Opinión
Padre Darío Pedroza Jr.
Gracias

El Sol de San Luis
14 de octubre de 2007

* ¡Buenos domingos, amigos! ¿Qué tal de gratitud?

San Luis Potosí, San Luis Potosí.- Tal vez no exista nadie en ninguna parte del mundo que desconozca esta expresión en cualquiera de las culturas y de los lenguajes como medio de expresión de los humanos, así sean los más primitivos o los más desarrollados y perfectos.

Por supuesto que como todo lenguaje y palabra tiene una implicación filosófica; tiene un contenido, expresa algo que la mente humana y el corazón de las gentes que habitamos este mundo queremos decir a alguien y por algo.

Claro está que para nosotros dice una referencia de reconocimiento, de gratitud, de humildad, de sencillez y por lo mismo aflora a los labios esta expresión salida de un corazón y de una alma noble.

Corresponde por cierto al mundo de la educación, de los valores de todo aquello que nos va modelando en nuestras conductas y comportamiento como un reconocimiento en relación con la convivencia grupal, familiar y social.

Si en el ámbito familiar nuestros padres, nuestros tíos o nuestros abuelos nos han ido educando en el mundo de la gratitud aprenderemos a expresamos y a decir gracias aun cuando apenas balbuceamos y por otra parte nos van enseñando signos y señales que significan gratitud hacia las demás personas.

No es en nuestra época precisamente un valor tan común entre las diversas edades sino que se vino perdiendo diría yo a partir de que en la escuela se fue olvidando hace veinticinco años la formación cívica y se le fue perdiendo el respeto a los maestros y con el respeto se le fue perdiendo además la expresión y la actitud del agradecimiento.

No estaría por demás encuestar a pequeños, medianos y mayores sobre la existencia y la práctica del agradecimiento expresado no tan sólo en objetos y cosas, sino verbalizado y acompañado de actitudes en la mirada y en el rostro.

Con aquello de "los derechos humanos" todo se viene considerando más en esta línea de la justicia y del deber y no de la sencillez y de la gratitud manifestada en cualquiera de sus formas.

Dios mismo debe extrañar que nosotros los humanos nos vayamos olvidando de El a pesar de que por la fe sabemos que es nuestro creador y señor y que es un Padre Providente que nos conserva la vida permanentemente y nos acompaña en los quehaceres constantes de nuestra existencia. ¡Feliz domingo!
Columnas anteriores
Columnas

Cartones