México
Dan primeros pasos hacia fin de neoliberalismo: Patricia Rodríguez López
Independientemente de cualquier cosa, creo que nos urge la reforma energética, lo cual, además, puede ser una señal de estabilidad económica y social del país. Foto: Archivo / El Sol de México
Entrevista con investigadora de la UNAM

Organización Editorial Mexicana
6 de octubre de 2008

Nidia Marín / El Sol de México

(Segunda y última parte)

Ciudad de México.- El mundo da los primeros pasos para finalizar con el modelo del neoliberalismo salvaje y se avecina una revolución para lograr una nueva forma de normar, de regular y de supervisar todas las instituciones de los sectores financieros nacionales e internacionales, debido al crac en Estados Unidos. Mientras tanto, los capitales andan buscando refugio en otras economías, pero no han tomado en cuenta a México debido a la elevada inseguridad pública que padece.

Así lo señala la maestra Patricia Rodríguez López, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, quien considera que la crisis en Estados Unidos no ha tocado fondo y por consecuencia tampoco la repercusión en nuestro país.

"Hasta que no esté operando la nueva estructura de fusiones y adquisiciones y quiebres de todas las instituciones, haya un nuevo reagrupamiento, es cuando se va a iniciar el nuevo proceso, lo cual nos lleva por lo menos seis meses más", asegura.

Considera necesario que los legisladores voten la Reforma Energética, porque de la conformación de la misma depende también que haya mucho empleo rápido para el pueblo.

En una entrevista para El Sol de México, la maestra Rodríguez López, quien realizó estudios en Investigación Económica, en la Universidad Complutense de Madrid y cuya maestría en Ciencias Económicas, efectuó en la UNAM, considera que México deberá aprender que los alimentos son un arma muy poderosa y producir más de algunos, como el maíz y otros básicos, sin importar que salga más caro y haya menor productividad, para no estar a expensas de la especulación del precio internacional.

¿QUÉ VEINTE AÑOS NO ES NADA?

Cuando falta un año para que el modelo neoliberal cumpla sus bodas de perla (30 años) de nupcias con la mayoría de países del mundo, está en crisis y a punto de signar el divorcio con muchas naciones.

-¿Junto con el crac en Estados Unidos concluye en el mundo el capitalismo salvaje o el neoliberalismo salvaje que ha hecho tanto daño?

-Más bien es el inicio del fin del modelo. No podemos pensar que es de un momento a otro. Los tiempos económicos son más o menos amplios. Por lo menos concluye la desregulación de las instituciones financieras.

-¿Cuál es el parangón de la crisis en Estados Unidos con la de 1929 que han estado señalando muchos analistas?

-No sé por qué existe esta comparación. En términos del crac de la bolsa puede ser lo mismo, pero no estamos hablando de la misma economía que en el 29. Es totalmente distinto. No creo que se tengan las mismas repercusiones económicas que se tuvieron entonces, porque la realidad de ahora es distinta. Si es respecto del desempleo, podrían llegar a ciertos niveles que se tenían en aquel tiempo.

Sin embargo, considera "que habrá una importante recesión mundial, que hará que se transforme toda la estructura económica y sobre todo la estructura financiera que durante estos veinte años se había sobrepuesto a toda la economía real, la economía de la producción. En este momento, se va a tener que cambiar y lo primero que debe de modificarse es toda la concepción que tenían los organismos internacionales para generar una estructura económica mucho más sólida.

Añade: "Tiene que cambiarse la visión que se tenía del libre mercado, crear normatividades internacionales a las que se ajusten todas las principales economías del mundo."

-¿Se acerca una revolución en la materia?

-Forzosamente, esta crisis tendrá como resultado una nueva forma de normar, de regular y de supervisar todas las instituciones de los sectores financieros nacionales e internacionales, porque con la globalización, que es imparable, que finalmente significa la comunicación y la velocidad de las comunicaciones, tiene que haber una regulación estricta para tratar de que no se vuelvan a presentar este tipo de crisis a nivel mundial, porque rápidamente se riegan por todo el mundo.

-¿Usted cree que Estados Unidos ya tocó fondo y por consecuencia México, o todavía nos falta?

-No. Falta todavía. Aunque el rescate hecho en Estados Unidos dará alguna tranquilidad al sistema financiero internacional. No obstante la respuesta positiva, aunque con condicionamientos, falta muchísimo.

"Creo que en el 2009 -añade-, habrá una reagrupación de instituciones financieras, tanto de Estados Unidos como a nivel internacional, y hasta que no esté la nueva estructura de fusiones y adquisiciones y quiebres de todas las instituciones, así como el reagrupamiento, es cuando se va a iniciar el nuevo proceso, lo cual nos lleva por lo menos seis meses más".

-Este crac llega cuando México está a punto de votar la reforma energética ¿Cree usted que será más presionado por Estados Unidos?

-A México, por su propia lógica, le urge una reforma de Pemex, porque lo que se está viendo es que si bien estamos exportando mucho petróleo y nos vemos beneficiados, la importación de gasolinas nos quita muchas de las ganancias que tenemos por esa exportación.

"Independientemente de la condición internacional -especifica-, tenemos que enfrentar ese problema y este es un momento coyuntural en el que lo debemos hacer. Es una nueva forma para desarrollar el empleo y la industria petrolera, así como todo el encadenamiento que esto implica, sobre todo para los sectores pobres: La construcción, por ejemplo, puede ser de manera inmediata. Independientemente de cualquier cosa, creo que nos urge la reforma energética, lo cual además puede ser una señal de estabilidad económica y social del país. Ello si dicha reforma es buena, aceptada en general por la población, lo que también puede ayudar al propio Gobierno".

-¿Cómo debe actuar México ante la llamada burbuja especulativa en materia de alimentos y petróleo?

-Muchas economías, pero México principalmente, tienen que aprender que los alimentos son un arma muy poderosa y que debemos tener una independencia alimentaria. Hay productos básicos que no podemos pensar comprarlos en otra parte, aunque salga más barato que producirlos aquí. Ese no puede ser un argumento para sustituir alimentos. Sea el costo que tenga en el país, tenemos que producir ciertos alimentos, maíz fundamentalmente y otros básicos. No importa que salga más caro, que tengamos menor productividad, debemos producirlos y no estar a expensas de la especulación del precio internacional. Esta va a ser una de las decisiones importantes en el mundo, pero sobre todo para México.

En cuanto al petróleo, precisa, "es un 'comoditie' que forzosamente tiene un precio internacional. La demanda internacional determina el precio y ahí hay muchas cuestiones políticas, geopolíticas que afectan dicho precio. En esos términos México se ve beneficiado por el aumento, aunque debe enfrentar la problemática que tiene al importar gasolina, lo cual ya se está viendo en la Reforma Energética. Pero creo que cambia la visión de la economía para cualquier Gobierno".

DINERO BUSCA REFUGIO

Hugo Chávez, además de calificar la crisis en Estados Unidos como el paso de cien huracanes juntos, dijo que el financiamiento se va a poner difícil y eso pudiera afectar el crecimiento de los países de América Latina, además de que los precios de las materias primas pudieran venirse abajo.

Preguntamos a la maestra Rodríguez López si eso también afectaría a nuestro país.

-Existe un proceso ya de disminución de los precios de las materias primas. El crecimiento de la economía de Estados Unidos es muy importante para todo el mundo. Es una importadora fundamental y si baja la economía estadunidense afecta en general al mundo, pero a México y a América Latina mucho más.

-Lo peor es que a México le llega esta crisis cuando tiene un gran problema de inseguridad pública. ¿O no?

-Sí. Inclusive los capitales andan buscando refugio en otras economías. Si tuviéramos mayor seguridad pública y un mejor ambiente económico quizás vinieran aquí, pero se ve que no, así como tampoco en Brasil.