Sociedad
San Agustin es festejado hoy por la iglesia Católica
El Sol de San Luis
28 de agosto de 2008

Angélica Maldonado Morales

San Luis Potosí, San Luis Potosí.-Un santo muy actual que dejó una huella imborrable y muy profunda para ser aprovechada en la vida de todo ser humano, cristiano y no cristiano lo es San Agustín, a quien celebra con gran regocijo hoy la Iglesia Católica.

Y precisamente para que nos hablara de su vida, de su obra y de las enseñanzas que dejó a la humanidad, El Sol de San Luis entrevistó al Padre Religioso Agustino, Lucio Ramos Hernández, Prior de la Orden de San Agustín, (O.S.A), quien además nos habló de "Las Confesiones" de San Agustín, el libro más leído en el mundo después de la Biblia.

El sacerdote agustino indicó: "Es importante adentrarnos cada día más a conocer la vida y obra de San Agustín, la cual es muy amplia, sobre todo para aprender de su experiencia como ser humano, como cristiano y pastor en la Iglesia, además de comprender todo el pensamiento que nos heredó".

"Lo que más me interesa compartir ahora es la actualidad que tiene San Agustín, pues sus enseñanzas siguen vigentes, aunque han pasado más de 16 siglos".

"Su vida y su pensamiento no pierde actualidad, para todo tipo de personas, tanto para los niños, por su inquietud constante y sus travesuras, hasta para los ancianos, por eso es nombrado "Patrono de los ancianos o del Adulto Mayor y los abuelos".

"San Agustín es un santo que desde pequeño se reflejó muy humano. A veces tenemos la idea de que el santo es un ser muy místico, muy sacado de la realidad, pero él tiene mucho que decirle a los jóvenes, por su inquietud constante, por su lucha de ser mejor cada día en todos los aspectos, aspiró siempre a lo grande. También tiene mucho que decirle al hombre maduro y al adulto mayor".

"Escribió tanto que a todos tiene algo que decirnos y si faltara algo qué decir con sus palabras, pues está todo el compendio de su vida y de su experiencia. Su vida no fue fácil, ni tan sencilla como no lo es para ninguno de nosotros, tuvo tantos problemas que se parecen a los de nuestro tiempo".

"Sin embargo él asumió esos problemas, los interiorizó, los reflexionó hasta encontrarles una solución. Las respuestas que él fue encontrando en sus problemas, nos dan luz también a nosotros, que a veces estamos desorientados, sin saber cómo encontrarles soluciones a los problemas, o habrá quien ni siquiera se preocupa por los problemas y ya los deja que se sigan haciendo cada vez más grandes y acaban por ahogarnos".

"Tuvo una vida muy larga, muy fructífera, fueron muchos años de lucha para que nos dejara un pensamiento muy rico en todas sus obras literarias. Su ideal de vida monástica es excepcional, fue inspirador de una forma de ver y de vivir el mensaje del Evangelio y esto que nos ha heredado es a lo que tenemos que sacarle provecho pues nos dice cómo ser auténticos cristianos comprometidos, que están dentro de la realidad, que no están fuera del mundo, sino que viven en este mundo y responden con su propia vida, pero una vida iluminada por el Evangelio de Cristo".

El Padre Lucio Ramos sostuvo: "Su obra más conocida y la segunda más leída en el mundo, (después de la Biblia) es sin duda alguna "Las Confesiones", que las escribió a sus 43 años, ya siendo Obispo de Hipona, tenía dos años de serlo, y es definida como una Biografía de Dios, pues no se sabe a fin de cuentas quién habla más en esta obra, si Agustín habla más de sí mismo o habla más de Dios, lo cual no importa porque dice lo suficiente de los dos. Es como un diario interior de Agustín, pues más que hablar de su vida en general habla de la lucha interior, de la vida de su corazón, lo que él amaba más, lo que él odiaba, lo que habló bien, lo que habló mal, habla de personas, de ideas y circunstancias, en esos 13 libros que integran "Las Confesiones".

"Al final de este libro, San Agustín manifiesta que lo que hizo, fue repensar su vida desde pequeño y nos la presenta para que nosotros nos identifiquemos y aprendamos de ella, la reconsideremos y nos sirva de algo en nuestra experiencia personal".

"A través de la experiencia personal de Agustín, podemos conocer un poco más a Dios, cómo El se hace presente en nuestra vida y no está tan lejano de nosotros, como a veces lo creemos".

Respecto al mayor error, pecado o defecto que haya cometido San Agustín, considerado como "El Santo más humano y el humano más santo" y "El Santo de la Gracia", dijo el sacerdote: "La soberbia, ese pecado capital y actual en nosotros que nos lleva a revelarnos muchas veces contra Dios, que nos lleva creernos autosuficientes, a creer que no necesitamos de Dios para comernos el mundo, o para triunfar en la vida. Agustín luchó mucho contra eso; quizá de alguna manera inconsciente o inocente al principio de su vida, cuando era niño, por ser un hombre decido, valiente, luchón, arriesgado, muy inquieto por todo, cómo el hecho de querer experimentar lo que era el robo y no porque quisiera robar realmente o porque le hiciera falta algo en su casa".

"Lo dice en "Las Confesiones", en mi casa había mejores peras que las del vecino, pero fuimos a robar las de él para experimentar lo que era quitarle al prójimo lo suyo".

"Comete otro tipo de errores, saliéndose de la formación cristiana que sus padres y sobre todo su madre Mónica le habían enseñado, y que la relación que tenía con sus amigos y compañeros de estudios le llevó a actuar en contra de la Iglesia Católica, andando en distintas sectas, ideologías y grupos en los que nunca encontró lo que buscaba".

"El mismo reconoció que fue por soberbia, por no aceptar lo que en un principio su madre le había enseñado de la fe católica. Decía que la Biblia se le hacía muy sencilla, que quería conceptos más complicados; ya después vuelve a tomarla pero con una actitud de humildad y encuentra todas las respuestas que estaba buscando. Se dio cuenta que Cristo tiene la respuesta a los problemas del ser humano".

Al enumerar las virtudes de San Agustín, inherentes a su personalidad, el Padre Lucio subrayó: "Una de las grandes virtudes de San Agustín fue el haber sido muy inquieto, el no sentirse satisfecho con nada, porque siempre hay algo más que podemos lograr en la vida. Nunca te sientas satisfecha con lo que has logrado porque la vida pierde sentido; hay que luchar siempre por algo más, sobre todo luchar por la perfección cristiana, por identificarnos más con Cristo".

"Otra virtud es que fue siempre muy amigable, tenía un amigo entrañable que él perdió en su juventud, decía que la mitad de él se había muerto. Por eso se metió más de lleno a la investigación, a la cátedra, viajó a Europa y otros lugares para superar y olvidar el amargo y profundo dolor que le trajo la muerte de su amigo".

"Al crear él su Comunidad Religiosa sobre todo lo que busca es eso: la amistad, la fraternidad, y nosotros como Agustinos tenemos que fomentar mucho la amistad".

"Ya como obispo otra de sus virtudes fue la sensibilidad que tuvo con los demás. Fue un pastor muy atento a las necesidades de la gente que lo rodeaban y a las de su misma comunidad".

"Siendo un gran pensador, un gran sabio, nunca perdió el piso, fue muy humano y accesible con los demás".

"Sin duda la más grande de sus virtudes es ser un hombre con una fe inquebrantable, confió plenamente en Dios desde el momento de su conversión, se entregó a Dios en plenitud, por eso las exigencias de ese seguimiento de Dios no se le hicieron duras".

"El estar enamorada de alguien, no te hace pesada la obligación que tienes, como el caso de los esposos, si están verdaderamente enamorados no les pesa la fidelidad, la responsabilidad, el tiempo que tienen que dedicarse. En cambio el que no está verdaderamente enamorado, se olvida del compromiso y vive como quiere. Así es para uno como cristiano, o para uno como sacerdote, como lo fue para San Agustín siendo Obispo, gozaba su vocación, no la veía como un sacrificio, claro, todo lo logró con la Gracia de Dios que fue su fortaleza, por eso fue el santo de la Gracia".

"Estar enamorado de Cristo y de su Iglesia no nos debe de pesar, la fidelidad y responsabilidades que le debemos a Cristo y a Su Iglesia no me deben de pesar, porque van a ser consecuencia del amor que le tengo a Dios, por eso se hacen con gusto".

Y pues también con mucho gusto y amor le ofrecemos esta entrevista que ojalá sea de su total agrado, para revalorar las enseñanzas de San Agustín, de quien han aprendido hasta los ateos, pues incluso lo han estudiado y han abordado su obra los más grandes filósofos de la historia y han terminado por admirarlo e imitarlo.

Le agradecemos al Pbro. Fray Lucio Ramos Hernández de todo corazón su tiempo y amabilidad para entablar esta entrevista y le recordamos que hoy a las 19:00 horas se efectuará la Concelebración Eucarística en el Templo de San Agustín, la cual será presidida por nuestro señor Arzobispo, Monseñor Luis Morales Reyes.

¡¡¡Felicidades a los padres Agustinos por su fiesta Patronal!!!.