San Luis Potosí
"La llamada Reforma Educativa es oscura y no tiene un proyecto"
El Sol de San Luis
23 de enero de 2013

Redacción / El Sol de San Luis

San Luis Potosí, San Luis Potosí.-La reforma educativa no tiene un proyecto explícito. No hay nada que esclarezca hacia dónde se quiere caminar en el terreno pedagógico ni cómo resolver los principales problemas del sector, advirtió el regidor de Soledad licenciado Jalil Chalita Zarur.

Al reunirse con un grupo de maestros de este municipio conurbado con la capital potosina, el reconocido político puso como ejemplo que en la mencionada reforma no hay una sola idea que aclare cómo terminar con la desigualdad y el rezago educativo en el que se encuentran millares de mexicanos.

"Lo que se aprobó no es una reforma educativa, sino una reforma laboral y administrativa disfrazadas. Su objetivo es que el Estado arranque al SNTE la conducción de la educación pública, y que los maestros pierdan un derecho adquirido: la estabilidad en el empleo".

Chalita Zarur expresó que a pesar de que la reforma educativa establece que los resultados educativos son producto de múltiples factores y no dependen exclusivamente de los docentes, en el fondo sostiene que el avance de los alumnos es responsabilidad única de los maestros.

"Por eso la reforma pone el acento en los mecanismos de control sobre el magisterio, no en los de su participación en la definición del proyecto educativo ni en su capacitación".

Sin hacerlo explícito, --agregó- la reforma aprobada sostiene que el sistema escolar debe actuar de la misma forma en que funcionan las operaciones de las empresas privadas, y advierte que los maestros deben estar controlados y rendir cuentas sobre la base de exámenes estandarizados, cuyos resultados deben servir para premiarlos a ellos y a las escuelas con estímulos económicos, si los resultados son buenos, o castigarlos con el despido, si son malos.

Se afirma también que el Servicio Profesional Docente fue creado para reconocer los méritos de los maestros y asegurar que accedan a las plazas docentes con base en su esfuerzo y desempeño personales.

Servirá para que los profesores, directores y supervisores tengan certidumbre, estabilidad y condiciones equitativas en su promoción laboral. Habrá -dice- reglas claras, justas y transparentes que estimulen la profesionalización de los profesores asegurando y promoviendo sus derechos.

La afirmación es falsa. Lo que la reforma legaliza es la posibilidad de despedir a maestros y directores que cuentan ya con una plaza de base definitiva (y, por tanto, con un derecho creado), si no obtienen calificaciones adecuadas en las evaluaciones que se les realicen. La permanencia en el empleo está en entredicho.

"Las expresiones de descontento entre el magisterio contra la reforma son cada día más evidentes. Los docentes no aceptan los cuentos que difunden las campañas publicitarias. Se anuncia ya la batalla por la legislación secundaria. Los próximos meses veremos cómo la inconformidad crece".