Opinión / Columna
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Por Correo Electrónico
El yerno feliz
Organización Editorial Mexicana
11 de noviembre de 2009
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En la Secretaría de Educación Pública la transparencia no se les da. No saben, o no quieren, esclarecer información a pesar de las reiteradas solicitudes de ciudadanos a través del Instituto de Acceso a la Información Pública y hasta del Congreso de la Unión.
A pesar de las constantes peticiones, no se terminan de dilucidar dos casos que han merecido la atención: el de los ingresos del yerno feliz, en su papel de subsecretario de Educación Básica, Fernando González Sánchez y el del número total de "comisionados" del SNTE.
La SEP ha omitido enviar la información sobre la entrega de copias de los ingresos, bonos, compensaciones, estímulos y cualquier otro pago que con cargo al erario ha recibido este año el subsecretario González, no obstante que el IFAI determinó que tal información debería hacerse pública para responder al recurso registrado con el número 3874/09 ante ese órgano autónomo.
Las triquiñuelas de la dependencia han propiciado que se alargue el litigio y que los comisionados del IFAI, recurran a reiteradas solicitudes para tratar de obligar a la SEP a cumplir con lo demandado, sin que hasta el momento hayan podido conseguirlo.
Extraña que estando al frente de la SEP Alonso Lujambio, quien fuera Comisionado presidente del Instituto de Acceso a la Información Pública, se presenten estos obstáculos que no lo dejan bien parado en su compromiso con la transparencia.
Otro caso que sigue siendo un misterio es el de los nombres de los maestros "comisionados" al SNTE, a pesar de que tanto la Cámara de Senadores como la de Diputados han solicitado reiteradamente información al respecto.
Lo turbio de la relación SEP-SNTE también es motivo de críticas, además del rezago y baja calidad de la enseñanza, y del sesgo marcadamente partidista que se aplica a los contenidos educativos, que son totalmente ajenos a los criterios académicos.
Los programas de historia para quinto y sexto años de primaria de la segunda versión de Enciclomedia, son una alabanza a Vicente Fox y desacreditan por completo a sus dos antecesores.
Es, sin duda, una visión maniquea de la historia reciente, que influye en la visión que los futuros ciudadanos tendrán de la institución presidencial y de quienes ocuparon el cargo.
Según la Enciclomedia, "Vicente Fox se comprometió a sacar al país del atraso que vivía, a atender los problemas de educación, desempleo y falta de democracia, así como luchar contra la corrupción y el narcotráfico".
En contraste, "Carlos Salinas ganó la elección presidencial de manera fraudulenta, soportó la sombra de la ilegitimidad y se esforzó por ser un Presidente creíble, pero después, Ernesto Zedillo lo responsabilizó de la crisis económica y lo invitó al exilio".
Esa es la versión panista de la historia que cuenta la SEP a través de las computadoras de quinto y sexto de primaria, elaborada y supervisada por la Subsecretaría de Educación Básica en 2008, a cargo del yerno feliz.
La Enciclomedia ha fracasado varias veces en su corta vida. Primero llegaron las críticas en cuanto a la viabilidad del programa, ante la ausencia de instalaciones eléctricas y telefónicas para que el aula virtual funcione, lo cual es difícil en zonas rurales; después, fueron los costos, los desvíos y el pago de recursos públicos a empresas que no cumplieron con las expectativas. Luego, llegaron las quejas por descompostura o por falta de mantenimiento.
Finalmente, las reiteradas denuncias acerca del tráfico de influencias y el sobreprecio pagado por el Gobierno federal a la hora de adquirir el equipo.
Los beneficiados no fueron los alumnos, sino la probable cadena de corrupción entre los proveedores y sus contactos en el gobierno, especialmente los funcionarios federales que intervinieron en el proceso.
Enciclomedia es una cuenta pendiente del sexenio perdido de Vicente Fox, y por ello, no extraña que a través de este programa se pretenda difundir una imagen del vaquero de San Cristóbal que no corresponde a la realidad.
La orientación de los contenidos, desde el mismo momento de su revisión, corrió exclusivamente a cargo de la Subsecretaría de Educación Básica, de Fernando González Sánchez.
¿El Programa Enciclomedia está orientado a difundir una imagen de héroe de Fox? ¿Qué tanto influyó la "maestra" Elba Esther Gordillo en su yerno para aprobar el contenido de la historia reciente?
¿La Auditoría Superior de la Federación se atreverá a hacer una auditoría de los gastos ejercidos en el programa Enciclomedia? ¿Se conocerá algún día quienes fueron los beneficiados con el contrato para la instalación de las computadoras?
¿Por qué Alonso Lujambio no ha atendido las peticiones del IFAI, relacionadas con los ingresos del subsecretario González y del número de "aviadores"?
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