Opinión
Padre Darío Pedroza Jr.
Servir

El Sol de San Luis
25 de noviembre de 2007

* ¡Buenos domingos, amigos! ¿Qué tal San Luis a la siguiente?

San Luis Potosí, San Luis Potosí.- No creo que estemos viviendo el mejor tiempo ni la mejor cultura ni el mejor espíritu de pensar en los demás ni dar el mejor servicio.

Parecería una visión negativa en relación a este aspecto.

La experiencia de la vida y el análisis de la conducta de individuos, sectores, grupos, partidos, iglesias y demás instituciones oficiales va dando la razón y la panorámica de la afirmación del egoísmo que priva en la diversidad de las relaciones en nuestra sociedad.

No se trata por supuesto de un análisis penal o culposo de las actitudes de individuos o grupos; en realidad el pasado y origen de este comportamiento se origina en el núcleo familiar en donde muchas de las veces las relaciones de los cónyuges es de un marcado egoísmo, por tal motivo los hijos y hermanos no contemplan sino este estilo de ser y de relacionarse y por lo mismo lo proyectan en todos los niveles.

Y si recurrimos al aspecto ideológico nos vamos a topar con un marcado individualismo en que cada quien "trabaja para su santo".

Muy por el contrario en el mundo y cultura de los indígenas el sentido de la comunidad es mucho más marcado y por lo mismo no encaja de por sí el egoísmo, el individualismo excluyente y marginante y el lugar privilegiado de vida, de trabajo y de fiesta es la misma comunidad.

De suerte que a pesar del machismo de los hombres indígenas y el sometimiento que aún prevalece de la mujer en muchos de los aspectos, cuando se trata del servicio en bien de la comunidad todos están dispuestos a poner lo mejor de ellos mismos.

Contrasta muy marcadamente ese mundo indígena con el supuesto mundo más desarrollado técnicamente en donde ciertamente encontramos, insisto que muy difícilmente prosperan iniciativas de carácter comunitario a no ser que sean sancionadas bajo pena por la ley.

Qué decir en el mundo de la política sobre todo de la política de partidos en donde como popularmente se dice "agandallan" los más mafiosos y no precisamente los más interesados en servir a la comunidad desde cualquier color e ideología de los partidos grandes o pequeños.

En el mundo religioso, que se hace suponer que por vocación y por fe se debe de hacer un servicio desinteresado y de calidad no siempre se logra el objetivo porque con frecuencia hay una carga de egoísmo o de interés individual de grupo, de devoción o de iglesia.

Por lo que se refiere al sector oficial de igual manera podemos afirmar que no siempre se tiene la mejor calidad ni la mejor capacidad, ni el mejor personal para desarrollar las funciones de servicio a la comunidad de suerte que se haga no tan sólo por desquitar un salario determinado sino por tener una vocación de servicio y una convicción comunitaria.

¡Feliz domingo!
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