Opinión
José Santos Alonso
En Todo Lo Alto

El Sol de San Luis
30 de agosto de 2007

* FENAPO 2007

San Luis Potosí, San Luis Potosí.- Dentro de los festejos de la Feria Nacional Potosina que se celebran durante la festividad de San Luis Rey de Francia, santo patrono de la ciudad, lo más tradicional son las corridas de toros que han sido ancestralmente la parte más importante de la misma. Sin embargo hoy en día la FENAPO es un evento ganadero, comercial, industrial y de entretenimiento de primera magnitud, y sus instalaciones construidas ex profeso para estos rubros son tan buenas o mejores que las de las más afamadas ferias del país, y sus expositores y eventos de gran calidad, lo que complementa nuestro popular serial taurino.

Este año el serial taurino se compuso de cuatro corridas de toros por demás interesantes, en las cuales participaron exclusivamente toreros nacionales, de a pie y de a caballo. En el elenco participaron tanto figuras consagradas como toreros en ciernes; hubo seis puestos para toreros de la tierra, tres para matadores de a pie, y tres para rejoneadores, en carteles muy equilibrados. De las cuatro corridas dos fueron potosinas, una guanajuatense y otra hidrocálida; las cuatro de simiente tradicional.

La respuesta de los aficionados fue buena, y a las cuatro corridas acudieron más o menos tres cuartos de plaza, con excepción del día 25, onomástico de San Luis Rey, que rebasó esa cifra.

Se cortaron 15 orejas, hubo cinco faenas de dos orejas y cuatro salidas a hombros. La faena de Arturo Macías a uno de Pepe Garfias fue, según opinión de taurinos de solera, una faena de extrema entrega y buen torear que llevó al máximo de la emoción a quienes la presenciaron. Y según mi opinión, respaldada por los cronistas del diario "Esto", Rodrigo Santos que en sus dos apariciones cortó tres orejas, estuvo "en maestro", y las faenas que instrumentó a los toros de "Armilla Hermanos" fueron lo más torero y meritorio de la corrida de rejones, por lo que su reaparición en San Luis Potosí, después de varios años de ausencia, fue brillante.

A Jorge Hernández Gárate se le concedieron cuatro orejas, siendo el torero que más apéndices cortó en el serial.

Creo que no puedo sustraerme a señalar lo que a mi juicio debe corregirse y que es clamor popular, y lo que al fin de cuentas habría de optimizar el balance de la feria y de las corridas en general. Por lo que, con la mejor intención y esperando no herir susceptibilidades, exhorto a la empresa, en nombre de los aficionados, a mejorar la calidad de los toros en cuanto a su presentación, que de la bravura ya se sabe que es casi impredecible, aun procediendo de buenas ganaderías.

Esta exhortación naturalmente atañe también al juez de plaza, en quien recae la responsabilidad de aprobar o desaprobar los encierros de acuerdo con el reglamento.

En resumen, la feria fue un éxito, la faena de Fernando Ochoa del día 24; las del Zotoluco y del Cejas del 25, día de San Luis Rey, y las de Rodrigo y Hernández Gárate del 26, prendieron a los aficionados que salieron satisfechos de la plaza.

Los carteles que ofreció la empresa y la reducción de los precios en todas las localidades mereció la aprobación del público que hizo buenas entradas, quedando demostrado que se pueden confeccionar carteles atractivos y exitosos sin echar mano de toreros extranjeros, porque la baraja nacional, si se sabe combinar, es suficiente.

Lo único que faltó, el prietito en el arroz, siempre hablando en términos generales, fue la presentación de las corridas.

jsas250@hotmail.com
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