Internacional
Jugará Ingrid Betancourt un papel fundamental a nivel mundial
Se habla de Ingrid como candidata al Premio Nobel de la Paz, probablemente en 2009. Foto: AP
(Segunda y última parte)

Organización Editorial Mexicana
16 de julio de 2008

Carlos Siula / Corresponsal en Francia

París, Francia.- Fabrice Delloye, exesposo de Ingrid Betancourt, luchó contra viento y marea por la liberación de la madre de sus hijos. Junto a Lorenzo y Melanie, trabajó sin descanso, se enemistó con el gobierno de Alvaro Uribe, pero se acercó al de Sarkozy.

Cuando Betancourt fue capturada por la guerrilla, Melanie tenía 16 años y Lorenzo 13.

El diplomático francés platicó en exclusiva con El Sol de México sobre su propia búsqueda y sus esperanzas.

- ¿Qué van a hacer sus hijos?

"Los dos tuvieron un comportamiento excepcional. ¡Admirables! Melanie tenía 16 años cuando secuestraron a Ingrid. Trabajamos mucho en ese momento para que ella pudiera hablar por radio y televisión para transmitir el mensaje en favor de la liberación de su mamá. Lorenzo, de 13 años en ese momento, debió esperar un tiempo, pero en estos últimos años actuó con una madurez y un ímpetu admirables. Como padre, los acompañaba a todos lados y los ayudaba en todas las gestiones, pero siempre les acordé la prioridad a ellos. No hay que olvidar que yo era sólo el exmarido, mientras que Melanie y Lorenzo eran los hijos. Mi único trabajo consistió en crear las condiciones para que mis hijos pudieran exponer su mensaje y, en forma paralela, crear la dinámica política para facilitar la liberación.

-En esa acción había dos bloques.

"No, nuestras diferencias se adicionaron. Yo no me canso de felicitar a Yolanda por sus mensajes permanentes a través de la radio y a Astrid. Ambas estuvieron magníficas. Nuestra acción fue complementaria. De una u otra manera, se logró el objetivo".

-Volvamos a sus hijos. ¿En qué va a consistir su vida normal?

"Primero van a tratar de aprovechar al máximo de su mamá y, cuando terminen las vacaciones de verano en Europa, cada uno retomará sus estudios. Melanie está en segundo año de cine en una escuela de cine en Nueva York y Lorenzo está en segundo año universitario".

-Parece evidente que Ingrid Betancourt no piensa regresar a breve plazo a Colombia.

"Ah, no. De ninguna manera. Ingrid Betancourt es actualmente una personalidad de primer nivel internacional y es evidente que -cualquiera sea su destino- está llamada a tener un papel importante a nivel mundial. Antes de su secuestro ella ya desarrollaba un combate político excepcional y durante su cautiverio -horrible, inhumano- demostró que tenía un coraje excepcional. Su comportamiento en esas condiciones legitimó en cierto modo la fuerza de lo que representa en política. En tercer lugar, usted habrá visto que cuando habla esta mujer tiene una verdadera dimensión política. No lo digo porque es la madre de mis hijos".

-¿Cuál será la dimensión de su acción?

"Por lo pronto, tiene una responsabilidad natural en el continente latinoamericano. Pero, además, encarna una serie de valores en los que se identifican las mujeres, los oprimidos y que pueden tener una dimensión mundial. Por eso yo creo que está llamada a cumplir una misión en la vida política mundial, que puede ser en la ONU o en otra organización internacional. Pero ella también puede encarnar un recurso en la vida política colombiana. Es evidente que no se va a comprometer ahora en la acción política de su país por la simple razón de que hay un presidente que acaba de obtener una serie de enormes éxitos.

-¿Hay espacio para eso?

"En uno u otro momento, Colombia va a tener que optar por un modelo de país. Por circunstancias excepcionales, el país está viviendo con un presupuesto de defensa enorme, que devora las energías del país. Existe también la terrible cuestión paramilitar y el problema institucional con un Congreso que está contaminado por el paramilitarismo que son, de hecho, gente que apoyan al presidente Uribe. A todo eso se agregan los problemas estructurales: la educación, el sector social, la agricultura, que ha sido diezmada por la guerra. Frente a esos desafíos, Ingrid Betancourt tiene una reflexión y una amplia legitimidad para intervenir".

-¿Cuándo regresaría?

"Hay que darle tiempo de descansar. Luego, necesitará tiempo para contar su historia"...

-¿Está preparando un libro?

"Incluso recibió propuestas para hacer una película. Pero, por el momento, no adoptó ninguna decisión".

-¿Qué está ocurriendo con ciertas declaraciones que no cesan de crear confusión? Clara Rojas está furiosa porque al parecer Ingrid Betancourt afirmó que le había impedido arrojar su hijo al río...

"Ingrid nunca hablo de eso. Sólo dijo que todas las cosas que habían ocurrido durante el cautiverio debían quedar en la selva. Tal vez hubo extrapolaciones de comentarios y declaraciones. Quizás ocurrieron cosas abominables durante el cautiverio, pero Ingrid no quiere hablar de todo eso. Ella es la última interesada en polemizar o en crear problemas con los otros exrehenes".

-Pero esto...

"Es cierto que las relaciones con Clara Rojas fueron en parte difíciles. Pero lo primero que hizo Ingrid después de su rescate fue ir a visitarla y besar al pequeño Emmanuel".

-Otro serio problema son las declaraciones de su marido Juan Carlos Lecompte, que se siente desterrado del corazón de Ingrid.

"Juan Carlos es un tipo absolutamente excepcional".

-Cuando usted llegó a Bogotá tuvo gestos muy afectuosos con él.

"¡Claro! ¿Cómo no? Nosotros somos muy amigos y lo considero un tipo maravilloso. Y espero de todo corazón que Ingrid y él puedan volver a encontrar un camino común. En todas las familias de rehenes, todas, sin excepción, cuando hubo un secuestro prolongado, es muy difícil poder reanudar la relación de pareja. Es un fenómeno muy conocido. Pero hay que ser muy claro en una cosa: toda la acción desarrollada por Juan Carlos durante estos seis años y medio fue absolutamente excepcional. Fue el primero en darse cuenta de las maniobras de Uribe para impedir que se concretara un acuerdo humanitario. También fue quien, gracias a su talento publicitario, imaginó ciertas acciones, como la ocupación de la Catedral para obligar a Uribe y a la Iglesia católica a hablar de los rehenes. Fue también el que tuvo la idea de lanzar fotos de los hijos de los rehenes en la selva para sensibilizar a las FARC. También es el responsable de haber mantenido con vida el Partido Verde Oxígeno durante todo el tiempo que duró el cautiverio de Ingrid. Viajó por todo el mundo para llevar el mensaje a favor de los rehenes. Desde todo punto de vista fue un marido absolutamente excepcional, admirable, que hizo todo lo que estuvo a su alcance para que su mujer recuperara su libertad".

-Pese a eso, Ingrid apenas le dio un tibio abrazo, como si fuera un extraño.

"Siempre en esos casos hay cosas que intervienen para crear daño. Hubo chismes y fotos que circularon sobre unas pretendidas relaciones extra-conyugales que él habría tenido durante el cautiverio. Pero lo que cuenta es que Juan Carlos peleó como un león por la liberación de su mujer y que tiene gran parte del mérito de la liberación de Ingrid. Yo lo admiro y considero que es un hombre de una dimensión humana colosal".

-El atribuye ese conflicto con Ingrid a las "interferencias" de su suegra.

"Yo tampoco tuve buenas relaciones con Yolanda ni con Astrid porque éramos una familia dividida por las razones que acabo de explicarle. Juan Carlos estaba conmigo y con mis hijos. Los cuatro luchábamos juntos y estábamos ligados. Juan Carlos vio a mis hijos en forma permanente durante esos años, somos muy amigos, nos hablamos con frecuencia y nos profesamos un enorme afecto. No hay nada de sorprendente. ¿Qué más puedo decirle para convencerlo? Nuestra unión era lógica: él quería recuperar a su mujer y yo quería recuperar a la madre de mis hijos. Mi admiración aumenta ahora al comprobar la actitud de extrema dignidad que adoptó en este problema con Ingrid. Insisto: es un tipo al cual quiero y admiro profundamente".

-Se habla de Ingrid como candidata al Premio Nobel de la Paz, probablemente en 2009.

"Sería lógico. Su combate desde que se lanzó muy joven en la vida política, en 1990, se ajusta perfectamente a los postulados del Nobel de la Paz. Fue heroica en la jungla y puso en peligro su vida en la militancia contra la corrupción en Colombia al denunciar a un presidente (Samper) que había recibido dinero de los narcos para su campaña electoral, intentó reformar por referéndum el código electoral colombiano para impedir que los narcotraficantes terminaran minando el Congreso, como se advierte en la actualidad. Hay 35 diputados y senadores en la cárcel más otros 35 sospechados por sus contactos con narcotraficantes y paramilitares. Hasta hay un primo del presidente Uribe en la cárcel. Toda la gesta de Ingrid, tanto en su lucha política como durante su cautiverio, incluso la compasión que mostró con los otros rehenes, la ubican como una candidata digna del Premio Nobel. Hasta el líder guerrillero Raúl Reyes, poco antes de morir en un operativo militar el 1 de marzo, proclamó su admiración por Ingrid, cuando dijo en un mail que el 'temperamento volcánico y su sentido de la comunicación y de la imagen nos está creando enormes problemas'. Ella sola, dentro de la jungla, detenida y maltratada, tenía la fuerza de un pequeño ejército. Todo eso justifica ampliamente el Premio Nobel".

-Usted también volverá a la normalidad. ¿Cómo será su vida futura?

"Primero, volver a tener un ritmo de trabajo cotidiano y terminar con esa montaña rusa de acciones y viajes permanentes, que fue psicológica y físicamente extenuante. Seguiré trabajando por la liberación de los otros rehenes. A los 57 años, no sé que me deparará la vida en materia sentimental. Necesito reflexión y poner orden en mi vida. Melanie vive en Nueva York y Lorenzo ya vive solo en París. Por mi lado, yo estuve viviendo un tiempo en un apartamento y luego 'acampé' en casa de mi madre. Desde hace seis años y medio estuve siempre de viaje y sin ninguna vida privada. Ahora me hace falta reordenar mi vida".

-Al escucharlo hablar se diría que usted sigue enamorado de Ingrid.

"No, de ninguna manera. Los dos teníamos caracteres difíciles. Nos separamos. Pero seguimos manteniendo una excelente relación. Es cierto que yo sigo queriendo mucho a la madre de mis hijos, yo creo que ella también me quiere y entre ambos tuvimos y criamos a estos dos hijos extraordinarios, junto con Sébastien, hijo de mi primer matrimonio, que en parte fue criado por Ingrid. Todos formamos una hermosa familia y nos queremos mucho. Pero ella debe hacer su vida de mujer, tiene un marido maravilloso y yo espero que ahora pueda realizarse sentimentalmente. No espero nada de ese lado. Para todos comienza una nueva vida".