Opinión
Todo lo Bueno
Edmundo Domínguez Aragonés
Numb, proteína que repara daños cerebrales

Organización Editorial Mexicana
31 de enero de 2007

El cerebro, como el resto del cuerpo, se desarrolla a partir de una sola célula: un óvulo fertilizado nano pequeño y que contiene todo lo necesario para dar origen a un ser humano.

Treinta horas después de la fertilización, esa célula se divide en dos, y éstas en otras dos células cada una. Las cuatro originadas se dividen a su vez para formar ocho, y así, sucesivamente, todas se multiplican durante la gestación y el embrión crece.

Es en este hecho en el que se fundamenta la cuestión ética en relación al empleo de las células madre o troncales, los embriones, para ser manipuladas en laboratorio y que hoy son utilizadas para crear órganos sustitutos de los dañados.

También es el mismo argumento que se utiliza para rechazar el aborto, ya que "se estaría dando muerte a un ser vivo", y el quinto mandamiento ordena "no matarás", aunque quienes deberían cumplirlo, los representantes de la Iglesia católica principalmente, a lo largo de los siglos, en defensa de la religión, han dado muerte a quienes consideraba herejes y contrarios a esta fe. La Inquisición y la masacre de la Noche de San Bartolomé, por ejemplo.

Incluso en términos del contenido en la Biblia, el primer genocida es Dios, al exterminar a la especie humana por medio del Diluvio Universal.

Estas no son cuestiones simples ni pueden soslayarse. Si "la verdad nos hace libres", buen comienzo ha de ser, con plena responsabilidad y aceptando las consecuencias, que la Iglesia asuma la verdad y la divulgue conciliando la fe y el credo con las realidades que ahí están y perturban a los creyentes.

Al octavo día después de la fertilización, la masa celular se implanta en la pared uterina, dando comienzo a la diferenciación celular que será una parte de la parte del todo corporal. El primero que se forma es el sistema nervioso central embrionario, que dará origen al cerebro y a la médula espinal, etcétera.

Al nacer, la persona tiene el mayor número de neuronas y células nerviosas, más de 100 mil millones, pero esa cantidad comienza a disminuir de inmediato. La razón de ello es que, mientras en las demás partes del cuerpo constantemente se forman nuevas células que sustituyen a las que han envejecido y muerto, las neuronas son irremplazables.

Siendo tantos miles de millones, se considera que hay de sobra, e incluso porque hay otros tipos de células que componen el cerebro y que sí se multiplican.

Sin embargo, los humanos procedemos a tener hábitos que destruyen millones de neuronas existentes. El alcoholismo, el tabaquismo, la drogadicción, principalmente.

Más la ciencia y la tecnología avanzan con paso seguro para el bien del ser humano e incluso para exterminarlo por medio de las armas, sean nucleares o las muy a la mano ametralladoras y pistolas, cada vez más sofisticadas, y que causan más muertes que la bombas nucleares.

Así, un estudio llevado a cabo por investigadores de cuatro instituciones científicas y dependencias gubernamentales estadunidenses realizado para el Laboratorio Nacional Brookhaven del Departamento de Energía de Estados Unidos, dio por resultado el encuentro de la Dopamina D2, "un mensajero químico del cerebro", que podría tener un efecto protector para quienes son propensos a desarrollar el alcoholismo.

Niveles más elevados del receptor de la dopamina D2 protegen a aquellos con historiales familiares de adicción al alcohol.

Y, en estos días, un equipo de investigadores españoles y estadounidenses ha descubierto el papel que desempeña la proteína denominada "Numb", en la reparación de daños ocasionados en el cerebro.

Numb tiene un "destacado papel en la formación de nuevas neuronas o neurogénesis en los cerebros de adultos". Cosa buena, sin duda.
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