Opinión
Todo lo Bueno
Edmundo Domínguez Aragonés
Tigre siberiano, inseminación artificial para salvarlo

Organización Editorial Mexicana
3 de febrero de 2007

El tigre siberiano es el mayor felino que existe en la actualidad. Este hermoso animal fue la mascota de los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988, bajo el nombre de Hodori.

Esta subespecie de tigre vive más al norte, en los bosques de hoja perenne del extremo sureste de Siberia y la frontera entre Rusia y China.

Al igual que el resto de los tigres, esta subespecie está protegida internacionalmente.

A este magnífico mamífero carnívoro también se le conoce como tigre manchú o tigre del norte de China. Su pelaje es leonado con rayas marrones y negras, es más pálido que el de otras subespecies de tigres. La diferencia se hace más notable en invierno, cuando el pelo se aclara volviéndose casi blanco. En los meses fríos el pelo se torna más largo y espeso, creciendo hasta los 65 milímetros de longitud en algunas zonas con el fin de protegerlo del extremoso frío invierno siberiano.

Debido a la escasa densidad humana en su área de pervivencia, no se ha documentado ningún caso de personas muertas por estos felinos.

Las presas más comunes de este animal son ungulados, fundamentalmente jabalíes y grandes ciervos como el sika japonés, el ciervo común y el alce. Ocasionalmente devoran linces y leopardos, impulsados por el hambre y al no encontrar alguna de sus presas comunes.

La población de tigres siberianos en Rusia permaneció relativamente estable hasta que la caída de la Unión Soviética llevó a la crisis económica y aumentó la caza furtiva, impulsado a gente de los bosques cazarlos para comérselos.

En 1992 científicos de Rusia y de Estados Unidos pusieron en acción el nombrado Proyecto Siberiano, destinado a detener el declive de la población, con algún éxito, ya que se logró que la población pasase de 250 ejemplares en 1992 a 350 en 2004.

Sin embargo, actualmente se cuentan con menos de 500 animales en estado salvaje, dispersos en la región. Infortunadamente, otra causa de muerte acontece cuando cachorros de tigre son atropellados en las carreteras que surcan el territorio.

Vagan por el extremo oriente ruso, la parte septentrional de Corea del Norte y no más de una veintena en las proximidades del monte Changbai, en China.

A pesar de lo alarmante de la situación, ésta ha mejorado con respecto a mediados del siglo pasado, cuando sólo quedaban unos 40 ejemplares que dejaron a la especie al borde de la extinción, debido sobre todo a la caza salvaje.

Así, en China, a través del Centro de Cría de Felinos de Henghedaozi, dirigido por el zoólogo Bian Schifeng, se ha llevado a cabo la inseminación artificial de una tigresa siberiana de cuatro años de edad, convirtiéndose "en el primer ejemplar inseminado de esta amenazada especie, mediante un programa que se propone evitar la endogamia y preservar los felinos".

Según explica Bian: "Para esta pionera prueba se ha elegido un semen de buena calidad procedente de un macho de siete años entrenado para vivir en la vida salvaje. El primer objetivo del programa es evitar que se apareen tigres con proximidad consanguínea. Algunos ejemplares ya no están tan fuertes como cuando viven en libertad".

Los zoólogos aguardarán ahora unas semanas para comprobar si la inseminación prospera, la hembra queda preñada y consigue alumbrar una cría que porte "los buenos genes del padre".

"Si la prueba tiene éxito, facilitará el intercambio de semen, que se podrá congelar y transportar allá donde haya una hembra que lo necesita", adelanta el científico.

Esta es la primera vez que en China se emplea esta técnica que sólo ha sido utilizada con otra de las especies más amenazadas y emblemáticas del país: el oso panda. Cosa buena.
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