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Opinión
![]() Padre Darío Pedroza Jr.
Bienes para todos
El Sol de San Luis
5 de agosto de 2007
* ¡Buenos domingos, amigos! ¿Qué tal ya casi de Feria?
San Luis Potosí, San Luis Potosí.- No sé que tanto esté calando en la mentalidad de la comunidad nacional el proyecto de reforma hacendaria de la federación; en todo caso todo mundo debiéramos estar interesados muchísimo más en la propuesta de la presidencia del país, así como de la discusión de la Cámara de Diputados de la Federación. Por desgracia todo mundo se ha ido con la noticia o con el chisme del chino mexicano o del mexicano chino y del cúmulo de millones de dólares decomisados en Las Lomas. Nadie duda desde luego que haya un fondo de corrupción de diversos funcionarios a diferentes niveles en el caso chino-gate y por supuesto que es conveniente que las autoridades respectivas hagan las investigaciones pertinentes y que resulten responsables y que se aplique la ley a quien se le tenga que aplicar, pero tampoco se trata de que esta situación llene todos los diarios, todas las páginas y todas las columnas, dejando de lado aspectos tan importantes y definitivos de nuestra patria como puede ser tanto la reforma hacendaria como la reforma del estado. No cabe duda que estamos muy condicionados al manejo que la diversidad de los medios hagan de cada acontecimiento así sea chisme, opinión o un hecho de trascendencia verdadera sea de cobertura internacional, nacional o local. Por cierto que con el inicio del torneo futbolero será otra etapa distractora de los grandes acontecimientos tanto internacionales como nacionales y que los medios al menos los que tienen las concesiones más importantes de los equipos más pudientes harán lo propio para hacer la cobertura que les corresponde habida cuenta de los patrocinios especialmente cerveceros y refresqueros que están detrás de las empresas televisivas. Para hablar y entender qué sentido tienen los bienes en la vida de la comunidad, siempre hemos sostenido sin negar la propiedad privada que la misma Constitución garantiza deben tener una hipoteca social, puesto que su sentido original nunca fueron de propiedad exclusiva. Ni siquiera desde el punto de vista religioso a partir de la visión que Dios tuvo al crear los bienes y dárselos a los humanos para que los trabajara, para que los industrializaran, para que los transformaran y para que los participaran nunca en calidad de dádiva o de limosna, sino con un profundo sentido de solidaridad y como imagen de Dios que debe de reflejar su pluralidad en la unidad. Nadie, por lo mismo desde ningún punto de vista hasta donde yo considero puede simplemente poseer los bienes en exclusividad olvidándose absolutamente del sentido solidario y compartido que tenemos por definición todos los humanos en cualquiera de las dimensiones que le estimemos, máxime si aceptamos una iluminación profunda desde la fe como lo ha hecho Jesucristo desde su evangelio. Se habla de los millones y millones de pobres, necesitados y miserables que hay en nuestra patria y para nadie, si tiene verdadero sentido de solidaridad, puede pasar desapercibida está situación. ¡Feliz domingo! Columnas anteriores
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