Opinión
Melchor Inzunza
La obra de Rocker - Merecidos elogios

El Sol de Sinaloa
19 de marzo de 2009

En otras ocasiones hemos citado la impotente obra "Nacionalismo y cultura" del ilustre pensador libertario Rudolf Rocker (1873-1958), y no he dejado de recomendarla a los lectores.

Rocker la escribió a principios de la década de 1930 y fue publicada en Estados Unidos y Cataluña entre 1935 y 1936; en Holanda en 1939 y en Argentina en 1942; en México fue traducida de la edición alemana de 1949 por Diego A. de Santillán (editorial Reconstruir), también autor de "El Pensamiento de Rudolf Rocker" (Editores Mexicanos Unidos, 1982.)

En 2007 fue traducida al yiddish, al sueco y al holandés, y apareció su primera edición cibernética en México, producida por Chantal López y Omar Cortés.

De nuevo les animo a leer Nacionalismo y cultura, como yo fui animado a hacerlo por eminentes lectores que la celebraron con entusiasmo.

El libro de Rocker mereció, en efecto, ha merecido el encomio de no pocos científicos, filósofos y escritores, entre otros Albert Einstein, Bertrand Russel, Thomas Mann, Octavio Paz, Gabriel Zaid y Carlos Monsiváis.

Rara originalidad

Albert Einstein:

"La obra de Rocker es extraordinariamente instructiva y testimonia una rara originalidad de espíritu, Incontables hechos y relaciones han sido expuestos en ella de una manera completamente nueva y persuasiva. Considero el libro de gran importancia y lleno de enseñanzas".

Contribución

Bertrand Russel:

"La obra de Rocker es una contribución importante a la filosofía política... por su brillante crítica a la idolatría del Estado, la superstición más difundida y funesta de nuestro tiempo."

Buena guía

Thomas Mann:

"Me siento sinceramente feliz de tener este importante libro, hondo y altamente espiritual, y quisiera ponerlo a la disposición de la mayor cantidad de seres humanos en todo el mundo. Será una buena guía para todo el que se ocupe de los problemas de nuestro tiempo y tiene ansias de esclarecimiento..."

Verdadera iluminación

Octavio Paz:

"Los dos grandes extravíos morales y políticos de nuestra época han sido el culto al Estado y el Nacionalismo. Los millones de muertos de las dos guerras mundiales, los campos de concentración de Hitler y Stalin, las pirámides de cráneos de Pol Pot y otros horrores (la lista es larga) han sido los altares levantados por nuestro siglo para honrar a esas dos abstracciones sangrientas. El gran libro de Rudolf Rocker es un poderoso disolvente intelectual de las quimeras que han producido esos desastres. Lo leí en mi juventud y esa lectura fue para mi una verdadera iluminación, limpió de telarañas mi cerebro y me hizo ver clareen nuestro mundo oscuro. Fue y es un verdadero desintoxicante. Hoy, en este momento de revisión crítica, debe ser leído por todos aquellos que quieren encontrar respuestas ante el derrumbe universal de ídolos y de los sistemas. Pienso sobre todo, en los intelectuales de América Latina, durante tantos años presos en las redes de ideologías primarias y simplistas. El libro de Rocker abre horizontes, ayuda a pensar claro y a vivir con intrepidez."

Identidades de cartón

Gabriel Zaid:

"El nacionalismo de las naciones, de las regiones, de las comunidades locales, no es el nacionalismo del estado. La cultura oficial no es la cultura universal de los grandes creadores ni la cultura popular de las tradiciones locales. Por el contrario, a lo largo del siglo XX, la nefasta combinación de nacionalismo de estado y cultura oficial ha servido para sofocar el genio y la autonomía de las patrias chicas, de la cultura popular, de los grandes creadores, en favor del poder central.

"En todo esto, hay conceptos tan resbaladizos, tan inservibles casi, después de su perversión por la demagogia del "nacionalismo" y la "cultura" del poder central, que se comprenden las 532 páginas que necesitó Rudolf Rocker para deslindar. Admirable esfuerzo, más admirable aún porque se inicia ante los nacionalismos imperialistas de Europa (que han arrasado con tantas culturas vivas, con tantas comunidades autónomas, con tantas vidas) y ahora nos sirve para entender la demagogia tercermundista de la "identidad cultural", una bandera de las oligarquías universitarias, que sirva para sofocar en el interior y afirmarse en el exterior, con nacionalismos de cartón, con identidades culturales de cartón.

"La solución propuesta por Rocker sigue en pie: la pluralidad, la diversidad, la federación al nivel más bajo posible; la conciliación del arraigo y la apertura a través de la autonomía local y la cooperación creadora"

Inteligencia

Carlos Monsiváis:

"El libro de Rudolf Rocker sigue siendo para mí uno de los estudios más iluminadores de las falacias y limitaciones del nacionalismo. Desde el pensamiento libertario, Rocker examina los obstáculos para el desenvolvimiento creativo de la cultura y encuentra cómo las perversiones del nacionalismo y los ejercicios del autoritarismo limitan, niegan, aplastan el desenvolvimiento cultural. Quizá más actual ahora, en vista del descrédito de las grandes soluciones organizativas; el libro de Rocker merece ser leído con atención y sistema. Es el libro de una inteligencia al servicio de la razón sin concesiones."

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