Opinión
Padre Darío Pedroza Jr.
Dios para todos

El Sol de San Luis
21 de octubre de 2007

* ¡Buenos domingos, amigos! ¿Qué tal de gladiadores?

San Luis Potosí, San Luis Potosí.- En el inmenso mundo de los seres humanos, con la diversidad y riqueza de colores, cultura, temperaturas, latitudes, ideologías y sentimientos existen cierta e independientemente de los ateos que por sistema niegan la existencia de Dios, existe insisto un Dios como cada ser, cada familia, cada grupo o cultura lo entienda y practique.

Es curioso que en un mundo como el nuestro vaya creciendo una tendencia que pretenda desvirtuar la dimensión no sólo religiosa sino de fe de los seres humanos y lo que es peor pensar que este tipo de conductas y de comportamientos constituyan cierto atractivo para ciertos sectores de la sociedad incluidos los sectores juveniles.

Las corrientes materialistas que van cundiendo desafortunadamente en la sociedad y en el pensamiento postmoderno están muy marcadas por la ausencia del pensamiento y del sentimiento espiritual.

De no ser en los sectores privados en donde no siempre se dan elementos para valorar las diversas dimensiones del ser y de la vida; el sector público por mucho tiempo dio al traste con una serie de valores que dignificaban a la persona y que fueron eliminados para efectos de manipulación político partidista y mantener el monopolio del poder.

Por supuesto que esta ausencia en el mundo educativo fue afectando la dinámica de la familia monogámica en su dimensión de respeto, de fidelidad, de espiritualidad, de justicia y de servicio tanto al interior de la misma como en relación con la sociedad.

La libertad religiosa en nuestra patria ha sido letra muerta en nuestra Constitución o al menos manipulada por los sectores liberales que se han venido sintiendo como los amos y señores de vidas y de haciendas de los mexicanos y viviendo de los temores del siglo diecinueve.

Hay una serie de contradicciones en donde se le vienen negando sus derechos a los padres de familia en muchos de los aspectos y entre otros el de la educación religiosa en los planteles públicos exigiendo al estado un presupuesto no sólo económico sino un respeto a que los padres de familia seleccionen sus maestros para la materia de religión.

Por mucho tiempo en nuestra patria se ha interpretado que los derechos humanos y muchas otras garantías constitucionales se tienen que ejercer en el contexto de un capricho de equis mayorías, como es el caso de los tales abortos y la eutanasia como si la vida y el derecho de un tercero estuviera condicionado a tal capricho y decisión de una ideología determinada.

Ciertamente es interesante desde todos los puntos de vista el estudio de las religiones, así orientales como occidentales, porque no sólo nos dan elementos antropológicos, sino que nos darán una cultura de respeto previa investigación de sus elementos constitutivos y sus formas de reconocer a Dios y de estructurar un culto determinado.

Dentro de esas religiones tienen una importancia especial las religiones que conocemos como reveladas, entre las cuales la religión católica cobra una importancia relevante por la implicación que tiene para nuestra patria dado que fuimos evangelizados con esta fe.

¡Feliz domingo!
Columnas anteriores
Columnas

Cartones