Opinión / Columna
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Jorge Luis Telles Salazar
Palco Premier
El Sol de Sinaloa
13 de noviembre de 2009
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Duelen las derrotas, pero
Algunas son insoportables
Ejemplos: Primero de la Serie ante Mayos
A partir de hoy, Cañeros de Los Mochis
Caray.
En el beisbol, como en cualquier otro deporte, las derrotas siempre duelen - así sea un juego de mero trámite -; pero hay algunas que pegan en la mera frente: del manager, el pelotero, el directivo y hasta del aficionado.
En esta temporada de la Liga Mexicana del Pacifico, no son pocas las ocasiones en las que Tomateros ha sufrido esta clase de reveses; pero ninguno de ellos como el del martes pasado, en el "Angel Flores", en el primero de la serie ante los Mayos de Navojoa, con una regular asistencia en el graderío.
Mire usted:
En ese partido, los guindas llegaron al cierre del octavo capítulo, abajo en el marcador 2-1; pero los Tomateros mantenían el ánimo en alto y lo demostraron en ese episodio al darle la vuelta al marcador y tomar una delantera de 3-2, que parecía la sentencia final para el equipo de Navojoa.
Ya había dos outs, cuando Brown recibió la inicial por bolas malas, a lo que siguió un sencillo de Cervenak, que marcó el final del relampagueante trabajo de Oswaldo Verdugo. Matt Hammons, el cerrador de la tribu, pasaporteó a Cuco Cervantes y se enfrentó a Jorge Vázquez, mientras que la emoción se prendía en la tribuna. El "Chato", prospecto de los Yanquis de Nueva York, conectó una centella por el hueco del short y la tercera, que envió al plato a Brown, con la carrera del empate y a Cervenak, con la del despegue, en espectacular lance en el pentágono.
Ya ganaba Culiacán y la tribuna lo celebraba.
En el dog-out de Tomateros, Paquín Estrada sonreía al fin.
Y para asegurar lo que parecía una gran victoria, Estrada envió a la lomita a Luis Alfredo Ayala, relevista de Liga Mayor y de capacidad sobrada. El "Chicote" sacó el primer out, con un elevado de foul, que Jonathan Aceves siguió de manera desesperaba hasta las redes; pero lo que vino después fue una pesadilla: Raúl López, con cuadrangular por el jardín derecho, igualó los cartones a 3 y aunque logró el segundo terció, golpeó a Abel Martínez y Christian Zazueta le conectó un doblete, que puso las cosas color de hormiga.
Matt Young recibió base intencional en una decisión muy lógica del manager Estrada; pero Francisco Arias siguió con un batazo de hit por arriba del short, que remolcó a la registradora, dos anotaciones para los Mayos.
Y así, en un santiamén, Navojoa ya ganaba 5-3, en la apertura de la novena entrada.
Y la suerte de los Tomateros quedaba echada.
Derrota dolorosa en exceso, no solo por todo lo que representaba para la expectativa futura - primero de seis juegos en el "Angel Flores", mejoría en el standig y una tremenda inyección de ánimo para el equipo - sino porque todas las condiciones parecían favorables para Culiacán. Se respiraba atmósfera de triunfo en la tribuna y la fanaticada sonreía; pero esto solo duró minutos: en un abrir y cerrar de ojos, nos golpeó la terrible realidad.
Nuevo descalabro para unos Tomateros que no caminan; a los que no les funciona nada y que difícilmente abandonarán el obscuro sótano en esta primera vuelta de la actual campaña, cuyo final de la primera vuelta está a la vuelta de la esquina.
En fin.
=0=
¿Qué pasa con Tomateros?
Nos preguntan aquí y allá, gente que sabe que nos gusta el beisbol y que conocemos un poco de este deporte.
Solo hay una respuesta: así es el beisbol.
Y no más.
El aficionado, sin embargo, no lo entiende así. Quieren que su equipo gane y punto. Y nosotros también. Quizás no todos los partidos, porque eso es imposible; pero si mantener, cuando menos, un promedio superior a .500 en victorias y derrotas.
Y es que no se le ve por donde: Paquin Estrada, el manager, ha hecho su tarea, no nos queda duda, con su clásico beisbol prudente y a veces hasta conservador; pero es el estilo del Paquin. No es que sea malo o bueno, simplemente es su método y es el que, en el balance final, le ha dado excelentes dividendos. No por nada es, a través de la historia, el mas exitoso de la Liga Mexicana del Pacifico.
La directiva que encabeza Juan Manuel Ley, también hace lo suyo. El trabajo de escritorio no para y no hay día en que no se lleven a cabo movimientos, en búsqueda de la fórmula que cambie la situación.
Nada ha dado resultado.
Hasta el momento.
Culiacán es de los equipos con mejor bateo del circuito y aunque su pitcheo ocupa los últimos lugares, no está del todo mal, a juzgar por los nombres que aparecen en su roster. La novena guinda, sin embargo, no puede romper el círculo vicioso, culpable de las rachas negativas en el beisbol: cuando se luce el bateo, no hay pitcheo y viceversa: cuando hay pitcheo, no hay bateo.
Y súmele: errores a la defensiva en el momento mas inoportuno; carencia de bateo oportuno; mal corrido de bases y debilidad, el peor instante, de los "caballos" del plantel.
No se ha podido, por mas que se le busque.
Las malas rechas, como las buenas, tampoco son eternas y aunque ya se han diluido de manera importante las posibilidades de una mejoría en el standig, todavía queda la esperanza de la segunda vuelta, a lo largo de la cual Tomateros tendrá que jugar un gran beisbol, si quiere calificar a la fase de "pley offs".
Y no lo olvide:
Así es el beisbol.
=0=
Y bueno.
Esta noche arranca, en el "Angel Flores", la penúltima serie de la temporada.
Tomateros recibe a Cañeros de los Mochis y si somos un poquito optimistas, debemos pensar que en caso de una limpia sobre los verdes, los guindas podrían evitar el sótano y hasta pensar en cuatro puntitos, si se supera a Mochis y también a Algodoneros de Guasave.
Difícil, sí; pero no imposible.
Las matemáticas sostienen esta alternativa y hay que apegarnos a ella, para ver las cosas de otro modo.
Por lo pronto, hay que ir al "Angel Flores". Es ahora cuando el equipo requiere de nuestro apoyo.
Total e incondicional.
¿No?
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