Opinión / Columna
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Miguel Ángel Duque Hernández
Enchiladas potosinas
El Sol de San Luis
2 de febrero de 2012
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* Recorte a salarios y prebendas de los diputados
San Luis Potosí, San Luis Potosí.- En la web circula una propuesta para recortar los salarios y las prebendas a nuestros diputados y senadores, con la finalidad de que cumplan con las mismas leyes que todos los mexicanos y vivan la realidad. La solicitud popular tiene el objetivo de que ya no se despachen con la cuchara grande, con exorbitantes salarios del primer mundo en una nación del tercer mundo, que se acaben los bonos para fondos de seguridad social privada y jubilaciones estratosféricas.
¡Qué bochorno y qué barbardidad! ¿Habrase visto tal desfachatez? Pobrecitos legisladores mexicanos, nuestros honorables legisladores. ¿De qué van a vivir? En diciembre pasado apenas recibieron alrededor de medio millón de pesos para enfrentar la Navidad y la cuesta de enero.
De seguro ese dinero no les alcanzó ni para un cafecito con canela y un bolillo duro, menos para alguna sana diversión, considerando el pago que tal vez tengan que hacer de su casa del Infonavit, por la visita al Monte de Piedad, por el transporte urbano, por las cuotas de padres de familia, por los parquímetros, los desodorantes, las cremas bloqueadoras contra el sol...
Antes de recortar esos fondos infinitos ¿por qué no considera usted el sacrificio que significa entregarse a legislar leyes que finalmente quedan en letra muerta? ¿Promover las políticas del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional? Imagínese usted el estrés laboral, el desánimo, la tristeza en sus almas muertas de miedo. Piense usted en las difíciles decisiones que tienen que tomar cada año, como por ejemplo recortar el presupuesto a la educación superior sistemáticamente o la dificultad de votar unánimente para subirse el sueldo.
Ellos tienen que decir «sí» a las decisiones del partido, aunque vayan en contra del pueblo y de sus principios. Ellos tienen que agachar la cabeza, levantar el dedo, dormir en medio de la crispación general, dar declaraciones de prensa al vuelo, debatir o por lo menos agredirse entre sí, aparentemente, aunque a la salida vayan juntos al mismo club, partirse el lomo, poner sonrisa colgate, servir a la patria.
La propuesta considera que es un privilegio servir a la patria, y que parece paradójico el monto de los salarios, contar con una jubilación fuera de serie y con servicios de seguridad social privados; cuando en el IMSS o en el ISSSTE pueden encontrar la calidad necesaria para la atención de sus achaques, así como los medicamentos en cantidad suficiente, o cuando menos conmovorse y sufrir las mismas injusticias que todos los mexicanos.
Aunque esa propuesta no refiere nada respecto a los servicios de alimentos del H. Congreso de la Unión, ni tampoco de los asesores, ni de los viáticos; tal vez, en otra ocasión.
Arroz con leche...
Sugerencias y comentarios a la dirección: duque@uaslp.mx
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