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San Luis Potosí
Nuevos Tiempos Financieros
El botón rojo de la depresión
El Sol de San Luis
6 de octubre de 2008
Jorge Efraín Gómez Eichelmann
San Luis Potosí, San Luis Potosí.- En el año 2003 salió a la venta el libro "EL BOTON ROJO" -La gran depresión mexicana-, que es el resultado de las investigaciones de los autores Rami Schwartz y Guillermo Fárber (Ed. Edamex. "Libros para todos"). La obra de referencia que es ampliamente recomendada para ser leída, causó gran expectación habiendo alcanzado a ser presentada en la prestigiada Universidad de Stanford, en Palo Alto, California, en los Estados Unidos, pues su contenido a la vez que innovador, presenta una perspectiva sorprendentemente actual, de la versión Mexicana, de la "Gran Depresión de los Estados Unidos en 1930". Primero habremos de establecer la diferencia entre RECESION y DEPRESION. "Recesión Económica", en ella el proceso económico presenta un retroceso, por decir de caminar al 100% ahora lo hace al 90%, entonces existe una recesión económica del 10% de la Actividad Económica previa. Se presenta con cierta frecuencia en el desarrollo de las Naciones y generalmente es resultado del agotamiento de un prologado período de crecimiento económico, que demanda un respiro o consolidación. "Depresión Económica", es el resultado de un debilitamiento de la Economía, que se acompaña de síntomas exógenos (extraños), involucra al proceso humano, político y social, concatenándose todos para ofrecer un frente común. En este fenómeno, con duración imprecisa, se conjugan múltiples elementos, tanto económicos como de "ambiente", en el desempeño de los demás factores, jugando el factor psicológico un papel preponderante. El más popular fenómeno de Depresión Económica lo tenemos con la que padeció Estados Unidos en 1930, que arrastró a toda su Economía a la recesión, que involucró la quiebra de múltiples empresas y al despido de cientos de miles de empleos de un día para otro, puso en aprietos la función del Estado y se vio rebasado en las medidas que se tomaron para frenar esa crisis, las leyes económicas vigentes en aquel momento se vieron rebasadas y psicológicamente llevó al suicidio a miles de personas que se vieron impotentes para enfrentar su desgracia. Esa depresión esfumó cientos de miles de millones de pesos de capital en un abrir y cerrar de ojos y acabó con el patrimonio de muchas familias. Estados Unidos cayó en la atonía (parálisis económica, política y social), sus ciudadanos perdieron la fe en sus gobernantes, en su sistema económico y en la respuesta social ante semejante reto. El libro "El Botón Rojo", describe un experimento de laboratorio que se lleva a cabo con ratoncitos dentro de una jaula, misma que se ha acondicionado previamente, para que cada que tienen hambre los ratones, ellos toquen con su hociquito o su patita un botón rojo que está conectado a un mecanismo que siempre les provee alimento, ese procedimiento lo aprenden los ratoncillos de manera que se les vuelve una constante. Los ratones siempre que tienen hambre repiten el procedimiento, sin embargo en cierto momento, se desconecta el mecanismo, de manera que al presentarse la necesidad de comer y tocar el botón rojo, éste no provee la comida, los ratoncitos poco a poco caen en la desesperación y angustia de que no obtienen alimento por más que presionen el botón, de manera que "caen en un estado depresivo que insensibiliza sus demás reacciones", se refugian en un rincón de la jaula y se quedan ahí a esperar la muerte, no importa que después de componga el mecanismo o más dramático aun, que se les acerque la comida, ellos simplemente "ya incorporaron en su comportamiento el proceso fatal de que no volverán a tener comida y aun cuando ésta se encuentre cerca de ellos, están impedidos a reaccionar de cualquier otra manera, ellos YA ESTAN DERROTADOS y simplemente morirán". Los Autores Schwartz y Fárber, advierten que en México y en nuestro círculo más cercano de amigos, familiares vecinos y conocidos, ya forman verdaderas legiones de individuos... "quienes reaccionan como los ratoncillos del experimento", están derrotados, deprimidos, no encuentran el estímulo vital para seguir luchando por tener un digno nivel de vida. La legión de empleados, ejecutivos, profesionistas, funcionarios, obreros y empleados que pronto se suman al desempleo, sumados a aquellos que simplemente no pueden obtenerlo, hacen un río humano del que se apodera la sensación de abandono, minusvalía, pérdida de patrimonio, de seguridad, que esperan desmoralizados que se presente lo peor para ellos. En esas condiciones se presenta la "depresión colectiva", derivación del término "mente colectiva" o la "psique colectiva". Indicio de ese estado de sentir del mexicano, se refleja en el cada vez más alto nivel de abstencionismo en las elecciones nacionales. Por ejemplo en 2003 al PRI lo apoyaron el 35% de los votantes, pero sólo representaban al 14.1% del electorado Nacional, al PAN el 12.5, al PRD el 7% y al resto de los partidos el 5.7% del total del padrón electoral, sabe usted amable lector que ese ejemplo de desdén, abandono y repudio al proceso electoral es el resultado de que "nuestros políticos no se interesan en el país, en los mexicanos, sólo en sus propios intereses", por ello "nosotros no vamos a votar, es inútil, no cambiará nada". En 1991 votó el 65.5% de los electores empadronados, en 1997 lo hizo el 57.6% y para el 2003 se llegó al extremo de que sólo acudió el 41.7% y sabe usted ¿qué paso?, pues nada, absolutamente nada, los mexicanos nos encontrábamos ya como los ratoncitos de "El Botón Rojo". La "Gran Depresión Mexicana", tiene los mismos elementos que la depresión estadounidense de 1930, que duró 4 años, pero en nuestro caso ha incidiendo en ¡más de 25 años!, algunos de los rasgos de nuestra situación a continuación: -El ingreso se ha concentrado en pocos mexicanos, la clase media mexicana está en proceso de extinción. -El poder adquisitivo del salario se ha esfumado, a los trabajadores no les alcanza para comprar su propia producción y el campo mexicano atraviesa por su peor crisis desde la Independencia de México, provocando la más grande emigración de campesinos. -El crimen es en muchos momentos más poderoso que nuestras Autoridades, floreciendo el robo, contrabando, piratería, comercio informal, prostitución, secuestro y comercio de narcóticos y el Poder Judicial se encuentra en crisis. -El desempleo es el más alto de la era moderna (debe sumarse la emigración de los trabajadores mexicanos) y los monopolios públicos y privados controlan los sectores más estratégicos y sensibles de nuestra Economía. -El Banquero es también bolsista, asegurador, afianzador e industrial, todo en uno y acumula los beneficios en la misma medida que cobra sus servicios, de manera que el sistema bancario en sí mismo es inexistente, su labor es de comisionista, cobra por servicios prestados, pues ya no presta a empresas y negocios. -El Gobierno está ausente de la Rectoría Económica, deja "a las fuerzas del mercado", esa tarea, también ha incurrido en innumerables errores en manejo de política monetaria, fiscal y comercial. -El Sindicalismo constructivo con responsabilidad social, simplemente ha desaparecido... etcétera. El caso mexicano es una copia al carbón del estadounidense de los años treintas, con la diferencia de que aquí llevamos muchísimos años y la situación se sigue deteriorando, a eso se le ha dado en llamar "hartazgo social", sin embargo en realidad es un proceso de depresión social. El Gobierno anda sin rumbo, alejándose cada vez más de las soluciones prácticas, pretende por ejemplo abatir el desempleo mediante el crecimiento desordenado de la burocracia, en la actualidad son más de ¡¡5 millones sus trabajadores!!, el 13% del empleo total nacional. Cómo enfrentar esta "Depresión Económica Mexicana"? -En primer lugar debe ejercerse un LIDERAZGO EFECTIVO, que sólo puede ser ejercido mediante un NEW DEAL, que en buen sentido, consiste en el establecimiento de nuevas reglas de convivencia Nacional, pues las existentes simplemente NO FUNCIONAN. El liderazgo debe ser firme, imaginativo, patriota y comprometido con los mexicanos, el que no se resuelve con firma de pactos o cartas de intenciones, tampoco tiene posibilidades si se sigue dividiendo a México, favoreciendo el encono social, linchando políticamente a los enemigos. Haga de cuenta amigo lector, que lo que necesitamos es totalmente al revés de lo que están haciendo nuestros políticos y grupos con representación empresarial. -En Estados Unidos tuvieron al Estadista que su momento histórico reclamaba, el Presidente Roosevelt arrancó su esfuerzo con esta frase "A lo único que debemos temer es al miedo mismo. Ese error irracional, ilógico e injustificado que paraliza los esfuerzos necesarios para convertir el retroceso en avance". -En un plazo de 100 días se hicieron los mayores cambios legislativos de que se tengan memoria en aquella Nación, dejando de lado las banderas partidistas y los tintes ideológicos extraños. -Se inyectó de inmediato creatividad, audacia, capacidad de negociación, generosidad política del gobernante y se dieron severos "Golpes de Timón". -Se establecieron con carácter urgente programas de generación de empleo en todos los estratos, buscando la mayor generación de riqueza posible, (Ej. los cuerpos civiles de conservación). -El Gobierno Estadounidense, se sometió a un drástico "Programa de Reingeniería Gubernamental", que se ejecutó sin miramientos sindicales o de otra índole, eliminándose todo acto de maquillaje o simulación Oficial en este aspecto. -Se trabajó en todos los campos de la vida ciudadana, incluyendo la laboral, empresarial, familiar y escolar para reforzar la mente de sus ciudadanos, mediante acciones claras y transparentes que trasmitieran que el "Estado está con ustedes", para erradicar el miedo, pues un tratamiento efectivo para atacar la depresión colectiva debe remover las causas que provocaron dicha depresión. -Se cortó de tajo la corrupción, se redistribuyó la riqueza que se había concentrado en unos pocos (regulación rígida de monopolios), se hizo del Gobierno el mejor amigo del ciudadano, se obligó a la rendición de cuentas del pasado oscuro y se castigó a los culpables. -Debido a la "Emergencia Nacional", se revisó y ajustó la relación laboral, pues "un pueblo que no trabaja, no merece", se eliminaron muchos días inhábiles y se ajustaron las feriadas a lo mínimo. Estimado lector, ¿usted estima que esto es mucho pedir?, el tiempo inexorablemente avanza y el deterioro de nuestro ánimo y voluntad es patente cada día, ¿seguimos como vamos o cambiamos de una vez? Este es el dilema de nuestro futuro, y sólo los grandes espíritus podrán vencer este estado de derrota, esta Depresión Económica. |
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