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México
Deforestado 64% del territorio nacional, alertan
Se considera un promedio de 500 mil hectáreas de devastación por causas tan diversas como la tala clandestina y los incendios forestales. Foto: El Sol de México
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Organización Editorial Mexicana
7 de abril de 2008
Patricia Torres / El Sol de México
Ciudad de México.- Los ritmos de deforestación que sufre México son alarmantes, anualmente pierde cerca de 500 mil hectáreas de bosques y selvas sin que ningún programa oficial detenga el acelerado deterioro que coloca a los ecosistemas en estado de emergencia debido a que una gran variedad de especies de flora y fauna que dependen de esos ecosistemas; de acuerdo con Marianela Avalos García, investigadora de la UAM, el ambientalista Juan Manuel Orozco Robledo y organizaciones ecologistas como Life y Greenpeace, el ritmo de deforestación que padece el país es uno de los más acelerados del planeta. Los estudios disponibles sobre el proceso de desertificación que vive el país señalan que la deforestación en México fluctúa entre 370 mil y 720 mil hectáreas anuales, por lo que se considera un promedio de 500 mil hectáreas de devastación por causas tan diversas como la tala clandestina, los incendios forestales y la transformación del uso del suelo para actividades productivas y desarrollo de infraestructura. Por su parte, la Conafor reconoció que en México 64 por ciento de los suelos presenta problemas de degradación y que sólo 26 por ciento del territorio nacional cuenta con suelos que mantienen actividades productivas sustentables; los especialistas entrevistados señalaron que la destrucción ambiental, de la cual la deforestación constituye el primer paso, incluye lugares tan sensibles como el hábitat de la mariposa monarca en los estados de México y Michoacán y los manglares de las zonas litorales, de los cuales, según la Semarnat existen actualmente 654 mil hectáreas de manglar en territorio nacional, 246 mil hectáreas menos que en 2002. Cifra que indica que en 24 años desapareció alrededor del 75 por ciento del ecosistema en el país. Juan Manuel Orozco Robledo, ambientalista e investigador de la Universidad Veracruzana, señaló que el origen de la destrucción de los suelos del país es la tala ilegal, un problema grave porque, según datos de la organización ecologista Greenpeace, el 70 por ciento de mercado nacional de madera es de procedencia ilegal. El investigador veracruzano señaló que un problema que no ha sido cuantificado adecuadamente es el que sufren las zonas costeras por la contaminación que genera el derrame de crudos, las actividades turísticas y la falta de control de las aguas negras y desechos industriales en los ríos y las aguas marinas; por ello urgió al Gobierno federal a iniciar una evaluación real del daño que han sufrido los ecosistemas de las zonas litorales del país. La investigadora Avalos García indicó, por su parte, que la destrucción ambiental forma un círculo vicioso que afecta las condiciones de vida de grandes grupos sociales, y que los problemas sociales propician la destrucción del entorno; como ejemplo de ello citó los programas de reubicación o migración forzada, que tienen un alto impacto en la pérdida de ecosistemas y un ejemplo se puede constatar en la reubicación de grupos humanos en diversas zonas del país, especialmente en los estados de Tabasco, Chiapas y Veracruz. Estudios de Greenpeace y Life señalan que, a pesar de su destrucción ambiental, México se encuentra entre las 12 naciones catalogadas como megadiversas, porque en conjunto albergan entre 60 y 70 por ciento de todas las especies de flora y fauna conocidas en el planeta. En México se encuentran 10 de cada cien especies que existen en el planeta y buena parte de ellas son endémicas, es decir, únicamente viven y se reproducen aquí. Señalan las mismas instituciones que el estudio de la deforestación de los suelos comenzó en México desde el año 1970 y que el ritmo de pérdida de masa forestal, a pesar de los esfuerzos oficiales; es creciente, como consecuencia del calentamiento global, la alteración de ciclos hidrológicos y ecosistemas de agua dulce, la pérdida de los bienes y servicios ambientales que proporcionan, el exterminio de las especies nativas y biodiversidad única y la pérdida de hábitat en general. Greenpeace cita que "de acuerdo con el análisis Patrones y tasas de cambio de uso del suelo en México, publicado por el Instituto Nacional de Ecología (INE), se perdieron 29 mil 765 km.2 de bosque (superficie equivalente al estado de Guanajuato) de 1976 a 1993, mientras que de 1993 a 2000 se perdieron 54 mil 306 km.2 (superficie equivalente al estado de Campeche). La tasa de deforestación aumentó del primer al segundo periodo, de 175 mil a 319 mil hectáreas". Por otra parte, según un estudio de Greenpeace, México pierde con rapidez su riqueza biológica. En los últimos 400 años se ha registrado la desaparición de 47 especies: 15 de plantas, 19 de peces, una de anfibios, 8 de aves y 4 de mamíferos. Aunque esto parezca poco -sólo son los casos debidamente documentados-, la mitad ha ocurrido durante la década de los noventa, lo que da una tasa de extinción de 5.6 especies al año (hasta 1995), un ritmo cinco veces mayor a la tasa de extinción natural de especies en el planeta. La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), confirma estos hechos al reconocer que están en peligro de desaparecer 950 especies de plantas y hongos, así como 265 de mamíferos, 339 de aves, 477 de reptiles, 197 de anfibios y 140 de peces. Esto representa el 4.5 por ciento de todas las especies conocidas en México. Esta situación también afecta a especies forestales. La sobreexplotación de nuestros bosques ha llevado a la Semarnat a clasificar 22 especies de pinos en riesgo e incluso en peligro de extinción. De acuerdo con los investigadores Avalos García y Orozco Roblado, a los responsables de la conservación ambiental del país, les queda muy poco tiempo para integrar un proyecto que conserve la condición ambiental del país. No hacerlo, señalaron, condenaría al país al vacío ecológico. |
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