Espectáculos
El CD lucha por sobrevivir; industria musical en crisis de ventas
A 25 años de existencia

Organización Editorial Mexicana
27 de enero de 2008

EFE y DPA

Cannes, Francia.- Renovarse o morir. Es la máxima que planea la industria musical, en plena ebullición por la caída de las ventas de discos y que parece orientarse hacia la llamada estrategia de "360 grados", según las primeras manifestaciones emitidas en el foro MIDEMNet, que se abrió en Cannes.

¿Dónde se encuentra el valor de la música ahora que el disco ya no es el pilar de la industria? Es la pregunta que trató de responder el MIDEMNet, un foro de debate sobre música y nuevas tecnologías que precede a la 42 edición del Mercado Internacional del Disco y de la Edición Musical (MIDEM), que se inaugura este domingo y cerrará sus puertas el próximo jueves.

Ante el retroceso mundial de las ventas del disco-compacto, que hasta ahora era la rama troncal de la industria musical, los grandes actores del sector se orientan hacia la diversificación del negocio y empiezan a ofrecen toda una gama de servicios a los artistas, lo que se conoce como el modelo de los "360 grados".

La implantación de ese modelo conllevará que las casas de discos pasen a ser "casas de artistas", manifestó la directora general del MIDEM, considerada la mayor feria de música a nivel mundial, Dominique Leguern.

"Las casas de discos van a cambiar, evolucionar, cambiar su manera de trabajar. Se convertirán en casas de artistas, harán mercadotecnia entorno a ellos y los promocionarán a través de todos los nuevos actores de la industria musical, como la telefonía móvil, las tecnologías digitales que desarrollan el 'per2per' legal, los abonos o los sitios especializados", según Leguern.

En ese escenario, los sellos musicales ofrecerán a sus artistas todo un abanico de servicios, por ejemplo campañas de mercadotecnia, organización de giras de conciertos, la venta de objetos ligada a su imagen ("merchandising") o la gestión de la misma.

Ese tipo de contratos de "360 grados" empiezan ya, incluso, a estar asociados a grandes estrellas, como Madonna o Paul McCartney.

En octubre pasado, Madonna abandonó Warner Music International para firmar un contrato estimado en 120 millones de euros con el líder mundial de organización de conciertos y filial del gigante estadunidense de comunicación Clear Channel, Live Nation, contrato que engloba no sólo actuaciones, sino también futuros álbumes.

También el exBeatle Paul McCartney se marchó el año pasado de la casa EMI para sacar su último trabajo en el sello creado por la cadena estadunidense de cafeterías Starbucks, Hear Music, acusando de paso a las grandes empresas del sector de no haber sabido hacer frente a la revolución que ha supuesto internet.

Comprada recientemente por el fondo de inversión Terra Firma, EMI (uno de los cuatro gigantes del sector, junto con el líder Universal, Sony-BMG y Warner) se enfrenta a una draconiana reestructuración (reducción de un tercio de su plantilla) y a la amenaza de nuevas deserciones: Robbie Williams o los Rolling Stones.

En este panorama tan convulso destaca también la decisión del grupo Radiohead de dejar a los internautas bajarse su último trabajo a cambio de la voluntad y ponerlo poco después a la venta de forma tradicional y con éxito, lo que pone de relieve la sed de experimentación en un sector que busca nuevos modelos de negocio, según la directora general del MIDEM.

En su intervención ante el MIDEMNet, el presidente de Vivendi desde 2002, Jean-Bernard Lévy, puso el acento también en la complejidad del mercado actual, con un consumidor mucho más exigente y diverso, lo que exige buscar una "nueva filosofía de desarrollo".

Una nueva filosofía que lleva a las grandes casas de discos a aliarse con los operadores de comunicaciones para tratar de diversificar su oferta y vender música on-line.

Universal fue el primer grupo en sellar una alianza de ese tipo con Cegetel, en agosto de 2007.

La pregunta que surge ahora, según los expertos, es: ¿Cómo van a ser remunerados los artistas por ese tipo de explotación de sus obras?

Autor del libro Cultura Libre, el abogado y profesor de derecho informático de la Universidad de Stanford, Lawrence Lessig, defendió ante el MIDEMNet el "copyleft" (copia permitida) como nuevo paradigma para el desarrollo cultural y científico en internet.

El "copyleft" comprende un grupo de derechos de propiedad intelectual caracterizados por eliminar las restricciones de distribución o modificación de las que adolece el copyright, con la condición de que el trabajo derivado se mantenga con el mismo régimen de propiedad intelectual que el original, según explicó Lessig ante un auditorio entregado que vitoreó su discurso.

CD NO MORIRA PESE A LAS DESCARGAS POR INTERNET

Jean-Bernard Lévy, jefe del consorcio mediático Vivendi, al que pertenece la discográfica Universal, cree que el CD de música sobrevivirá pese a las descargas que se realizan por internet.

"El CD aún tiene muchos, muchos años por delante. Gran cantidad de personas seguirán queriendo comprar un producto que pueden tocar", afirmó Lévy en el Congreso sobre Música en internet Midemnet en Cannes.

El actual cambio en el negocio de la música no es comparable con el de los 80, cuando el disco analógico fue sustituido casi por completo por el CD digital. "En el futuro habrá muchos canales y formatos, pero la música marcha, entre otras cosas, en CD".

El volumen de negocios del sector de los discos cayó de forma continuada en los últimos años por el intercambio de millones de canciones por internet, pero no todo es "tan negro como parece", según Lévy.

Universal, líder en su sector en el mercado, mantuvo el año pasado estable su facturación en contra de la tendencia y el margen de ganancias es de un porcentaje de dos cifras, según el gerente. "El sector del entretenimiento, de forma global, crece, también impulsado por las nuevas tecnologías", y el sector de la música puede crecer también si se encuentran soluciones creativas, añadió.

"La venta de música digital a través de internet o a través del teléfono móvil aumentó el año pasado a un 15 por ciento del mercado total de la música. Quizás este año llegue al 20 por ciento, quién sabe", aseguró. Pero el resto del negocio está en los CD's. "Tenemos un amplio abanico en el mercado".

Lévy lamentó los problemas en su competidor británico EMI, que planea despedir a dos mil de sus cinco mil 500 trabajadores en todo el mundo. "Queremos competidores fuertes, tener marcas importantes fuertes. Eso ayuda a la industria de la música en general".

Pese a ello, reconoció que Universal sacó provecho de la crisis en EMI. "Pudimos ganar a causa de ello algunos buenos colaboradores y también artistas". Es el caso de Los Rolling Stones, que se separaron de EMI y que editarán en Universal su próximo álbum la banda de sonido del documental sobre la banda Shine a Light, de Martin Scorsese.

Universal Music tiene a artistas como U2, Rihanna y Amy Winehouse bajo contrato, y es el número uno en el mercado mundial con una participación de un 25 por ciento.

La editorial Universal Music Publishing es también la número uno tras la reciente compra de BMG Music Publishing. El grupo pertenece a Vivendi, que cotiza en Bolsa y que en 2006 tuvo una facturación de más de 20 mil millones de euros (29 mil 300 millones de dólares).

"HOY EL CONSUMIDOR ES EL REY", SEGUN DIRECTORA GENERAL DEL MIDEM

"Hoy, el consumidor es el rey" en el panorama de la industria musical, que está en crisis desde hace más de cuatro años y que se encamina hacia un cambio radical con la desaparición del soporte tradicional, en más o menos tiempo.

Es la predicción que hace la directora general del Mercado Internacional del Disco y de la Edición Musical (MIDEM), Dominique Leguern, quien considera que la "mayor dificultad hoy en día es crear valor para la música".

Buscar nuevos modelos de negocios para poder dar valor a la música es precisamente uno de los retos de la cuadragésimo segunda edición del MIDEM, la mayor feria del mercado musical a nivel mundial que se inaugura este domingo en Cannes (Francia) y mantendrá sus puertas abiertas hasta el próximo día 31.

Con China como país invitado de honor -al que Leguern considera un probable nuevo "Eldorado" para la industria musical occidental-, el MIDEM contará este año con la presencia de unos 10 mil profesionales de alrededor cuatro mil empresas procedentes de más de 90 países y va precedido del noveno foro MIDEMNet, en el que se reflexiona sobre la música, internet y las nuevas tecnologías.

-¿Invitar a China al MIDEM no es cómo poner al zorro a cuidar de las gallinas?

"China es el primer país asiático invitado de honor del MIDEM. No se puede ignorar a China. Hay que trabajar con todo el mundo. Es un mercado gigantesco para Europa y para el resto del mundo. Es un 'Eldorado' potencial para la exportación".

-¿Cuáles son las claves del MIDEM 2008?

"Las claves del MIDEM van a girar entorno a los nuevos modelos de economía que serán, espero, suficientemente remuneradores como para poder sacar a la industria musical de la crisis en la que se encuentra desde hace más de cuatro años. Esas claves están en los medios tecnológicos que permitirán la evolución de la industria basada en la música grabada en soporte tradicional, que declina poco a poco, víctima de la piratería y de la desmaterialización del soporte".

-¿Hacia dónde vamos?¿Qué podemos esperar para el futuro?

"Vamos hacia la desaparición del soporte tradicional en más o menos tiempo. Creo que no hay un modelo único de negocio que vaya a reemplazar lo que ahora existe. Tradicionalmente ha habido un único modelo de negocio y han sido los soportes los que han cambiado, desde el vinilo al casete hasta el CD. Hoy ese modelo de negocio desaparece poco a poco y será reemplazado por una multitud de posibilidades de difundir la música, ya sea por abonos, por el teléfono, financiada por la publicidad, por internet o el MP3. Todo un abanico de posibilidades que son utilizadas conforme se desarrolla la tecnología por los productores y por los consumidores. Por tanto creo que habrá una multitud de modelos de negocio que difundirán música hacia los consumidores y serán los consumidores los que escogerán el soporte".

-¿Son los consumidores, por tanto, quienes tienen en sus manos el futuro de la industria musical?

"Es ese el gran cambio. Hoy el consumidor es el rey, es decir, el consumidor consume la música, cuando quiere, donde quiere y como quiere".

-¿Cómo afectará la nueva situación a la industria discográfica?

"Las casas de discos van a evolucionar, cambiar su manera de trabajar. Se convertirán en casas de artistas, harán marketing en torno a ellos y los promocionarán a través de todos los nuevos actores de la industria musical, como la telefonía móvil, las tecnologías digitales. Hoy las posibilidades que ofrece la tecnología son infinitas y hace falta desarrollarlas".

-¿Será entonces un cambio radical?

"Es la forma lo que va a cambiar, pero no la esencia. Cambiará la forma de buscar a los nuevos talentos y la manera de difundir y comercializar su música sobre diversos soportes, pero siempre hará falta que detrás de ello esté la gente de la profesión discográfica y grandes inversiones para que los artistas lleguen al público".

-El problema tal vez es que el cambio se está produciendo de manera muy rápida.

"El problema es efectivamente que el cambio se está produciendo de manera extremadamente brutal y es terrible para la gente que pierde su trabajo, como ocurre con EMI. Es por eso que en el MIDEM luchamos para intentar proponer soluciones. Hay que salvar esa industria y permitir a los artistas vivir de su trabajo".

-¿Y el cine?

"La industria del cine va a vivir por desgracia lo mismo que vive ahora la música, ya que con los nuevos sistemas de descarga se podrá bajar una película de dos horas en apenas dos minutos. Cuando eso llegue al mercado es evidente que va a golpear a la industria cinematográfica de la misma manera extremadamente fuerte".

-¿Qué opinión le merece la experiencia de Radiohead?

"Es muy interesante, pero se pueden permitir eso (ofrecer su último trabajo en internet a cambio de la voluntad) porque son Radiohead. Alguien que comienza su carrera no puede permitirse eso. Eso sólo vale para los artistas consagrados, pero es un modelo interesante en la medida en que utilizan su relación con sus fans".