Opinión / Columna
|
José Luis López Duarte
López Duarte
El Sol de Sinaloa
2 de octubre de 2009
|
PAN y PRD ¿Juntos?
¿Por qué no?
Es interesante la polémica que se ha abierto en torno a la alianza opositora contra el PRI en Sinaloa y de manera especial la alianza PRD y PAN, argumentando casi todos los que cuestionan esta posibilidad que son dos proyectos diametralmente distintos, pretendiendo ignorar y borrar muchos episodios de la historia política de ambos partidos e incluso de sucesos de la historia universal que despedaza ese argumento.
En la lucha por la alternancia durante décadas que enfrentó como partido organizado primero que nadie fue el PAN y luego la izquierda hasta su ultimo referente, el PRD, donde se construyeron muchas alianzas, muchos acuerdos, muchas acciones conjuntas que no se pueden soslayar con el argumento de que son partidos muy distintos.
Las alianzas para eso son, para juntar lo disímbolo y lo diferente en base a las coincidencias que existen en las rutas y agendas políticas que se estén cursando por las diversas fuerzas. Si se tratara de iguales no se trataría de ninguna alianza, pues si son iguales ¿qué discuten y que acuerdan?
La pregunta medular aquí en Sinaloa es ¿es objetivo medular o no la alternancia política? ¿Es imperativo que el PRI ya no gobierne para abrir nuevos cauces o no? Si la respuesta es no, la alianza PAN-PRD no se requiere y si es si hay que obrar en consecuencia.
Muchos críticos de esta probable alianza ven en primer término lo que pueden ganar o perder como partido, antes que valorar si esa alianza le permite avanzar o no a la sociedad, que es el quid de todo partido, que se reivindique democrático y popular como dicen los son muchos del PRD.
Y se cometen errores, incluso por gente tan brillante y de tanta experiencia como Camilo Valenzuela, que se les olvida el ABC de la estrategia y las tácticas de un partido democrático como el PRD, cuando de una confrontación nacional entre los promotores de un modelo neoliberal y los antineoliberales, como son en un caso el PRI y el PAN y por el otro el PRD y otros partidos de izquierda, a convertir regiones, coyunturas y momentos en lo mismo, como si no viviéramos un país multicultural, multiregional, diverso en su idiosincrasia e historia, con experiencias y circunstancias muy distintas en todos lados, con el agregado que los partidos nacionales cada vez lo son menos y van pasando a ser federaciones de partidos estatales.
El PRD ha cometido muchos errores por esas visiones ciegas que nada mas ven un muro neoliberal como si todo fuera plano y de un solo color. Por eso el PRD puso en riesgo la transición cuando negó la alianza con Fox y el PAN en el 2000; por eso el 2006 perdió AMLO cuando no supo y no quiso pactos con grupos de gobernadores del PRI que le proponían alianzas, luego no demandó la anulación de las elecciones sino el recuento de votos, hasta llegar a los desplantes de los plantones del Zócalo y Reforma.
Es bueno hablar claro por quienes se manifiestan en contra de esta posible alianza PAN-PRD en Sinaloa pero sería honesto que dijeran todo y reconocieran autocríticamente los errores del PRD que nunca se han querido admitir como los que señalo.
La hipocresía y el cálculo interesado no vale en esta polémica porque es menester recordar aquel viejo debate en la izquierda sinaloense en 1978-1979 cuando se propuso alianzas con sectores del PRI como el gobernador Alfonso G. Calderón para cerrar el paso a Antonio Toledo Corro que resultó un gobernador nefasto y se comprobó el acierto de esa alianza que tanto se criticó.
Ahora, con tanto tiempo y tantos años a cuestas, no me explico cómo algunos actores de entonces se niegan a sí mismos. De los plañideros, de los matraqueros y de aquellos que solo esgriman el adjetivo para la descalificación por su ausencia de argumentos, no vale la pena la discusión.
Y si quieren, para hablar de alianzas y pactos, revisar un poco la historia en la 1ª guerra mundial y la revolución rusa, revolucionarios se aliaron con el imperio alemán para derrocar al zar, o si se quiere ver la 2ª guerra mundial, imperialistas y socialistas se aliaron para derrotar al III Reich y a Hitler. Digo, si quieren.
Columnas anteriores
Columnas anteriores