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Opinión
![]() Rubén Rocha Moya
Pensar en Público
El Sol de Sinaloa
14 de marzo de 2009
JAP en el Senado
El pasado 12 de marzo el Grupo de Trabajo del Senado de la República encargado de evaluar los impactos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) sobre el sector agropecuario, invitó al gobernador Jesús Aguilar Padilla para dialogar con él, precisamente de éste que es uno de los temas de la agenda pública que ocupan la mayor atención de los sectores público y privado, de las organizaciones de productores, así como de especialistas e investigadores del mundo académico. El mandatario estatal que además de gobernar un estado de tanta vocación agrícola como es Sinaloa, también es coordinador de la Comisión del Campo de la CONAGO, y en ese doble carácter hizo una exposición muy fundamentada alrededor de los distintos aspectos y aristas de este interesante asunto de la vida nacional. De entrada dijo "en términos generales, yo creo que el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, en casi todos los sectores hemos salido con saldos positivos, más no en el capítulo agropecuario". O sea, asentó: "creo que en el tema del campo, como se dice, el futuro nos alcanzó". Esta aseveración la fue rodeando de argumentos de mucha contundencia, desde luego que sin dejar de mencionar todas aquellas cosas positivas del TLCAN en materia agropecuaria, que sin duda las ha habido en medio de tantas asimetrías. En ese marco refirió, por ejemplo, cómo la economía mexicana en efecto mejoró su capacidad al pasar del lugar 19 al 14, en el período de 1993 a 2006, destacando que en el año de origen tenía un flujo comercial con Estado Unidos y Canadá de 80 mil millones de dólares, lo que para el 2006, pasó a ser de 506 mil MDD. A renglón seguido, el licenciado Aguilar, apuntó ante los senadores que, no obstante, al corte de 2006, la balanza comercial no nos favorece en materia agroalimentaria, agropecuaria y pesquera, agrícola, ganadería y pesca, así como en alimentos y bebidas. Renglones en los que en el comparativo, exportaciones-importaciones, tenemos un déficit del orden de los 6 mil millones de dólares. Ahora bien, el gobernador Aguilar, fue muy tajante al comentar que si bien el TLCAN se propuso reducir las barreras arancelarias, los Estados Unidos en ese aspecto luego exhibieron su espíritu proteccionista, sacando "cartas de abajo" con las barreras no arancelarias, como fue el caso, por ejemplo, en que pusieron al tomate mexicano con problemas de salmonelosis, cuando se demostró fehacientemente que no tenían razón alguna en sus señalamiento, lo que al final los llevó a desistir de su virtual bloqueo a este emblemático producto agrícola de exportación. En esta interesante evaluación, el mandatario sinaloense, ubicó como ganadores a las hortalizas, la camaronicultura, la apicultura, la porcicultura y el ganado de engorda, aunque asentó que "éstos con altibajos, no es estable, no es lineal el comportamiento, pero en una suma podemos decir que son ganadores". A su vez, dijo, que los que si son perdedores es el frijol, el trigo, el sorgo, el maíz, el algodón, el soya, el arroz, la caña de azúcar, la leche y la agroindustria, coincidiendo con la licenciada Amalia García, gobernadora de Zacatecas, que en todos estos productos estamos en situación muy desigual. Luego, fue muy ilustrativo, al referirse a las asimetrías entre el campo, especialmente el estadounidense y el mexicano. Primero, ver que de los 100 millones de mexicanos, aproximadamente 23 de ellos se ubican en nuestro campo; mientras que de los casi 286 millones de estadounidenses, si acaso 6 millones son población rural. Por otro lado, está el hecho de que los Estados Unidos tienen 180 millones de hectáreas susceptibles de cultivo, de frente a las tan sólo 27.3 millones de hectáreas de México. Más todavía, aquí habría que apuntar algo que es fundamental en los niveles de las disparidades, y es el caso de que en aquel país la "Farm Bill" 2002, contempla subsidios por 184 mil millones de dólares, en diez años, para pagos directos, conocidos como contracíclicos, que protegen a los productores contra las fluctuaciones en los precios del mercado. Tan sólo ese renglón (el de los subsidios) presenta una excesiva ventaja del campo estadounidense con alrededor de 20 mil millones de dólares al año, mientras que el campo mexicano es del orden de 1,000 millones de dólares. Esto evidencia una clara política proteccionista del aquel país, que supone un asimetría bastante desventajosa para los productores del campo mexicano. Igualmente, en el encuentro con los legisladores, se apuntó lo asimétrico que resulta la inversión en investigación agropecuaria y en tecnología, que en México no es mayor del 0.52 por ciento del PIB, cuando en Estados Unidos es del 3 por ciento, 6 veces mayor. En el caso de la mecanización es muy desproporcionado el dato de los tractores con que cuenta USA respecto a los nuestros. La exposición del gobernador Aguilar ante los senadores del Grupo de Trabajo para Evaluar los Impactos del TLCAN sobre el sector Agropecuario, remató en materia de asimetrías, con que "tenemos unos rendimientos de maíz de dos y media toneladas por hectárea -promedio nacional-con costos muchos más altos porque ellos, con una agricultura casi de temporal, por los deshielos y las planicies enormes que tienen allá, pues tienen un promedio mucho más alto". Luego, él mismo se preguntó ¿Entonces cuál es el camino? Y la respuesta: "Compensar a los perdedores, subsidiarlos, que no nos asuste, que a nadie asuste que hay que subsidiar a los productores de granos que hoy estamos en desventaja". Urge revalorar el trabajo de los productores, de los campesinos. Al respecto -señaló el gobernador Aguilar-se tienen que aplicar políticas diferenciadas en el campo, sobre todo para los apoyos porque una cosa "...es la agricultura de subsistencia, lo que se llama el nuevo ruralismo en los estados de Oaxaca, Chiapas, Quintana Roo, Guerrero; una agricultura intermedia que tiene cierta tecnología y capitalización, (y otra cosa son) los estados excedentarios, como son el Bajío, Jalisco, Tamaulipas, Sonora, Sinaloa y Baja California, Veracruz..", evitando (con esas políticas diferenciadas) esas disputas desgastantes que se dan entre los productores excedentarios y los de subsistencia. En fin, todo esto, aderezado de un rico y sugerente conjunto de propuestas, reflexiones y sugerencias de políticas para el campo, estuvo presente en la interesante conversación del licenciado Aguilar Padilla y los senadores, sobre el TLC y el sector agropecuario. La exposición toda, es un documento muy valioso, que vale la pena tener y consultar, sobre todo para quienes están mucho más ligados al campo. moyro@hotmail.com Columnas anteriores
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