Internacional
Cierran 50 mil instituciones cristianas como protesta a ataques en la India
Organización Editorial Mexicana
29 de agosto de 2008

DPA

Nueva Delhi, India.- Unas 50 mil escuelas, colegios y otras instituciones educativas administradas por organizaciones o individuos cristianos en la India cerraron este viernes a modo de protesta contra la persistente violencia contra los cristianos en el Estado de Orissa, en el este del país.

"Según nuestras estimaciones, 50 mil escuelas y colegios y otras instituciones educativas estuvieron cerradas hoy", dijo Sam Paul, portavoz del Consejo "All India Christian".

El consejo, una alianza nacional de organizaciones, agencias misioneras, instituciones y federaciones cristianas, apoyó la huelga convocada por la Conferencia de Obispos Católicos de la India. Al menos 11 personas murieron como consecuencia de los enfrentamientos entre hindúes y cristianos que estallaron en Orissa después de que un líder hindú fuera asesinado el 23 de agosto.

Paul dijo que en las 50 mil instituciones estudian más de cinco millones de niños y adolescentes y que la protesta no sólo se dirige contra los ataques a la comunidad cristiana sino también contra la estructura secular de la India. "Los menores que estudian en estas instituciones entenderán que es muy importante respetar todas las religiones y que este tipo de actos criminales no pueden quedar impunes", agregó.

Mientras tanto, se informó de protestas desde varios puntos de la India, incluida Nueva Delhi, donde marcharon decenas de cristianos. La violencia estalló en Orissa después de que Laxmananda Saraswati, un líder hindú del grupo derechista Vishwa Hindu Parishad, fuera asesinado a disparos por supuestos rebeldes maoistas en el central distrito de Kandhamal.

Activistas hindúes atacaron a cristianos e incendiaron iglesias argumentando que fueron los cristianos los que asesinaron a Saraswati porque se oponía a la conversión religiosa en el Estado. Organizaciones cristianas negaron estas acusacones.

Más de 3 mil policías y efectivos de seguridad fueron desplegados para controlar la violencia, pero los ataques contra las iglesias continuaron y unas 6 mil personas huyeron para refugiarse en campamentos organizados por el gobierno. "Hay casi una limpieza étnica en el Estado", dijo Babu Jospeh, portavoz de la Conferencia de Obispos Católicos de la India, a la agencia IANS.