|
Opinión
![]() Todo lo Bueno
Edmundo Domínguez Aragonés
Casa de las Ajaracas, otro Tláloc o Coyolxauqui
Organización Editorial Mexicana
13 de octubre de 2006
Por azar, "la que se pinta el rostro con figuras de cascabeles", la célebre Coyolxauqui, el monolito de cantera de forma casi circular, de algo más de tres metros de diámetro, fue descubierta el 23 de febrero de 1978 por dos trabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza. La escultura permanece al pie del Templo Mayor.
En cambio, la deidad de la lluvia, el Tláloc de Coatlinchán, Estado de México, fue encontrado en la Casa de las Serpientes, como resultado de las excavaciones que en 1882 llevaron a cabo el profesor Jesús Sánchez y el pintor José María Velasco. El monolito, de siete metros de alto y casi cinco de ancho y cuatro de espesor, en 1965 fue transportado al Museo de Antropología e Historia, donde ahí, a la entrada, se le puede admirar. El día de su arribo a Chapultepec hubo una tempestad, tal coincidencia confirmó en muchas personas crédulas que la deidad prehispánica posee poderes sobrenaturales. El 1 de octubre de 2006 fueron descubiertos por arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia en el predio de la Casa de las Ajaracas, enfrente del Templo Mayor, un par de monolitos extraordinarios. Uno, una escultura de tres y medio metros de largo, dos y medio de ancho y 35 centímetros de espesor. Los expertos consideran, en principio, que se trata de otra Coyolxauqui, sin que hasta este momento se haya establecido que lo es. El otro, es la figura de Tláloc incorporada a un altar dedicado al Dios de la lluvia, del cual se ignoran todavía las dimensiones porque es necesario "liberarlo" ya que está en el centro de su templo. Además, se encontró una ofrenda compuesta por 240 conchas marinas, caracoles de mar y pelotas de copal. Estas tareas de salvatajes arqueológicos atienden a las labores de rescate de los testimonios de antes del Encontronazo que dieron comienzo en el año 2000, ya Vicente Fox Quesada como Presidente de la República y Andrés Manuel López Obrador como jefe de Gobierno del Distrito Federal. Estos hallazgos son los más importantes después de la Coyolxauqui en 1978 y del Tláloc de 1882. En los próximos días, presumiblemente, los arqueólogos habrán de liberar la pieza por estar recubierta de varias capas de materiales para inmediatamente el público la pueda admirar en su totalidad, aunque antes deberá ser trasladada a su restauración para estudiar y analizar los relieves que han causado grandes expectativas, así como la pintura sobre la piedra de andesita rosa, que es una roca volcánica. Laura Pescador, coordinadora nacional de Arqueología, informó que "Por el contexto, y dado que se encuentra frente al Templo Mayor y en el área dedicada al Dios Tláloc, los especialistas consideran que la piedra encontrada puede tener relación en su representación con la Coyolxauqui, o con otra relacionada con al agua y a la agricultura. Las deidades del Templo Mayor fueron siempre las mismas, los mitos están representados en el espacio urbano que ellos crearon y no hubieron cambios en su ideología". A estas alturas de los descubrimientos, sumándose a éstos, las dos cabezas de serpiente que fueron encontradas en abril pasado en la plataforma del Templo Mayor, pertenecientes a la sexta etapa de construcción del centro ceremonial, se habrá casi completada la base de la construcción prehispánica. "Entre nosotros hubo soldados que habían estado en muchas partes del mundo, y en Constantinopla y en toda Italia y Roma, y dijeron que plaza tan bien compasada y con tanto concierto y tamaño y llena de tanta gente no la habían visto", consigna Bernal Díaz del Castillo en su Crónica de la Conquista. Y sigue así y llena de tanta gente. Columnas anteriores
|
Columnas
Cartones
|