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Opinión
![]() Padre Darío Pedroza Jr.
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El Sol de San Luis
23 de septiembre de 2007
San Luis Potosí, San Luis Potosí.- ¡Buenos domingos, amigos! ¿Qué tal de fiesta de folklore?
Sin duda alguna en este mundo globalizado nada extraño que todas las gentes, grupos, organizaciones, partidos, iglesias, sindicatos, barrios y específicamente en la vida religiosa se hagan libremente opciones de vida y de servicio. Si nos referimos por ejemplo al mundo universitario existe una gama tan plural de posibilidades de carreras tanto específicamente a niveles universitarios como a niveles tecnológicos para formarse, para educarse, para hacer sus respectivas especializaciones y maestrías no solo con el fin de un mejor lucro económico sino también para lograr un mejor nivel estrictamente académico. En este renglón hay una infinitud de posibilidades para la investigación no siempre propiciadas por el sector oficial o por el sector privado y sin embargo existen prospectos de investigadores que luchan a brazo partido por abrirse espacios sean instituciones nacionales o extranjeras a este propósito. Todo se inscribe en la línea de una libre y oportuna opción de carreras y que muchas de las veces la escasez de los recursos económicos de las familias no siempre pueden potenciar esas posibilidades no solo en bien de los particulares sino también para fortalecer proyectos de investigación científica en bien del desarrollo de nuestra patria. El mundo de la opción abarca todos los ámbitos de la vida de los humanos no solamente el educativo o el de la investigación o tecnológico; la gama es suficientemente amplia como para que los ciudadanos así estudiantes como obreros y campesinos puedan perfeccionar y aclarar sus proyectos no solamente de vida sino de trabajo. En el mundo de lo social hay muchos aspectos en donde en tanto en cuanto se favorezcan las opciones libres y responsables ayudarán para el crecimiento de este sector tan fuertemente lastimado no tan solo por la pobreza media o extrema sino para mejorar los núcleos familiares tan profundamente lastimados por la desintegración de las familias que no ocasionan otra cosa sino la frustración y el fracaso de los miembros de la misma. Los grandes valores de la sociedad que tal vez en otro tiempo regían la vida de la comunidad así nacional, como estatal y municipal se vienen escaseando o modificando de suerte que las opciones tanto de vida como de trabajo o de servicio a la comunidad contemplan predominantemente y con una gran carga de egoísmo, la satisfacción económica y el desinterés por cualquier otro valor y qué decir de las opciones que se plantean en el mundo de lo político cuando no siempre los partidos o las organizaciones de este tipo responden a las grandes alternativas de nuestro pueblo especialmente en la línea de la libertad y de la justicia. Se conjugan los diversos colores y emblemas de estos mismos partidos pero pronto traicionan las esperanzas de los diversos sectores de la comunidad según los niveles de los poderes.¡Feliz domingo! Columnas anteriores
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