Comunidad y Cultura Local
Museo del Títere para San Luis Potosí
San Luis Potosí tendrá un museo del títere. El INBA dio en comodato parte de la colección de los títeres de la familia Rosete Aranda. Foto: El Sol de San Luis.
El Sol de San Luis
18 de marzo de 2007

Redacción / El Sol de San Luis

San Luis Potosí, San Luis Potosí.- Con la finalidad de fortalecer la oferta cultural en San Luis Potosí, el gobernador del estado Marcelo de los Santos Fraga formalizó la creación del Museo del Títere, el cual albergará en comodato la colección de títeres de la Familia Rosete Aranda que pertenece al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

El público infantil es un sector fundamental dentro de las políticas culturales emprendidas por la Secretaría de Cultura de Gobierno del Estado, es por ello que el Museo del Títere tendrá como sede la Ex Hacienda de la Tenería, que se encuentra dentro de las instalaciones del Parque Tangamanga 1, esto con la finalidad de que las familias potosinas puedan acceder permanentemente al nuevo espacio museográfico.

Para la creación del Museo del Títere, el gobierno del estado invertirá 6 millones de pesos.

Cabe señalar que los títeres de la Familia Rosete Aranda son parte fundamental de la historia de las artes escénicas en México.

Títeres Rosete Aranda: sueños y fantasías

Un largo pasaje en la historia de los títeres mexicanos lo tiene la Familia Rosete Aranda ya que desde 1835 los hermanos Aranda: Julián, Hermenegildo, Ventura y María de la Luz empiezan su caminar por los títeres al representar pasajes religiosos, un nacimiento. Primero hacían sus representaciones en sus casas, posteriormente en festejos locales y celebraciones oficiales.

Los Aranda empezaron a hacerse populares y famosos recorrieron Tlaxcala su estado natal y hacían giras por Puebla, Hidalgo y la ciudad de México. Fue allí en la capital donde María de la Luz conoció a Antonio Rosete y después de un noviazgo largo se casaron.

Ya para 1850 se conformó oficialmente la Compañía Rosete Aranda. Si antes tenían su fama y a sus espectáculos asistían gente de la talla del General Antonio López de Santa Anna, ahora con la incursión de Antonio Rosete su fama se extendió y llegó el momento de que el Presidente Juárez llamara a los titiriteros al Palacio de Gobierno.

En 1880 el nombre pasa a ser "Compañía Nacional de Autómatas Hermanos Rosete Aranda" y los hijos de María de la Luz y Antonio de nombre Leandro y Tomás se colocan al frente, se tenían 1,300 muñecos o figuras y para 1900 se dice que tenían en existencia 5,104 figuras o marionetas. En 1891 fueron llamados al Castillo de Chapultepec esta vez frente a Porfirio Díaz donde representaron el grito de independencia del 16 de septiembre donde más de 500 marionetas transitan por el escenario.

Escritores de la talla de Ignacio Manuel Altamirano les dedicaban parte de sus escritos y a decir de sus palabras estaba fascinado por los artistas de Tlaxcala: "La novedad, en nuestro concepto, la única que puede llamar la atención en estos días de noviembre y en los de diciembre, se haya -¡quien lo creyera!- en el teatrito de América, en los altos del antiguo Seminario, en el viejo y destartalado salón al que se sube por tres escaleras empinadas e incómodas. ¡Los títeres!, ¿Lo oís?,¡los títeres!... lo que hay de sorprendente, es la habilidad suma con que son imitados los movimientos humanos y los de los animales. Hay, entre otros cuadros, el de una pelea de gallo que rivaliza con la realidad. Con razón la numerosísima concurrencia de todas las noches pide siempre la pelea de gallo. Las pobres aves, enfurecidas, alzan golilla, combaten como si un pequeño demonio interior las agitara..."

En 1909 muere Leandro Rosete y su muerte causó consternación en todo el país al grado que Don Francisco I. Madero envió un telegrama de condolencia a su viuda, dos años después muere el hermano Tomás y es cuando empieza el declive de la compañía, que todavía con la dinastía de los Rosete Aranda continúa hasta que en 1943 se le venden los derechos de la razón social y los títeres que quedaban a Carlos Espinal, ya que poco a poco las marionetas se fueron desperdigando para museos, colecciones particulares, etc.

Con don Carlos Espinal vuelven a resurgir estos títeres, se presentaban en todo el país, en la radio y en los inicios de la televisión aún con el nombre de "Títeres Rosete Aranda, Empresa de Carlos Espinal e Hijos". En 1961 fallece Espinal y los títeres continúan un año más presentándose al público. De esa vasta colección aún es posible admirar algunos en el Museo Rafael Coronel de Zacatecas, y la colección del INBA que está en Museo Nacional del Títeres de Huamantla, Tlaxcala y por un tiempo estuvieron también en La Casa de los Títeres Museo-Teatro de Monterrey.