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México
Oaxaca, sitiada por el Ejército por la Guelaguetza
El cerro del Fortín se halla custodiado por militares para evitar que rebeldes irrumpan el inicio de la celebración de la Guelaguetza. Foto: AP
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Organización Editorial Mexicana
22 de julio de 2007
Carlos Hernández, / Corresponsal y Agencias
Oaxaca, Oaxaca.- Previo a la inauguración de la fiesta de la Guelaguetza, en Oaxaca se registra un ambiente de tensión por la presencia de militares y por las amenazas de boicot por parte de los integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y de la sección 22 del SNTE, quienes acusan a las autoridades policiacas de realizar detenciones arbitrarias. Sus pobladores se dicen temerosos ante un nuevo enfrentamiento y confirman la baja presencia de turistas, aunque el Gobierno estatal señaló lo contrario. En tanto, la Iglesia Católica en Oaxaca convocó a los actores del conflicto en priorizar el diálogo para la solución del conflicto y evitar la violencia como método para dirimir controversias. El obispo auxiliar Oscar Campos Contreras, les pidió utilizar la razón como instrumento para superar las diferencias y les dejó claro que la Iglesia rechaza la violencia como forma de solucionar los problemas. Aunque transcurrió sin incidentes la marcha silenciosa que realizaron los integrantes de la APPO y del magisterio, para exigir el retiro del Ejército, la libertad de sus seguidores y la renuncia del gobernador del estado, Ulises Ruiz Ortiz, amenazaron con salir este lunes a las calles -del Aeropuerto Internacional al centro de la ciudad- y de intentar su ingreso al Cerro del Fortín, donde se realizarán los festejos. En los alrededores de la ciudad se ve muy poca presencia de turistas, a pesar de que la secretaria de Turismo estatal, Beatriz Rodríguez, declaró que los boletos se vendieron cerca del 80 por ciento. Mientras que los habitantes de la región manifestó a los medios su temor frente a un nuevo enfrentamiento entre policías y manifestantes, ya que la APPO mantiene su posición de boicotear por segundo año la Guelaguetza, mientras que el Gobierno aseguró que no permitirá alteraciones al orden, declaraciones que han generado un ambiente de tensión. "Tengo miedo porque estoy trabajando en mi casa que está por el Fortín, y así, como son los policías, van estar levantando (deteniendo) a cualquiera", declaró Jesús Gómez Santiago, habitante de la ciudad. La marcha partió del sur de Oaxaca con dirección a la Plaza del Zócalo. Los manifestantes, algunos vestidos de negro y con cubre bocas, llevaban letreros donde exigían la libertad de los presos, detenidos el pasado 16 de julio. Durante el mitin, el portavoz de la APPO, Florentino López aseguró a los comerciantes que no son ellos quienes ahuyentan el turismo, "sino los gases lacrimógenos". Durante su intervención en el mitin celebrado en el quiosco de la ciudad al término de la Tercera Marcha del Silencio cuestionó los oídos sordos del Gobierno federal para la atención del conflicto social y político en la entidad. Ante poco más de tres mil asistentes aseguró que todavía no es el momento de lanzarse "hacia la toma del poder", "eso estamos preparando justamente, compañeros y compañeras", abajo estallan los aplausos y las consignas. "Sí logramos que el día de mañana (hoy) sea una movilización totalmente pacifica y propagandística, le vamos a dar un duro golpe político a quien nos ha reprimido", señaló. Por su parte, Ezequiel Rosales Carreño, secretario de Organización de la Sección 22, exigió la salida inmediata de las fuerzas federales y la desmantelación de los puestos de revisión instalados por el Ejército y se manifestó contra el estado de sitio que viven en la ciudad. "No hay marcha atrás a nuestras movilizaciones, pero todas serán pacíficas, nunca buscando la confrontación', señaló el ahora dirigente de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Afirmó que en las próximas horas se definirán las acciones para mañana, pues siguen en sesión permanente" y no descartó la posibilidad de ingresar al auditorio del cerro del Fortín, donde se realizará la Guelaguetza. Por otra parte, la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos (Limeddh) denunció que anoche fueron "detenidas y torturadas" por espacio de tres horas, cinco personas, dos profesores, dos militantes de la APPO y una persona que pasaba por las calles del centro. Las personas detenidas, torturadas y posteriormente liberadas son: Judith Méndez Ramírez, Juan Velásquez Cruz, Antonio Hernández Castro, Rodé Adoran Vásquez y Fidel Faustino Alvarado. De ellas la presidenta de la Limeddh, Yesica Sánchez, indicó que "fueron detenidas por personas vestidas de civil, que en ningún momento presentaron orden de aprehensión". Además, que "fueron sometidos a tratos inhumanos y degradantes, fueron amenazadas de muerte, de violación, los sometieron a vejámenes y ha acoso social". |
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