Opinión / Columna
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Javier Zenteno Barrios
La encrucijada
Organización Editorial Mexicana
26 de septiembre de 2009
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La desenfrenada y poco clara discusión en torno al paquete de reformas fiscales está impidiendo su análisis y discusión con perspectiva de Estado que propicie una toma de decisiones racional, objetiva y ponderada en sus consecuencias.
Estamos otra vez ante la encrucijada de mantener la práctica recurrente de dar soluciones de coyuntura a problemas estructurales, que sólo permiten "salir del paso", o bien de tomar las decisiones adecuadas para aspirar a mayores beneficios sociales y económicos.
Conviene recordar que cualquier esquema de convivencia colectiva o pacto social, como lo denominó Juan Jacobo Rousseau, se basa en el respeto a ciertas reglas del juego, que permiten la viabilidad de la convivencia de los individuos. Observar esas reglas implica contar con una visión de la clase de sociedad y de país que queremos en el futuro, así como la observancia de leyes y normas, el respeto a derechos de terceros y el reconocimiento de instituciones y autoridades cuyo fin principal consiste, básicamente, en garantizar la integridad física y patrimonial de las personas, así como propiciar el mejoramiento en las condiciones de vida de las mismas.
Con las reservas del caso, es procedente afirmar que entre las razones por las cuales las naciones desarrolladas han logrado mejores índices de progreso y promedios de nivel de vida para su población, se encuentra el hecho de que han sido capaces de concebir un proyecto de país, avanzar en su consecución y observar las reglas del juego que la propia sociedad se fijó.
Asimismo, los integrantes de esas sociedades, en buena medida, han sido capaces de ponerse de acuerdo respecto de las obligaciones que a cada uno corresponden, entre ellas, la de participar económicamente en el sostenimiento de las instituciones estatales, de conformidad con lo establecido por la Constitución y las leyes.
En este punto no podemos soslayar el alto grado de dificultad que tienen los temas económicos y fiscales, tanto por su connotación y naturaleza técnica, como por la diversidad de intereses, tendencias y enfoques que existen entre los ciudadanos.
En nuestro país esta circunstancia se complica por el hecho de que buena parte de los ciudadanos perciben que el esfuerzo personal de aportar al gasto público local o federal es poco satisfactorio e incluso frustrante, especialmente en los casos en que las instancias públicas no responden adecuadamente a la expectativa ciudadana, y cuando las opciones personales a futuro se ven limitadas o se perciben inexistentes por la falta de crecimiento de nuestra economía.
Esta situación, aunada al manejo político coyuntural del tema fiscal, nos ha conducido a ser un país con deficientes niveles de recaudación y con una excesiva dependencia de los ingresos petroleros.
Por ello es vital que en el proceso de aprobación del paquete fiscal no se pierda de vista que llegó el tiempo de dejar de lado criterios de corto plazo. Si en este momento la delicada situación económica no permite una solución fiscal generalizada, ello no es obstáculo para adoptar y prever las soluciones de fondo y con futuro que den viabilidad a nuestro proyecto de País, como, por ejemplo, reformas con entrada en vigor a dos años.
Si queremos buscar alternativas, la Convención Nacional Hacendaria arribó a conclusiones valiosas y consensadas. Si queremos apoyar y proteger a quienes menos tienen y al mismo tiempo mejorar los niveles de vida de todos, se necesita recaudar más a partir de la generación de la riqueza, para luego poder redistribuir, apoyar, crear infraestructura, educar, producir, aumentar el conocimiento científico y tecnológico, etc. Si queremos hacer más eficiente nuestra recaudación, necesitamos generalizarla de manera equitativa.
Es tiempo de que con una visión de largo plazo, los tres órdenes de gobierno de manera coordinada adopten soluciones y eficienten el ejercicio de los recursos de sus haciendas públicas. Sólo así se generarán las bases y los mecanismos para incrementar los niveles de bienestar y desarrollo de todos los mexicanos.
fjzentenob@hotmail.com
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