Policiaca
Saquean dos viviendas
El Sol de San Luis
11 de octubre de 2008

Arturo Guillermo Moreno

San Luis Potosí, San Luis Potosí.- Aparatos eléctricos, joyería, dinero, ropa y otras pertenencias, fue el botín que los delincuentes lograron obtener al perpetrar dos robos domiciliarios en distintos puntos de la ciudad. Uno de los afectados aún no estrenaba su casa, a la que apenas se iba a cambiar.

Minutos antes de las 22:00 horas se solicitó la intervención de la policía al reportarse un latrocinio en la vivienda ubicada en la calle José del Barro número 204 del fraccionamiento Terremoto.

La víctima del hampa fue Rogelio Quiroz Rodríguez, de 32 años de edad, el que reveló a los oficiales que acudieron a investigar que de su casa se ausentó a las 8:00 de la mañana, debido a que tuvo que acudir a su centro de trabajo.

Regresó hasta las 19:30 horas, tiempo que fue más que suficiente, porque cuando entró a su hogar encontró todo en total desorden.

Se puso a revisar y pudo advertir la ausencia de su televisor Samsung de 14 pulgadas, un DVD Daewo, la plancha, y otra plancha para pelo, un taladro, un reloj Orient original, herramienta diversa, diez dólares, ropa, así como varios pares de zapatos de distintas marcas, lo que hace un monto de más de diez mil pesos.

Otro robo se efectuó en la calle Seminario número 101 del fraccionamiento Los Silos, según lo manifestado por el joven Carlos Avila Luque, de 25 años de edad, el que por su parte vive en la calle Francia 435 de la colonia Jardines de Oriente.

Indicó que actualmente se encuentra trasladando sus pertenencias al domicilio de Seminario 101 en Los Silos y fue el sábado cuando llevó los últimos objetos.

Resulta que ayer en las primeras horas de la madrugada le avisaron que la puerta de su casa estaba abierta.

Extrañado acudió a ver qué sucedía y se dio cuenta que le habían robado una máquina de soldar, joyería, ropa y calzado diversos, pertenencias que estimó en más de cinco mil pesos.

Se pudo dar cuenta que los delincuentes para incursionar, forzaron los barrotes de la ventana del patio posterior y para salir botaron la chapa de la puerta que da a la cocina, sin que vecinos del rumbo se dieran por enterados.