Opinión / Columna
|
Agustín Corpus Hernández
¡Cristo en el 2012!
El Sol de San Luis
3 de febrero de 2012
|
* ¡Levántate y resplandece!
San Luis Potosí, San Luis Potosí.- DIOS EL PADRE ETERNO en Isaías 60:1-2 de la Biblia, se dirige a cada una de sus criaturas humanas para decirles: "Levántate y resplandece, porque hoy ha venido a ti mi luz, y mi gloria ha nacido sobre ti, yo amaneceré sobre ti, y sobre ti será mi gloria".
La declaración anterior contiene toda la gracia de Dios, es decir su amor absoluto perfecto, porque nos ama por sobre todas las cosas, ya que a pesar de nuestros pecados que nos separan de El a partir de nuestra juventud cuando empezamos a practicar la maldad en forma consciente y voluntaria, no por ello Dios acorta su mano ni reduce su oído para escucharnos y beneficiarnos, porque basta aceptar su invitación para levantarnos con su poder y resplandecer con su luz divina para que El nos regale su Camino que está en Cristo el Salvador, según Isaías 59:1.
Dios, por lo tanto, nos llama con todo su amor poniendo en nuestro corazón espiritual el arrepentimiento y confesión de nuestros pecados ante Jesús el Salvador, para que este Señor nos perdone y nos prepare el Cielo para vivir en el gozo y la felicidad eterna, cuando a éste Pastor divino acudimos como ovejas implorándole el perdón de nuestras maldades, según Hechos de los Apóstoles 11:18.
En efecto, Dios nos llama a ser reflexivos para tener fe en Jesús, creyendo que sólo El puede salvarnos, según Juan 3:16, cuando con toda valentía aceptamos que la vida sin Cristo es iniquidad que nos separa de Dios, de quien no podemos captar su rostro divino espiritual por nuestras contaminaciones de maldad, y mucho menos podemos levantarnos ni resplandecer en Dios.
Debemos, por ende, abandonar el camino ancho del pecado para hacer nuestra la justicia y la verdad como atributos divinos de Cristo, en lugar de andar en la vanidad e iniquidad incubando huevos de áspides, tejiendo telarañas, produciendo víboras, haciendo obras de rapiña, trotando carreras del mal, destruyendo y quebrantando todo a nuestro paso y teniendo caminos sin paz y veredas torcidas, según Isaías 59:9-11.
Entonces, he aquí el tiempo aceptable que Dios pone a nuestra disposición para deshacer toda rebelión, pecado o mentira, porque si no atendemos a Cristo que es derecho y justicia perfectos, podemos quedar muy lejos de El, caídos y sin su luz de salvación.
Lector muy distinguido y apreciado, en 2012 obedece a Dios levantándote resplandeciendo en El, con sólo decirle a Jesucristo: "Señor mío y Dios mío, me arrepiento ante Ti de mis pecados, perdóname, y límpiame con tu sangre divina derramada en la cruz del Calvario, creo en Ti y te recibo como único, suficiente y perfecto salvador personal".
Muchas gracias, que Dios los bendiga, mi teléfono es el 815-39-73, y el correo: achdez@prodigy.net.mx
Columnas anteriores
Columnas anteriores