediano y largo plazo y que sigamos teniendo Pemex para rato.
De forma que Petróleos Mexicanos pueda apuntalar sus proyectos de inversión a través de sus ingresos propios; parte de su política de precios responde también a estas condiciones. Lamentablemente, la situación ha cambiado en los últimos 5 años, precisamente por el declinamiento natural que tuvo Cantarell, aunado a la nueva necesidad de Pemex de fortalecer sus ingresos propios.
Nuestro Gobierno anda en un optimismo desbordado, mientras que los expertos internacionales alertan del temor a una nueva crisis mundial. Sin ir más lejos, eso se debatió este fin de semana en la cumbre bancaria de Suiza. ¿Seguimos sin querer ver la realidad?
-Creo que México ha sido muy objetivo en término de cuál es su situación económica. Don Mario, de ninguna manera hemos sido autocomplacientes ni hemos pecado de optimistas y prueba de esto es que en México, desde finales del 2008 y principios del 2009, se pudo arrancar con un paquete de políticas para enfrentar la recesión económica, un paquete probablemente de los más oportunos que se dieron en el mundo.
Y también de la misma magnitud, pues destinamos cerca de dos puntos del Producto Interno Bruto para poder enfrentar esta situación, y lo hemos dicho, en México se reconoció que el segundo trimestre fue probablemente el de la mayor contracción económica de los que se tenga registro.
La economía mexicana cayó 10 por ciento y se dijo con absoluta claridad, pero también hay que mencionar que así como se dice que fue un año muy difícil, con una recesión económica muy dura, pues también hay que analizar cuáles fueron las causas de esta recesión. Porque, Don Mario, fue una recesión que nos vino de fuera, empezó en Estados Unidos y contagió al resto del mundo.
Afortunadamente en México, en la segunda mitad del año 2009 se empezaron a dar muestras de recuperación económica. En el segundo semestre del año pasado ya hubo crecimiento económico, hubo generación positiva de empleo, es decir, se crearon nuevos empleos en el IMSS y vamos a cerrar el año con cerca de 100 mil nuevos empleos en el segundo semestre del 2009 -eso es importante aclararlo-, pues en el primer semestre del 2009 con una contracción económica muy fuerte, sin duda que se perdieron muchos empleos, pero en la segunda parte del año ya vemos recuperación económica y generación de nuevos empleos.
En el total del 2009, sin duda el primer semestre pesa más que el segundo, y los números totales mostrarán pérdidas de empleo, contracción económica, pero es muy importante, Don Mario, que separemos lo que pasó en el primer semestre de lo que vimos en la segunda parte del año.
Nuestras exportaciones no petroleras empezaron a crecer de nuevo básicamente hacia Estados Unidos, a partir del segundo semestre de este año, así como el sector de la construcción empezó a mostrar signos de recuperación. Es decir, que la actividad económica empieza a ser más dinámica a partir del segundo semestre, y hay coincidencias de que esto es así y de que en el 2010 habrá crecimiento económico.
Tenemos la expectativa de una tasa de crecimiento del 3 por ciento para el 2010; esperamos incluso que pueda ser una cifra superior, pero en este momento este es el escenario que tiene el Gobierno federal sobre el cual estamos haciendo toda la planeación, y también es importante señalar que, a diferencia de lo que se da en otros países, nuestro sector de la vivienda y nuestro sector bancario están en condiciones de estabilidad, están sanos, a diferencia de otros países, Don Mario, en donde parte del colapso se da por el sector de la vivienda y se transmite hacia algún sector financiero.
En México no es así, en México los bancos, a diferencia de lo que pasó en la crisis del '95, están muy capitalizados, no tienen problemas y eso nos va a permitir reactivar el crédito en el año entrante de una manera más sólida y más contundente. Y eso hay que decirlo, le repito, no estamos pecando de optimistas, los datos están ahí.
México tiene debilidades y tiene fortalezas y, en este momento, una de esas fortalezas es que hay reactivación económica desde el segundo semestre del 2009; tenemos un sector bancario sano con el cual vamos a poder crecer. Evidentemente, no debemos dejar de señalar y así lo hemos hecho, de que hay que ser prudentes.
Todavía hay nubarrones que se ven en el horizonte y hay que tenerlos muy presentes. El crecimiento del 3 por ciento no hay que darlo por sentado, no es un hecho consumado, para lograrlo hay que actuar con prudencia, con responsabilidad, y hay que fortalecer las finanzas públicas todo lo que se pueda en el 2010, para poder consolidar la tasa de crecimiento del 3 por ciento. Y esperamos que se den las condiciones en México para poder tener un crecimiento incluso superior, que se avance en la agenda de reformas que están pendientes en el país.
Sin duda hay que actuar con mucha prudencia, Don Mario, hay que ser prudentes en la recuperación. Nosotros creemos que hemos sido muy claros y muy transparentes para comunicar a la sociedad cuál es la situación. Cuando se vio que la crisis era de una magnitud como nadie pudo haberla previsto, así se dijo, se subrayó que iba a ser un año de retos, se tomaron las decisiones de política adecuadas, y también es justo reconocer que hay algunos datos alentadores.
Por ejemplo, Don Mario, siempre la caída del empleo era dos veces la caída de la actividad económica; es decir, si la actividad económica se caía 1 por ciento, el empleo se caía en un 2 por ciento, más o menos, esa siempre ha sido la relación. Sin embargo, en esta ocasión se pudo revertir esta cifra, y la caída en el empleo fue menor a la de la actividad económica. Eso fue posible gracias al paquete de apoyo al empleo que se emprendió durante la recesión económica y son resultados que están ahí, a la vista de todos.
Son resultados objetivos que hablan de la oportunidad con la que actuó el Gobierno mexicano frente a la crisis. Evidentemente, una crisis económica pues tiene implicaciones ya para las familias mexicanas innegables; muchas familias perdieron su fuente de ingreso, muchas familias tuvieron un año muy difícil, y para muchas familias sigue siendo una situación extremadamente difícil.
Es nuestra obligación, nuestra responsabilidad, seguir actuando de la manera más oportuna posible, pero también es nuestra obligación actuar con responsabilidad y no caer en situaciones que puedan ser imprudentes y que puedan poner en riesgo la recuperación económica del país.
(Continuará)
Ciudad de México.- El secretario de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo, afirma de forma categórica que el Gobierno ni es autocomplaciente ni ha pecado de optimismo al hablar de que este es el año de la recuperación de México. Señala que desde el segundo semestre del 2009 hay datos que sustentan la reactivación económica en el país; sin embargo, advierte que todavía persisten nubarrones en el horizonte, por lo que es necesario actuar con prudencia y responsabilidad para lograr las metas de crecimiento.
Señor secretario Ernesto Cordero, ¿qué valoración hace de su comparecencia, ya ha digerido las duras críticas vertidas por la oposición?
-Nosotros asistimos a comparecer a la Comisión Permanente de la Cámara de Diputados con la convicción de que el diálogo entre los poderes siempre es fructífero.
El motivo de la convocatoria fue explicar los incrementos en los combustibles en el año 2009, y cuáles eran las implicaciones para el año 2010. Don Mario, estamos convencidos que se respondió a cabalidad con todas las preguntas que sobre ese tema se vertieron, y también pudimos entrar en algunas otras inquietudes -a lo mejor no con la profundidad que hubiéramos querido-, en algunos otros planteamientos que tenían los legisladores.
Considero que fue una comparecencia respetuosa, en algunos momentos un poco ríspida, pero en general, Don Mario, fue una comparecencia respetuosa, donde se pudieron exponer los distintos puntos de vista, donde se escuchó al Gobierno federal, donde éste dio sus razones, y nosotros también pudimos escuchar cuáles eran las posiciones de los distintos partidos políticos. Considero que fue un ejercicio enriquecedor, que nos permitió comunicarnos y dar las explicaciones pertinentes.
Cuando se escuchan los planteamientos de algunos diputados, sin duda se nota la mala fe, ¿cómo se siente usted?
-Creo que hay que escuchar a todos, Don Mario, hay que atenderlos y prestarles el mismo interés con la misma buena voluntad y actitud que los que sabemos que van con mejores intenciones. Hay que responder a todos los planteamientos, todas las inquietudes son válidas. Así es la democracia, así hay que entenderlo y actuar en consecuencia.
En ocasiones da la sensación de que esas comparecencias son un diálogo de sordos. Los legisladores se quejan de que usted no contestaba y evadía las preguntas, señor Secretario. ¿Fue así?
-No, creo que no Don Mario. Considero que respondí a cabalidad todas las inquietudes del tema para el cual fui convocado. No hubo una sola pregunta que, con respecto al deslizamiento del 2009 y su impacto en el 2010, quedara sin respuesta, que fue el motivo para el cual oficialmente fui convocado a comparecer.
Hay que entender también que las comparecencias tienen un formato que probablemente debería de ser revisado para poder sacar el mayor provecho posible de las visitas de los servidores públicos. Un formato que permitiera un diálogo, probablemente más técnico, donde pudiéramos explicar más a detalle, y probablemente si se me permite la expresión, que no fuera un evento tan mediático, pues las comparecencias tienen un componente muy mediático que hace que, lamentablemente, no pueda sacarse el mayor provecho posible de las visitas de los servidores públicos.
También habrá que revisar que éstas se lleven a cabo en un marco de respeto, y en mi caso, Don Mario, siempre ha sido así, siempre he recibido respeto por parte de los legisladores, pero no siempre sucede así con otros colegas que han ido a comparecer. Por eso pienso que sí habría que revisar este formato, siempre en un marco de respeto y privilegiando el que pueda haber un diálogo o un intercambio técnico en las comparecencias que se llevan a cabo.
En el tema de las gasolinas, usted dice que en México es más barata que en muchos países y menciona por ejemplo que en Costa Rica casi cuesta el doble; sin embargo, el sueldo mínimo en Costa Rica es de 237 dólares mensuales. ¿Está de acuerdo en que, visto así, es mucho más cara para los mexicanos?
-Don Mario, el comparativo que hemos presentado incluye muchos países, algunos muy parecidos a nosotros, algunos países centroamericanos, algunos países como Brasil por ejemplo, y también países europeos como Alemania, Francia y España.
La idea era demostrar que México tiene de las gasolinas más baratas del mundo, y este comparativo no nada más incluye Costa Rica, incluye también a El Salvador, Guatemala y Brasil, pues como le decía, Don Mario, ese país es muy parecido al nuestro, que tiene niveles de desarrollo similares y una producción petrolera importante, una economía emergente. La gasolina en Brasil cuesta más del doble de lo que cuesta en México. En Brasil el litro de gasolina Magna cuesta cerca de 18 pesos por litro.
Por ello sí es importante poner en perspectiva que en México se tiene de las gasolinas más baratas y también es importante señalar que esto no siempre ha sido así, que en algunas otras épocas el precio de la gasolina en México era inclusive superior al precio de la gasolina en Estados Unidos.
En esta ocasión, México tiene de las gasolinas más baratas del mundo.
¿No cree que es sólo un juego de palabras decirle a los mexicanos que se trata de un aumento menor, cuando el salario mínimo apenas si aumentó 2.66 pesos?
-Bueno, aun comparando con países donde claramente México tiene un nivel de ingresos superior como es el caso de algunos países centroamericanos, Don Mario, la gasolina en México sigue resultando más barata. En eso no hay duda.
En términos del incremento, me parece importante ponerlo en perspectiva; el que tuvieron las gasolinas en el año 2009 es un incremento del 1.3 por ciento. En otras épocas de crisis económica, Don Mario, usted recordará que los incrementos de los combustibles llegaban a cerca del 40 ó 60 por ciento; ese fue el tiempo en el que se acuñó el término "gasolinazo" y sí, estábamos hablando de incrementos muy importantes en el precio de las gasolinas, que repercutían en los precios de manera evidente.
En este caso fue en el año 2009, un incremento del 1.3 por ciento que no tuvo un impacto importante en el crecimiento de los precios del 2009. La inflación en el año 2009 es la segunda más baja en 35 años.
Creo que por eso es importante ponerlo en perspectiva. El tema de revisar con detenimiento el precio de las gasolinas considero que es vital para nosotros. El sistema mexicano tiene una virtud, comparado con otras partes del mundo, ya que el precio de la gasolina lo determina el precio internacional, y éste fluctúa dependiendo del precio de los hidrocarburos a nivel mundial, que es un precio muy volátil y muy inestable; un día puede estar muy bajo y otro día puede estar muy arriba.
En México, desde hace más de dos décadas se optó por el deslizamiento de las gasolinas, que es la política que continuamos utilizando en el Gobierno federal. Desde hace más de 20 años seguimos con este deslizamiento, que es gradual, periódico, de manera que se pueden ir corrigiendo los precios de manera más ordenada.
Evidentemente, Don Mario, tiene la desventaja que hay ocasiones en las que nos rezagamos con respecto al precio internacional, o al revés, estamos por encima del precio internacional, pero se tiene la ventaja de que hay certeza y certidumbre con respecto a la estabilidad del precio de la gasolina.
Habrá que revisarlo sin duda alguna, pero también hay que considerar una alternativa de dejar de liberalizar el precio de las gasolinas en México; implicaría que el consumidor mexicano esté sujeto a los vaivenes de los mercados internacionales.
Hay otro punto que es importante resaltar, que en el caso del subsidio de las gasolinas, el 50 por ciento de este subsidio se va a las familias que tienen el 20 por ciento de los ingresos más altos. Es un subsidio de los que se conoce como regresivo, porque la mayor parte de este apoyo va a dar a las familias de mayores ingresos.
Entonces, creo que habrá que revisarlo, Don Mario, pero estos subsidios generalizados a las gasolinas tampoco llegan a las familias que más lo necesitan.
Pese a todas las explicaciones, lo que es un hecho es que en enero de 2009, el Gobierno prometió que congelaría los precios de las gasolinas y no lo cumplió. ¿No cree usted señor Secretario que en estos casos es mejor cumplir lo que se le ha prometido al pueblo?
-Creo que al inicio del 2009, Don Mario, el Gobierno federal, a través de su paquete de política para enfrentar la recesión económica, prometió muchas cosas y cumplió con todas. Prometimos y ofrecimos un programa de empleo temporal para generar 250 mil empleos al año y se pudieron abrir 600 mil empleos, es decir, casi tres veces lo que se había ofrecido inicialmente.
Asimismo, hubo un programa de protección al empleo, que permitió que medio millón de mexicanos no perdieran su empleo. Ofrecimos también que a través de la banca de desarrollo apoyaríamos a la banca privada, y con ello evitaríamos que hubiera problemas en el sistema financiero. La banca de desarrollo apoyó con cabalidad a través de crédito directo y a través de garantías al sistema financiero mexicano.
Es decir, todos los puntos que se establecieron, todos fueron cumplidos a cabalidad. La razón por la que decidimos adelantar el reinicio del deslizamiento de las gasolinas, Don Mario, llevaba la intención de poder dispersar estos deslizamientos de manera gradual entre diciembre y enero, y no hacerlo todo de un solo golpe en enero, pues hubiera sido un incremento muy superior al que se dio. De ahí la decisión de adelantar esta medida por 12 días; y repito, que el congelamiento de las gasolinas era una medida temporal para enfrentar la recesión económica; afortunadamente para diciembre de ese año era una situación distinta Don Mario, ahora tenemos un panorama en donde hay recuperación económica, donde hay generación de empleo, donde hay tasas positivas de crecimiento económico y donde hay una situación distinta.
Tuvimos que hacerlo para poder enfrentar y para poder cumplir a cabalidad con el Presupuesto de Egresos que se aprobó en la Cámara de Diputados; de no haberlo hecho, no hubiéramos tenido datos suficientes para poder enfrentar el Presupuesto de Egresos y de ahí la necesidad y la toma de decisión.
El Presupuesto de Egresos de la Federación incluye gastos muy importantes en la construcción de infraestructura, en política social, en educación, en salud, en programas alimentarios, y para poder cumplir con todos estos programas fue que se decidió adelantar esta decisión 12 días y no arrancar todo de golpe en el mes de enero.
¿Cómo justifica los aumentos al combustóleo, que además es el insumo principal de la cadena productiva? La mayoría de los expertos coinciden en que es un golpe a empresarios y consumidores.
-Don Mario, al igual que en el tema de las gasolinas, debemos actuar de manera muy responsable en el manejo de las finanzas públicas y también en el manejo de Pemex.
Para Pemex es muy importante fortalecer sus fuentes de ingresos. El combustóleo, a diferencia de lo que sucedió en el pasado, es un combustible que cada vez empieza a tener mejores cotizaciones de precio en los mercados, lo que obviamente se refleja en el precio que utiliza Pemex para el combustóleo dentro del país.
También debemos pensar que está en el mejor interés de todos los mexicanos tener una empresa petrolera fuerte, que tenga finanzas sólidas, que tenga viabilidad financiera en el mediano y largo plazo, y esa es una de las decisiones por las cuales Pemex revisa el precio de sus combustibles, entre ellos el precio del combustóleo.
Como usted lo menciona, hace pocos años el combustóleo era un producto casi desechable y muchas empresas realizaron grandes inversiones para utilizarlo en sus procesos, debido a que el precio era alrededor de mil 300 pesos por metro cúbico. Hoy en día cuesta entre 5 y 6 mil pesos. ¿Qué les dice a los empresarios e industriales afectados?
-La verdad es que habría que tener en cuenta las consideraciones financieras de las empresas; pero la situación de Pemex también ha cambiado en los últimos años, Don Mario, y hace 5 ó 6 años también teníamos un yacimiento de petróleo muy importante que era "Cantarell", uno de los megayacimientos en el mundo, donde producíamos más de tres millones de barriles al día.
Ahora este yacimiento se ha agotado, por su declinamiento natural y, hablando en términos muy claros, el petróleo se está acabando en la parte de Cantarell; de ahí que Pemex tenga que tomar decisiones que permitan la realidad financiera de la empresa en el mediano y largo plazo y que sigamos teniendo Pemex para rato.
De forma que Petróleos Mexicanos pueda apuntalar sus proyectos de inversión a través de sus ingresos propios; parte de su política de precios responde también a estas condiciones. Lamentablemente, la situación ha cambiado en los últimos 5 años, precisamente por el declinamiento natural que tuvo Cantarell, aunado a la nueva necesidad de Pemex de fortalecer sus ingresos propios.
Nuestro Gobierno anda en un optimismo desbordado, mientras que los expertos internacionales alertan del temor a una nueva crisis mundial. Sin ir más lejos, eso se debatió este fin de semana en la cumbre bancaria de Suiza. ¿Seguimos sin querer ver la realidad?
-Creo que México ha sido muy objetivo en término de cuál es su situación económica. Don Mario, de ninguna manera hemos sido autocomplacientes ni hemos pecado de optimistas y prueba de esto es que en México, desde finales del 2008 y principios del 2009, se pudo arrancar con un paquete de políticas para enfrentar la recesión económica, un paquete probablemente de los más oportunos que se dieron en el mundo.
Y también de la misma magnitud, pues destinamos cerca de dos puntos del Producto Interno Bruto para poder enfrentar esta situación, y lo hemos dicho, en México se reconoció que el segundo trimestre fue probablemente el de la mayor contracción económica de los que se tenga registro.
La economía mexicana cayó 10 por ciento y se dijo con absoluta claridad, pero también hay que mencionar que así como se dice que fue un año muy difícil, con una recesión económica muy dura, pues también hay que analizar cuáles fueron las causas de esta recesión. Porque, Don Mario, fue una recesión que nos vino de fuera, empezó en Estados Unidos y contagió al resto del mundo.
Afortunadamente en México, en la segunda mitad del año 2009 se empezaron a dar muestras de recuperación económica. En el segundo semestre del año pasado ya hubo crecimiento económico, hubo generación positiva de empleo, es decir, se crearon nuevos empleos en el IMSS y vamos a cerrar el año con cerca de 100 mil nuevos empleos en el segundo semestre del 2009 -eso es importante aclararlo-, pues en el primer semestre del 2009 con una contracción económica muy fuerte, sin duda que se perdieron muchos empleos, pero en la segunda parte del año ya vemos recuperación económica y generación de nuevos empleos.
En el total del 2009, sin duda el primer semestre pesa más que el segundo, y los números totales mostrarán pérdidas de empleo, contracción económica, pero es muy importante, Don Mario, que separemos lo que pasó en el primer semestre de lo que vimos en la segunda parte del año.
Nuestras exportaciones no petroleras empezaron a crecer de nuevo básicamente hacia Estados Unidos, a partir del segundo semestre de este año, así como el sector de la construcción empezó a mostrar signos de recuperación. Es decir, que la actividad económica empieza a ser más dinámica a partir del segundo semestre, y hay coincidencias de que esto es así y de que en el 2010 habrá crecimiento económico.
Tenemos la expectativa de una tasa de crecimiento del 3 por ciento para el 2010; esperamos incluso que pueda ser una cifra superior, pero en este momento este es el escenario que tiene el Gobierno federal sobre el cual estamos haciendo toda la planeación, y también es importante señalar que, a diferencia de lo que se da en otros países, nuestro sector de la vivienda y nuestro sector bancario están en condiciones de estabilidad, están sanos, a diferencia de otros países, Don Mario, en donde parte del colapso se da por el sector de la vivienda y se transmite hacia algún sector financiero.
En México no es así, en México los bancos, a diferencia de lo que pasó en la crisis del '95, están muy capitalizados, no tienen problemas y eso nos va a permitir reactivar el crédito en el año entrante de una manera más sólida y más contundente. Y eso hay que decirlo, le repito, no estamos pecando de optimistas, los datos están ahí.
México tiene debilidades y tiene fortalezas y, en este momento, una de esas fortalezas es que hay reactivación económica desde el segundo semestre del 2009; tenemos un sector bancario sano con el cual vamos a poder crecer. Evidentemente, no debemos dejar de señalar y así lo hemos hecho, de que hay que ser prudentes.
Todavía hay nubarrones que se ven en el horizonte y hay que tenerlos muy presentes. El crecimiento del 3 por ciento no hay que darlo por sentado, no es un hecho consumado, para lograrlo hay que actuar con prudencia, con responsabilidad, y hay que fortalecer las finanzas públicas todo lo que se pueda en el 2010, para poder consolidar la tasa de crecimiento del 3 por ciento. Y esperamos que se den las condiciones en México para poder tener un crecimiento incluso superior, que se avance en la agenda de reformas que están pendientes en el país.
Sin duda hay que actuar con mucha prudencia, Don Mario, hay que ser prudentes en la recuperación. Nosotros creemos que hemos sido muy claros y muy transparentes para comunicar a la sociedad cuál es la situación. Cuando se vio que la crisis era de una magnitud como nadie pudo haberla previsto, así se dijo, se subrayó que iba a ser un año de retos, se tomaron las decisiones de política adecuadas, y también es justo reconocer que hay algunos datos alentadores.
Por ejemplo, Don Mario, siempre la caída del empleo era dos veces la caída de la actividad económica; es decir, si la actividad económica se caía 1 por ciento, el empleo se caía en un 2 por ciento, más o menos, esa siempre ha sido la relación. Sin embargo, en esta ocasión se pudo revertir esta cifra, y la caída en el empleo fue menor a la de la actividad económica. Eso fue posible gracias al paquete de apoyo al empleo que se emprendió durante la recesión económica y son resultados que están ahí, a la vista de todos.
Son resultados objetivos que hablan de la oportunidad con la que actuó el Gobierno mexicano frente a la crisis. Evidentemente, una crisis económica pues tiene implicaciones ya para las familias mexicanas innegables; muchas familias perdieron su fuente de ingreso, muchas familias tuvieron un año muy difícil, y para muchas familias sigue siendo una situación extremadamente difícil.
Es nuestra obligación, nuestra responsabilidad, seguir actuando de la manera más oportuna posible, pero también es nuestra obligación actuar con responsabilidad y no caer en situaciones que puedan ser imprudentes y que puedan poner en riesgo la recuperación económica del país.
(Continuará)