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Opinión
![]() Todo lo Bueno
Edmundo Domínguez Aragonés
Células madre de embrión muerto, nuevo logro
Organización Editorial Mexicana
6 de octubre de 2006
Sin exclusión de los novedosos métodos para obtener células madre embrionarias tanto como células troncales sin afectar al embrión, ahora el matrimonio de científicos serbios Miodrag Stojkovic y su esposa Petra, han logrado extraer de un embrión muerto las células madre que pueden utilizarse para el tratamiento de muchas enfermedades graves.
Stokkovic, como se sabe, es uno de los pioneros en clonación de embriones humanos y ahora ha podido extraer entre ocho y 16 células cuyo desarrollo genético se detuvo en una fase temprana y "que siempre se tiran porque se consideran muertos". El científico precisa: "Una mitad de los embriones se detiene en su desarrollo por razones desconocidas, pero nosotros logramos obtener también de esos embriones las células madre que son indiferenciadas. De estas células madre se pueden obtener células de los nervios, del hígado, de la médula espinal, del tejido muscular, entre otros". Stojkovic, quien ha trabajado en la Universidad de Newcastle, en el Reino Unido, donde su equipo fue el primero en clonar un embrión humano en Europa, en mayo de 2005, y en el Centro "Príncipe Felipe" de Valencia, España, abunda en sus éxitos: Se trata de una gran contribución a la ciencia y al debate de si se deben usar los embriones excedentes para propósitos científicos y médicos. Nuestros resultados demuestran que la respuesta es positiva", declaró a la agencia de noticias serbia Beta. El sabio ha abierto un centro de investigaciones en su ciudad natal de Leskovac, en el sur de Serbia y hasta allí pueden apersonarse quienes estén atentos al tema y a sus logros e inmediatas aplicaciones. La cosa admite ser divulgada y atendida por los gobernantes de aquellos países que se reservan la aprobación y la ayuda presupuestal institucional en relación a las investigaciones sobre la extracción de células madre de un embrión humano. Tanto como ha de ser expuesto, analizado y considerado por las iglesias que mantienen el principio de que los embriones están vivos y utilizarlos es "atentar contra la vida". Este criterio, a la vista de lo conseguido por el científico serbio, ya que se trata de embriones muertos y desechados, proporciona una salida científica a la polémica, y cimbra la interdicción religiosa radicalmente. El argumento ya no se sostiene, sin que ello represente que las tareas que se realizan con embriones "vivos" sean paralizadas y prohibidas. La defensa, salvaguarda y conservación de la vida y la salud de millones no se agota en el embrión, considerando, por otra parte, los conflictos bélicos que producen miles de muertes no se diga de embriones, sino de seres humanos hábiles, capaces, inteligentes y en plenitud física, intelectual y emocional. Defender el embrión, el feto y aprobar la muerte de seres orgánicamente completos, por las causas y razones que se expliquen y justifiquen, no sólo es una contradicción sino una perversión del concepto y las tareas de protección y preservación de las existencias humanas. Son los mismos prejuicios que condenan la masturbación masculina en tanto existe la eyaculación, "porque ello conlleva dar muerte a miles de espermatozoides que son cosa viva y fecundadora, aventándolos al vacío". O la condena del uso del condón, por criterios semejantes. En este ámbito, los mismos creyentes demandan la aprobación del uso del preservativo en los dos extremos: como prevención y salvaguarda de contraer enfermedades y para evitar los embarazos no deseados. En estos tiempos es esencial la recuperación y renovación de los valores más elevados, los que han determinado y transformarán las conductas. Se observa la inexistencia de sistemas éticos y filosóficos a la altura de la Era del Genoma y del Embrión. He aquí la cosa. Columnas anteriores
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