Opinión / Columna
 
Herberto Sinagawa Montoya 
25 de octubre de 2009

  "LA ATENAS DE SINALOA"

Mocorito

Fue tan poderosa la influencia que ejerció el doctor Enrique González Martínez a principios del siglo XX que Mocorito fue llamado, justamente, como la Atenas de Sinaloa por su fuerza cultural.

¿De quién fue la idea de ese sobrenombre prestigioso de Atenas de Sinaloa? ¿Del propio González Martínez? ¿De Sixto Osuna, el poeta de Villa Unión? ¿De José Sabás de la Mora?

No se dispone, desde luego, de ninguna afirmación histórica razonable y creíble, pero todo apunta a que fue el doctor González Martínez el autor de ese apodo emblemático de la hermosa villa mocoritense.

EL LIBRO DE DAVID RUBIO

Durante la presentación del libro del profesor David Rubio Gutiérrez "Mocorito, Atenas de Sinaloa", en un Museo de Arte totalmente lleno, con la notable presencia de mocoritenses, Rubén Rubio Valdés, Juan Salvador Avilés y María del Rosario Valenzuela Medina, se enfrascaron en un duelo amistoso para dilucir quién de los tres tenía la mayor fuerza de añoranza para describir hechos y personajes del Mocorito de otro tiempo, tiempo lejano.

APOLOGISTA DE LOS BUELNA

El ingeniero Rubén Rubio Valdés fue el primer comentarista, se refirió al esfuerzo personal de David al abandonar la tierra de la querencia para torear un ambiente distinto como era el de Culiacán, sometido a la fuerza del talento de tres personajes históricos: Enrique El Guacho Félix, Francisco Gil Leyva y Enrique Peña Gutiérrez.

David se apoyó en la figura rotunda de Peña Gutiérrez para abrirse paso en el ámbito de la historia. Empezó a escribir sobre la tierra de sus amores, exaltando los méritos del licenciado Eustaquio Buelna, creador del Liceo Rosales en 1873, hoy Universidad Autónoma de Sinaloa, general Rafael Buelna, personaje de la revolución, muerto en Morelia en 1924, durante la purga de generales decretada por el general Alvaro Obregón en su obsesiva persecución del poder, y Agustina Ramírez, la humilde mujer que perdió a su esposo Severiano Rodríguez durante la guerra de reforma, y a doce de sus hijos durante la guerra con los franceses.

David Rubio se ha encargado de mantener en la memoria de los sinaloenses las hazañas de esos mocoritenses distinguidos al través de sus libros.

LA MISION JESUITA DE SAN

MIGUEL DE MOCORITO

Por su parte, el doctor Juan Salvador Avilés Ochoa marcó la pauta de su intervención con una lúcida referencia al ayer de Mocorito.

En 1532, el encomendo portugués, Sebastián de Evora, recorrió la región en la doble mortificante función de su trabajo como era el de explorar las tierras más fértiles y el de localizar esclavos que vender a los reales de minas del interior del país.

Tan brutal represión se vio suavizada cuando se emprendió la evangelización de los misioneros jesuitas. Fundaron ellos la misión de San Miguel de Mocorito en 1594, y los padres Hernando de Santarén y Juan Baustio de Velasco emularon el sacrificio de amor de sus compañeros, los padres Gonzalo de Tapia y Martín Pérez.

El doctor Avilés Ochoa no se olvidó del ejemplo de Antonio Echavarría, perfecto político durante el porfiriato, que emprendió la modernización urbana de Mocorito, empezando por construir el mercado. También se refirió a Aurelio M. Delgado, el comerciante metido a político, que construyó el hermoso caserón que ha ocupado la presidencia municipal y que ahora se destina a fines culturales y educativos.

Mocorito, con su apodo, se puso a la altura de Acaponeta, la Atenas de Nayarit, y Ures, la Atenas de Sonora. Las tres Atenas, enclavadas en zonas muy activas, han empalmado a la actividad agrícola y ganadera la de la cultura. Ures y Acaponeta, sin embargo, no tuvieron la fortuna de contar con un González Martínez, el gran poeta jalisciense.

LAS PALOMAS EMPANIZADAS

Y LOS NIÑOS CON MOLLERA CAIDA

La profesora María del Rosario Valenzuela Medina recordó los mejores momentos de la educación en Mocorito, cuando la escuela de Mocorito era la única, en Sinaloa, que disponía del quinto grado. Se refirió a la evolución de géneros que se produjo cuando dejaron de existir las escuelas para varones y las escuelas para mujeres.

Hizo memoria de los personajes populares más célebres, y añoró el tiempo de las palomas empanizadas acompañados de atole blanco de maíz y las "bolsas" de garbanzo tierno al vapor o asadas.

"LOS CABALLOS QUE CORRIERON"

Y "BRISAS DE MOCORITO"

Para amenizar el acto fue llamado el maestro Baltasar Hernández Cano, que con su Banda Sinfónica Juvenil del Estado interpretó "Los caballos que corrieron", "Mi suerte" y "Brisas de Mocorito", de Feliciano Gómez.

"ES UNA OFRENDA A MI TIERRA"

Finalmente, el profesor David Rubio Gutiérrez agradeció la presencia de sus amigos, y afirmó que toda su labor de investigación histórica "está perfilada a honrar los méritos de hombres y mujeres mocoritenses".

"Este libro", dijo, "y mis otros libros no tienen más destino que resaltar la historia de un pueblo culto y trabajador".

DOÑA DELFINITA Y SU

POLLO "A LA PLAZA"

¿Quién no se acuerda de doña Delfinita, cuya fonda tenía como premisa de sabor el pollo a la plaza? Cuando llegaban las tranvías de Rosa Morada, del Palmar de los Sepúlveda y El Progreso, la hacendosa mujer ya tenía en el fogón las enchiladas de chorizo, el frijol refrito con manteca de puerco, las albóndigas, la cazuela de pecho, el cocido de costilla con calabacita, repollo, elote, papas y unas ramitas de cilantro.

Emiliano Ochoa ofrecía el gancho de sus verduras frescas con una oferta tentadora: -¡Mire, marchanta, usted se lleva las cebollas, y yo le regalo el cilantro!

Porfirio y Rosendo López vendían el pan de gloria, y unas galletas en forma de gallinitas con sabor a vaninilla y huevo.

Doña Tomasa vendía el atole de pinole a los friolentos, Julián Verdugo tenía un puesto de huaraches trenzados que él mismo hacia con vaqueta de curtiduría sierreña.

Era del ajetreo del mercado de Mocorito, almacén de vida, donde los pobres buscaban el sustento diario estrujando sus monedas.

EL PODER DEL DINERO

Voy a remedar a Alfredo Bryce-Echenique que dice: -Señoras y señores, antes de empezar a hablar, quisiera decirles unas palabras.

Me encantan los escritores que escriben con ganas; García Márquez es uno de ellos. Otro sería, seguramente, Eduardo Galeano. Pedirían posada otros grandes con la pluma: Shakespeare, Cervantes, Tolstoi, Joyce, Dostoyevski, Balzac, Víctor Hugo, Mann, y tantos otros cuyos nombres no acuden al llamado.

Me preguntan algunos muchachos si es fácil escribir. Les digo que no: miente aquel que diga que escribir depara un placer. Escribir es como hacer de la popó estando perfectamente estreñido.

Se dice por ahí que el escritor debe saber manejar el diccionario como si fuera una pelota. Debe estar convencido de que echará a perder muchas cuartillas y de que se impondrá la disciplina personal de oír sin oír. Un escritor de respeto es aquel que se aisla en su parcela de silencio, prófugo del ajetreo hogareño y del teléfono.

En forma solemne se dice también que el escritor lucha contra la muerte al querer salvarse del olvido. Eso es demasiado drama. Se escribe porque se tienen ganas de escribir. Por ese gusto de escribir Rulfo se inmortalizó con dos libros, y se dice que Rulfo es ahora más conocido por los libros que no escribió. ¿Ya leyó las cartas a Clara Aparicio cuando era novia? Bellísimas cartas que ya dejaban traslucir el gran escritor que sería por la vía de Pedro Páramo y El Llano en Llamas.

Juan Rulfo se hizo escritor con el hacha, y el hacha fueron sus cartas de amor a Clara Aparicio. Las escribía mientras levantaba pedidos de llantas Goodrich-Euzkadi.

Galeano recuerda que Rulfo le dijo alguna vez que el hacha servía para cortar y cortar del texto hasta que queda lo realmente bueno y sustancioso.

Coincide Galeano con la técnica de Rulfo y confiesa que suelta todo el chorro de palabras, y luego las va cortando usando el hacha hasta dejar sólo las palabras que merecen vivir. Ha dicho: -Quito la grasa y me quedo con el puro hueso.

ME TIEMBLAN LAS

RODILLAS AL ESCRIBIR

El gran escritor uruguayo ha confesado que después de tantos años de escribir le ocurre lo mismo que al principio: le tiemblan las rodillas. Siente pánico, pero a veces también la sensación de dicha, de la rara dicha que el escritor descubre cuando dice lo que quería decir.

Galeano desconfía de los que enseñan la técnica para facilitar el oficio de escribir. La gracia de escribir está en la aventura, en la posibilidad de equivocarse. Si no fuera por la dificultad de escribir no tendría gracia alguna, "sería una forma más del aburrimiento".

¿POR QUE LOS PATOS

VUELAN EN V?

Cuando miles de hectáreas en el valle de Culiacán se dedicaron a la siembra del arroz, gracias al consejo del agrónomo Enrique Sánchez Ortiz, que entusiasmó a Jorge Almada y otros visionarios de la agricultura, fue un espectáculo ver cómo llegaban miles de patos.

Me entretenía ver la llegada de los patos desde Estados Unidos y el Canadá. Siempre volaban en forma de V. Me pregunté a mí mismo cómo era posible que el pato líder, el pato que va adelante, se sostuviera siempre al frente.

Leyendo a Galeano descubrí que los patos se van alternando al frente de la parvada. El primero que levanta vuelo abre camino al segundo, que despeja el aire al tercero, y la energía del tercero alza al cuarto, que ayuda al quinto, y el impulso del quinto empuja al sexto, y así, prestándose fuerza en el vuelo compartido, van los muchos patos subiendo y navegando juntos en el alto cielo.

Cuando se cansa el pato que hace punta, baja a la cola de la bandada, y deja su lugar a otro pato. Todos se van turnando, atrás y adelante, y ninguno se cree superpato por volar adelante, ni subpato por marchar atrás.

Y cuando alguno, cansado, se queda en el vuelo, dos patos se salen del grupo y lo acompañan y esperan hasta que se repone o cae.

¿No es ésta una hermosa lección de los patos para los seres humanos que cuando se sienten líder de algo no quieren dejar el lugar a nadie?

Y no hablo de políticos. Cuan errado estaba yo desde mi puesto de observación en la orilla de la laguna de Chiricahueto, en pleno Batauto, acerca del superpato que siempre iba al frente.

LAS CALLERAS LLENAS

DE LAS SIMIENTES

En uno de los tramos más hermosos de la escritura de Galeano, leí que cuando las esclavas negras huían de las plantaciones de Surinam, en el siglo XVII, llenaban de semillas sus frondosas cabelleras, ensortijadas.

Al llegar a los refugios de los cimarrones, en lo profundo de la selva, sacudían la cabeza y fecundaban, así, la tierra libre. Su tierra, no la de los esclavistas blancos.

TEDDY ROOSEVELT, EL

PREDICADOR DE LA GUERRA.

Thedore Roosevelt fue el 26o. presidente de los Estados Unidos. Participó en la guerra contra Cuba en 1898. Después del asesinato de Mckinley en 1901, asumió la presidencia. Inició la construcción del canal de Panamá.

Galeano lo describe con una ferocidad singular. Dice que Teddy Roosevelt, símbolo del imperialismo norteamericano, fue héroe nacional y predicó la guerra y la practicó pero con los países más débiles e indefensos.

La guerra, predicó Teddy Roosevelt, "purifica el alma y mejora la raza". Por tan ejemplar manera de pensar, ganó el Premio Nobel de la Paz de 1906. Triunfo muy parecido al de Obama.

CHARLES DREW Y LA

SANGRE NEGRA

Otro trágico episodio de la historia norteamericana merece el azote drástico de la pluma de Galeano.

Dice que en Estados Unidos vivió un hombre llamado Charles Drew. Nadie escribió nada sobre su vida. Pasó inadvertido, velada la película por un inesperado rayo de sol.

Charles Drew fue un científico callado. No atrajo los reflectores de la fama. Trabajó en silencio pensando en hacer un servicio a sus semejantes.

Charles Drew realizó las investigaciones que hicieron posible la conservación y transfusión de la sangre, salvando de la muerte a millones de seres humanos.

Fue director de la Cruz Roja de Estados Unidos, y en 1942 la Cruz Roja prohibió la transfusión de sangre de negros. Entonces Charles Drew renunció como director de la institución. Drew era negro.

HENRY FORD, PRIMERO

EN FABRICAR AUTOMOVILES

Henry Ford fue el primero en fabricar automóviles. Eso ocurrió en 1908. Es increíble la forma cómo el automóvil ha influido en la conducta del mundo.

El automóvil es el amo del mundo. Influye en el comportamiento del hombre, mejor que cualquier libro.

¿Cuál ha sido la única ciudad norteamericana que ha sido invadida?

Columbus, Nuevo México; fue invadida por Pancho Villa y sus dorados en 1916.

Ese baldón no ha sido olvidado, y ahora, en desquite, los rancheros de Arizona afinan la puntería con nuestros infortunados espaldas mojadas.

¿Quién fue Rosa Parks? Rosa Parks se sentó en la sección exclusiva para blancos en un autobús público en el sur de Estados Unidos.

Nadie pudo sacarla de su asiento, y Rosa Parks ha pasado a la historia como la mujer negra que desató la chispa que encendió el movimiento de los derechos civiles en el vecino país.

Martín Luther King habría de caer muerto en 1968. Fue un pastor protestante de la raza negra que pronunció aquel discurso inolvidable el 28 de enero de 1963 al pie del monumento a Abraham Lincoln, en Washington: "Tengo un sueño, un sueño profundamente enraizado en el sueño norteamericano. Sueño que un día sobre las rojizas colinas de Georgia los hijos de los antiguos esclavos negros y los hijos de los antiguos amos se sentarán juntos a la mesa de la fraternidad. Sueño que un día mis cuatro pequeños hijos vivirán en una nación donde no serán juzgados más por el color de su piel, sino por sus méritos. Esta es nuestra esperanza. Es con esa convicción que vuelvo al sur, es ella la que nos permitirá arrancar a este océano de desesperación una gota de esperanza".

BESSIE SMITH Y SU

SAN LUIS BLUES

Hemos escuchado a Bessie Smith y su hermosa canción San Luis Blues. Fue la gran intérprete del blues. Sufrió un accidente de automóvil durante una gira por el sur racista en 1937. Los periódicos informaron que Bessie Smith había muerto al desangrarse cuando el único hospital cercano le negó atención médica de emergencia tan sólo porque era negra.

LO DE ARIZONA NO

ES NADA DEL OTRO MUNDO

Lo que Arizona no es como para sorprender a nadie. Siempre ha habido gente enferma que se anima a jalar del gatillo a quien pide un vaso de agua en una granja alejada.

Tengo en mi poder una vieja fotografía del linchamiento de Thomas Shipp y Abraham Smith, ocurrido en Marion, Indiana, el 7 de agosto de 1930.

Dicha fotografía se mostró al público abrumado por una prueba tan poderosa de la crueldad racista de ciertos norteamericanos.

Los dos jóvenes negros fueron colgados de árboles por una turba de salvajes, que, luego, mostraron sonrisas y corbatas y puños almidonados para lucir en la fotografía.

Lo de Arizona corresponde, pues a una vieja escuela de racismo donde colgar y cazar cristianos es un quehacer honesto que dignifica el valor de ciertos bárbaros.

SACCO Y VANZETTI,

MARTIRES DE LA LUCHA

Sacco y Vanzetti fueron dos inmigrantes italianos anarquistas que fueron sentenciados a muerte como resultado de una campaña de represión política.

El caso de Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti provocó una campaña mundial de protesta, pero no fue oída y fueron ejecutados en 1927.

Sus nombres permanecen como ejemplos heroicos de la resistencia política.

Su sacrificio hizo sonreír a los Rockfeller, J. P. Morgan, Ford, Carnegie, Buffett, Walton, etc.

Pero el buen pueblo norteamericano ha estado del lado de los pobres. Joe Hill escribió versos sobre la lucha diaria de los nuevos inmigrantes en Estados Unidos. Woody Guthrie compuso una canción sobre el sufrimiento de los indocumentados mexicanos, a los que llamó "hermanos".

A escritores y poetas se unió la voz de Paul Robeson, Pete Singer, Bob Dylan y Bruce Springsteen, donde el dolor de los norteamericanos no es muy diferente del de otros pueblos sojuzgados por cierto grupo intolerante y racista.

John Reed, John Steinbeck y Lincoln Steffens también han denunciado al mundo los crueles sufrimientos de los pobres en Estados Unidos, que encaran a los millonarios que juran y perjuran que "la base ecónomica de la democracia norteamericana es la libre empresa".

LOS MARINES, LOS

GUARDAESPALDAS DE WALL STREET

Smedley Butler, que fue 33 años mayor general de los "marines", confesó que fue un guardaespaldas de la alta clase capitalista de Wall Street. -Fui un pandillero al servicio del capitalismo feroz que hoy domina al mundo. Ayudé a hacer de México un lugar seguro para los intereses petroleros de Estados Unidos. Ayudé a convertir Haití y Cuba en lugares decentes para el National City Bank. Llevé la luz a la República Dominicana para los intereses azucareros norteamericanos. Ayudé a hacer de Honduras una nación amiga para las empresas fruteras entre ellas la United Fruit.

El siglo terminó con una invasión a Panamá, la muerte de los niños de Irak, y de la ex Yogoslavia, y el secuestro de un niño cubano que fue rescatado del hogar de sus parientes en una operación tipo Rambo "con metralletas, y uniformes de asalto al estilo israelí".

El ex presidente Clinton ha imitado a la iglesia que se arrepiente de sus pecados pasados y ha dicho que Estados Unidos "se equivocó al beneficiarse de la esclavitud, pero el peor de una serie de pecados cometidos por su país fue la negligencia y la ignorancia respecto de Africa.

¿Habrá un acto de contrición por la cacería de indocumentados en Arizona en un país defensor denodado de los derechos humanos?

Seguramente que esta cacería merecerá un cuento del gran Eduardo Galeano.

Cierto grupo de norteamericanos piensa que la raza blanca es genéticamente superior a la negra y a cualquiera otra, y que el país debe ser de los blancos por lo que las demás etnias deben ser eliminadas o deportadas.

Lo de Arizona es una larva latente.

Los padres de la libertad y la democracia en Estados Unidos como Hamilton, Jefferson, Jay y Adams se miran unos a los otros perplejos por lo que pasó en Arizona y por lo que está pasando en el mundo donde el capitalismo se está despachando con la cuchara grande a falta del contrapeso del comunismo.

Y ese grupo de bárbaros proclama: "La religión cristiana justifica la discriminación y exclusión de razas inferiores".


 
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