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Opinión
![]() Yolanda Gámez
A Flor de piel
El Sol de San Luis
15 de junio de 2008
* Pivoting?
San Luis Potosí, San Luis Potosí.- Lo prometido es deuda y esta semana retomamos el tema de las terapias holísticas y algunas de sus técnicas. Hoy le voy a platicar en forma sencilla de algo cuyo nombre seguro le sonó bastante raro, pero que sobre la marcha verá que no se trata de nada de lo que no hayamos ya oído hablar. Se trata del proceso del pivoting. Se puede definir el PÍVOT como el acto de cambiar concientemente la dirección del pensamiento. Recientemente, libros como el de "El Secreto" retomaron las bases de esta técnica para explicar de qué modo se pueden transformar los pensamientos para producir un bienestar interno factible de ser proyectado al exterior. Todos en algún momento de nuestra vida, o del mes o del día, somos asaltados por sensaciones o emociones que nos incomodan y que pueden ser producto de diversos factores tanto internos como externos: desde broncas familiares, deudas por pagar, problemas en el trabajo con los jefes o compañeros, hasta el exceso de tráfico, un sol inclemente que parece ignorar los daños que puede causar, y así infinidad de detalles que a veces nos ponen los nervios de punta. Esta técnica se sustenta en la suposición de que los pensamientos tienen influencia directa en las emociones; lo que suena bastante lógico, porque generalmente cuando estamos contentos nos encontramos pensando en cosas que nos parecen alegres, buenas o deseables; mientras que cuando nos sentimos tristes o decepcionados, fácilmente encontramos que nuestros pensamientos se remiten a sucesos o recuerdos que nos han resultado decepcionantes, frustrantes, enojosos o tristes. A esta conciencia de los pensamientos con su correspondiente generación de emociones, es a lo que se le llama el "radar interno", es decir, esa especie de brújula que nos indicaría qué está pasando en nuestro interior para así poder tomar cartas en el asunto y actuar en nuestro beneficio. En breve y sencillo, yo definiría el proceso de pivoting así: "Me siento mal (triste, enojada), y pienso: ¿Porqué me siento así? ¡No quiero sentirme así! Entonces el radar se pone a buscar esos pensamientos negativos que me están causando malestar. Una vez detectados comienzo a trabajar para cambiarlos digamos "de polo", de oscuros a iluminados, de mal plan a buena onda (pensando en algo que me agrade, en una canción que me gusta, en un suceso futuro que me dé emoción, etc). Una vez que yo comience a experimentar emociones agradables, de bienestar, armonía y alegría, puedo decir entonces ¡triunfalmente! Que el proceso de pivoting se llevó a cabo de manera exitosa. Y bueno, esto suena bien. Decirlo es fácil. Pero llevarlo a cabo no es cosa de "sí como no, enchíleme otra", En primer término, y como base para el éxito de ésta y otras técnicas, pondríamos la condición de estar "aceptablemente sano" mentalmente, o sea, sin broncas graves neurológicas o psicológicas. Por ejemplo: una persona con un tumor cerebral que le inhibe la producción de serotonina o adrenalina, pues por mucho que se esmere en ponerle buena cara al mal tiempo, será difícil que lo consiga o que le resulte sencillo. Hay quienes afirman que el pensamiento positivo sana también lo físico, y no lo dudo, pero aceptemos que en casos así la aplicación del pivoting sería más complicada, cierto? O por ejemplo, cuando una persona padece esquizofrenia, ¿cómo pedirle que haga un esfuerzo para que sus voces internas le susurren palabras armoniosas en vez de insultos, amenazas u órdenes peligrosas? ¿Cómo, si esas voces no provienen del pensamiento lógico, racional y controlable? Y usted dirá, bueno...pero esos son los menos, la mayoría... Sí, pero espéreme tantito que estamos intentando verle los claros y los prietitos a este asunto. Por ejemplo, alguien así normalito, con una neurosis bastante domesticada, puede de pronto caer en un fuerte estado depresivo por alguna causa específica y así ver fracasar sus intentos de ver la vida de un mejor color. O qué me dice de los cambios hormonales (más evidentes en las mujeres, ya), que nos hacen pasar por cada altibajo y vergüenza que qué le cuento. A veces uno dice hoy nadie va a notar que ando en mis días, y sin decir agua va, se pone uno a lagrimear por un capítulo de lo que callamos las mujeres que en un día normal hubiéramos tachado de francamente cursi de chocolate. O detalles así por el estilo que nos hacen parecer inestables y demás. ¿Vamos? Pero creo que fuera de eso, la técnica del pivoting puede ser muy efectiva. Y es que incluso hasta estudios médicos confirman que la gente positiva (esa que sabe ver el lado amable),es más sana, se recupera más rápidamente de las enfermedades y vive, en general, mejor y más tiempo. Eso sí mire, como todo, hay gente que toda su vida ha pertenecido al equipo del "hip, hip, hurra", y nadita le cuesta sonreír, ver lo bueno de lo malo, salir giritas de las depres y ponerse "cool". Esa gente linda que contagia la buena vibra y que a veces uno busca cuando le da el down. (Siempre y cuando no se pasen de lanza y anden chorreando miel y rosas por las calles, Agghhh!!!, qué empalague). Pero la mayoría de la gente somos como más dados a la incredulidad y a la desesperanza, ¿a poco no? Y no es que seamos agrios o malviajados (bueno a veces), es sólo que de tanto pensar mal y acertar, a uno se le vuelva hábito creer que la vida es pura cuesta arriba, batalla y sufridera. A esos, los descréidos, nos viene bien ponernos a practicar el pivoting, que ningún mal (lo juro, lo juro), nos va a causar. Pero así tal cual le digo: PRACTICAR, porque me consta que no es de...bueno ahí voy y ya salió (tan condicionados estamos a sentirnos mal). Se trata de intentar e intentar hasta ver resultados. Incluso cuando el grado de amargue ha ido más allá de lo normal, se recomienda primero hacer algo que "sin querer queriendo" nos distraiga el pensamiento: ir al cine, de paseo, de compras, besar, abrazar, algo más... La práctica sirve, hace al maestro y con el tiempo el proceso se torna accesible, agradable y si!, comienza a producir bienestar. Hoy que todo parece caer en la indiferencia y la impunidad, es bien válido intentar formas alternativas de hacer más llevadera la existencia ¿no cree? Yega1320@yahoo.com.mx Columnas anteriores
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