Opinión / Columna
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Potencial humano
Leonardo Stemberg
5 de noviembre de 2009
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Qué lindo es encontrarnos de nuevo en este hermoso periódico de la OEM. Está de moda, lo vemos en los periódicos, en noticieros, en programas de televisión. ¿Recuerdan el "chupacabras" unos años atrás? Como que está de moda hablar de fantasmas. Pero también está de moda (y no ahora sino desde hace muchos siglos) el justificar nuestros miedos a través de cualquier cosa que nos vendan los medios de comunicación. Yo no creo, bajo ningún punto de vista, en todo lo que se dice.
Yo no creo en la existencia de la vida después de la vida. No creo bajo ningún punto de vista que alguien pueda ver un fantasma, pero sí creo profundamente que se pueden ver fantasmas. Te lo voy a explicar mejor. Así como cuando tú te has peleado con tu noviecita o tu noviecito y te parece verlo o verla por todos lados, la mente recrea imágenes acorde a nuestras necesidades.
Por ejemplo, si tú has vivido todo el tiempo dependiendo de tu madre y ella murió, cuando tu mente tenga que tomar decisiones y no sabe cómo afrontarlas, es muy probable que hasta en sueños la veas y te dé el mensaje que tú necesitabas para animarte a decidir lo que tenías que decidir. Mi mente, en estado de ensueño puede recrear la imagen de mi madre y creo que la veo cuando en el fondo no la estoy viendo, sino que en los centros del cerebro, a donde llega la información de la vista, en estados de sueño o alterados de conciencia, se pueden generar imágenes.
El que ve fantasmas los ve, pero no hay algo fuera de él, los ve dentro de sí y él cree en la existencia de fantasmas. Desde mi punto de vista no existe nada más allá y no existen cosas llamadas mágicas. Sobre los que han fotografiado esos fantasmas, existe en nuestra mente una capacidad que se llama la ideoplastia o metamorfogenia. Hay infinidad de personajes que demostraron que se pueden concentrar y plasmar en una película sensible lo que quieran.
Otros trabajos de investigación encontraron que infinidad de cirujanos han operado un cráneo y encontraron que no estaba el tumor que se veía en una película sensible. Otros cirujanos operaron un fibroma, un cáncer y cuando abrieron, la mancha de la tomografía ya no estaba. La mente puede plasmar en una película sensible la enfermedad que cree tener, al igual que puedo plasmar en mi mente o en una película la imagen de un fantasma, si creo fervientemente en su existencia.
Claro, en el caso de las enfermedades es muy lindo y muy divertido, porque seguro que cuando ese cirujano le dijo a la familia que no encontró el tumor que estaba ahí, alguna abuelita muy tierna dijo: "lo que pasa es que recé tanto por ella", cuando en verdad la enfermedad estaba en la mente, no en el cuerpo.
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