|
México
Advierten sobre "militarización" del país en 2008
Aumentara presencia del Ejército el año que viene. Foto: Archivo / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
26 de diciembre de 2007
Manrique Gandaria / El Sol de México
Ciudad de México.- Con el argumento de erradicar los carteles de la droga, el gobierno federal aplica una estrategia encaminada a militarizar al país, lo que podría suceder en 2008 cuando el presidente Felipe Calderón ordenará el despliegue de más militares para patrullar calles, catear domicilios y detener delincuentes, y con ello mostrar a los capos que lo desafían el verdadero músculo del Ejercito y la Armada, advierten especialistas e investigadores sobre seguridad nacional. Erubiel Tirado Cervantes, José Antonio Ortega y Rene Jiménez Ornelas, consideran que el creciente despliegue de elementos militares podría ser un indicativo de que México entra en un estado de excepción con claras violaciones al estado de derecho, ya que si bien en este año 50 mil elementos castrenses salieron de los cuarteles para desempeñar labores que corresponden a la policía civil, en 2008, según información que poseen esta cifra podría duplicarse ante el reto de los cárteles de la droga que no ceden en su lucha interna y también en su batalla contra mandos y elementos militares y mandos policíacos que ejecutó en los últimos 12 meses. Ante estos hechos la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) Federal, -a quien los especialistas identifican como responsable de la logística de los operativos especiales,- advirtió que los operativos continuarán ya que a través de ellos, se ha logrado articular las capacidades de los mil 661 corporaciones policíacas que hay en el país, lo que ha dado como resultado decomisos de droga históricos . Por su parte, el Ejercito Mexicano y la Marina sostienen que esta labor les ha permitido, debilitar las estructuras de los carteles con mayor presencia en México, -Sinaloa, El Golfo, El Milenio, y Tijuana- y la erradicación de más de 32 mil hectáreas de amapola y marihuana, la incautación de más de 50 toneladas de cocaína y la intercepción de seis billones de dosis, evitando que el narcotráfico obtuviera ganancias por arriba de los 30 mil millones de pesos. Para el especialistas Erubiel Tirado Cervantes de la Universidad de la Defensa Nacional de Washington, la militarización podría ser resultado de la incapacidad de los cuerpos policíacos para combatir el narcotráfico debido a la falta de coordinación entre las dependencias que integran el gabinete de seguridad (PGR, PFP, Sedena, Marina, y Gobernación), así como las casi tres mil ejecuciones perpetradas por los cárteles de la droga a lo largo del 2007. También maestro en derecho por la London School Of Economics, Erubiel Tirado sostiene que las cifras alegres que periódicamente presenta el gabinete de seguridad, no muestran la realidad que vive el país, ya que no hay un ejercicio de autocrítica por parte del gobierno; "si creen (el gobierno) que las casi 50 toneladas decomisadas en este año es indicativo de que golpea severamente a la estructura criminal, la realidad es que estas representan sólo el 10 por ciento de toda la droga que llega a México, lo que indica que todavía hay mucho por hacer". Esta posición que es avalada por José Antonio Ortega, presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal , quien sostiene que el gobierno federal debe replantear su estrategia militar ante la palpable descoordinación entre cuerpos policíacos, ya que el narcotráfico muestra su poderío y envía el mensaje de que no le tiene miedo a los operativos militares, prueba de ello es que continúan las ejecuciones y el tráfico de drogas. En este tenor, el Coordinador de la Unidad de Análisis sobre violencia social de la UNAM , Rene Jiménez Ornelas, sostiene que los grandes decomisos de cocaína, "no le han hecho ni cosquillas al crimen organizado que sigue metiendo la misma cantidad de droga al país y hacia los Estados Unidos". 2007, INICIO DE LA MILITARIZACION Tirado Cervantes considera que en 2007, los mexicanos vivimos el inició de la militarización de la seguridad pública que será consolidada en 2008, sobre todo porque tiene un respaldo que se llama "Plan Mérida" que no responde a una agenda bilateral, sino a las necesidades de seguridad de los Estados Unidos. La prueba, dijo, es que, más del 60 por ciento de la ayuda tecnológica y financiera que prometió el vecino país se canalizó a la Marina y al Ejército para atender las preocupaciones antiterroristas del gobierno norteamericano. De esta forma, agregó, no se descarta que e en los próximos meses viéramos más de la tercera parte de los militares con que cuenta México, (casi 300 mil) en las calles, practicando cateos, patrullando calles y deteniendo delincuentes, labor que no les corresponde. De hecho, sostiene que en varios estados del país, existe un miniestado de sitio, como ocurre en Nuevo León, Tamaulipas, Michoacán, y Sinaloa. "Esta situación, nos indica que el presidente Felipe Calderón no ha respetado el estado de derecho, ya que el ejercito hace labores que no le corresponden y la llamada "Unificación de las policías, carece de un marco legal", sostuvo. Ortega Sánchez, opina que se debe dejar el mando de las operaciones contra el narcotráfico al Ejercito y la Marina , para terminar con la falta de coordinación, que lo único que provoca el empoderamiento de los cárteles. En este sentido, exigió al presidente Calderón, dejar las simulaciones y poner a un militar al frente de todas las acciones contra el crimen organizado,`porque si no lo hace pagara el costo político por mantener una situación confusa en el combate al narcotráfico. De esta forma, el especialista insiste en que el Presidente de la República debe replantear su estrategia contra los cárteles de la droga y designar a una institución como responsable de coordinar a las demás, ya que la falta de definiciones permite al crimen organizado actuar de manera impune. DATOS Y ESTADISTICAS En 2007 se registraron casi tres mil ejecuciones, de las cuales más de 35 fueron contra soldados y Marinos, y más de 200 contra policías estatales, comandantes, agentes federales, ministerios públicos y directores de seguridad pública. En 2007 el recrudecimiento de la violencia en varios estados, obligó al presidente Felipe Calderón Hinojosa, en su calidad de máximo comandante de las fuerzas armadas, a implementar seis operaciones de alto impacto y tres más en desarrollo en los estados de Michoacán, Guerrero, y en la confluencia de los de Sinaloa, Chihuahua y Durango, así como cuatro operaciones especiales regionales en los estados de Oaxaca y Jalisco. En 2007 la Sedena y la Marina desplegaron alrededor de 50 mil efectivos militares para el combate al narcotráfico sobre todo en la frontera Norte y Sur, por donde entran y salen cargamentos de droga. Por su parte, la Policía Federal preventiva (PFP) indicó que los operativos han permitido que a diario se detenga un promedio de 40 delincuentes, lo que significa la captura de más de 10 mil personas por delitos contra la salud. En 2007 en 10 estados de la república se tuvo que duplicar el número de efectivos militares ante la desmedida violencia del narcotráfico. Estados como Tamaulipas, Tijuana, Sinaloa, Michoacán, Nuevo León, Sonora, Chihuahua, Baja California, Guerrero, y Coahuila, vieron incrementado el numero de efectivos militares, lo mismo las costas del golfo y el pacifico, donde grupos especiales de la Marina instrumentaron operativos especiales para detectar cargamentos de droga. |
|